Rucci conducción, ¿Pereyra al poder?
La relación no siempre fue armónica. Todos recuerdan el paro cuando su superior estaba en vuelo a Houston con el entonces presidente Macri.
El poderoso sindicato Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa, pieza clave para la soberanía energética nacional por su rol determinante en Vaca Muerta, le puso fecha, tras un puñado de intentos fallidos, al recambio de su conducción. Más tarde que temprano, Guillermo Pereyra logró ordenar la sucesión y dejará -por lo menos en los papeles- el sillón de secretario general tras 40 años. El dos veces intendente de Rincón de los Sauces por el MPN y miembro de la organización sindical, Marcelo Rucci, será el sucesor.
Públicamente Rucci es un dirigente temperamental con el que la mayoría de las petroleras prefiere evitar confrontaciones. Sin embargo, los que lo conocen aseguran que más allá de su vehemencia existe un dirigente cerebral y creativo para buscar soluciones. El exjefe comunal se preparó en los últimos años y a su vez se quedó sin su competidor directo, Ricardo Astrada, quien debió apartarse por problemas de salud.
La relación entre Pereyra y Rucci no siempre fue armónica. Todos recuerdan el paro que montó el rinconense cuando su superior estaba en vuelo a Houston, con el entonces presidente Mauricio Macri, para presentar a los inversores las “bondades” que aseguraba la adenda laboral para Vaca Muerta.
Sin bien el vínculo ahora es sólido y la nominación de Rucci lleva tiempo cocinándose, de hecho ambos fueron a visitar a Alberto Fernández en mayo, es un hecho que Pereyra no se retirará del poder de petroleros. En principio mantendrá la caja de la organización con la obra social y además conservará su oficina, en el último piso del lujoso edificio de la mutual, en el bajo neuquino.
A diferencia de Pereyra, Rucci no tiene una aceitada relación con Gutiérrez, más allá de las formalidades. En cambio, sí la tiene con Darío Martínez
Pero como se sabe no existe delegación de poder que no sea traumática. Las elecciones fueron convocadas para el 20 de octubre y hasta ayer no había listas opositoras confirmadas. Tampoco se dio a conocer la lista oficialista, pero según pudo saber este medio la nómina ya tiene ataduras para la nueva conducción: el segundo lugar lo ocupará Richard Dewey, un hombre que se ganó la confianza de “El Viejo”, como le dicen a Pereyra. Y el tercero en la boleta sería Flavio Pereyra, hijo del dirigente.
Rucci tuvo a cargo, en los últimos años, la zona de Añelo donde está el corazón de Vaca Muerta. Sin embargo, no tiene relación directa con la mayoría de las empresas. Por su pasado como intendente tiene llegada en YPF, pero esa línea podría volverse tormentosa si la petrolera no termina de redondear el proyecto -una suerte de tercerización- que prepara para las áreas maduras, las cuales abundan en los pagos del futuro secretario general.
Además de una aceitada agenda de contactos y un extendido poderío económico, Pereyra mantiene caudal político dentro del MPN con la lista Azul y Blanca, que creó para ganarle las internas a Jorge Sapag en 2013. Pese a tener una relación cordial con el gobernador Omar Gutiérrez, el sector petrolero no apoyará listas en las PASO y dio libertad de acción a sus seguidores.
A diferencia de Pereyra, Rucci no tiene simpatía con Gutiérrez, más allá de las formalidades públicas. En cambio, sí la tiene con el secretario de Energía, Darío Martínez, con quien estuvo reunido por el proyecto de promoción de inversiones para el petróleo. El funcionario nacional, no solo recuperó terreno político con el armado de las listas del Frente de Todos sino que se mantiene a flote y con buenos números de producción en la siempre compleja área de energía.
Rucci también tiene una buena impresión del gobierno nacional por el espacio que ocupa la industria petrolera en la agenda oficial. Sin embargo, está convencido que la adenda debe modificarse para agrandar las dotaciones de personal, sobre todo, en los sets de fractura. El planteo fue puesto sobre la mesa por Pereyra, pero para el exintendente es un tema urgente.
Es difícil estimar cuánto durará la relación Rucci en la conducción y Pereyra en el poder. Pero sobran los ejemplos donde la supervivencia de uno depende más de la supresión del otro que de las virtudes y los modos propios.
La relación no siempre fue armónica. Todos recuerdan el paro cuando su superior estaba en vuelo a Houston con el entonces presidente Macri.
El poderoso sindicato Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa, pieza clave para la soberanía energética nacional por su rol determinante en Vaca Muerta, le puso fecha, tras un puñado de intentos fallidos, al recambio de su conducción. Más tarde que temprano, Guillermo Pereyra logró ordenar la sucesión y dejará -por lo menos en los papeles- el sillón de secretario general tras 40 años. El dos veces intendente de Rincón de los Sauces por el MPN y miembro de la organización sindical, Marcelo Rucci, será el sucesor.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar