Salón bahiense reconoce a artistas rionegrinos

Cuatro artistas rionegrinos fueron distinguidos en el XX Salón de Arte de la Fundación Bolsa de Comercio de Bahía Blanca. Uno ganó un segundo premio y tres menciones especiales.



VIEDMA (AV).- Hasta el 22 de este mes estará abierta la muestra del XX Salón de Arte de la Fundación Bolsa de Comercio de Buenos Aires en Bahía Blanca.

Días atrás se realizó la inauguración oficial donde se exponen las 42 pinturas y 19 esculturas seleccionadas sobre una presentación de 215 obras.

El jurado estuvo integrado por los reconocidos artistas plásticos Mercedes Mouzet, Juan Lascano y Claudio Riquelme.

Cuatro artistas plásticos rionegrinos se destacaron en este Salón. Otros tantos fueron preseleccionados.

Los tres primeros seleccionados en cada rubro tuvieron premios en dólares -860 para el primero, 400 y 200 para el segundo-. Entre el cuarto y sexto lugar se otorgaron medallas y del séptimo al noveno menciones especiales.

“Algo de secreto y olvido” -un paisaje urbano que rescata pinceladas del pasado- es la obra de María Ester Cavalier de Pigüé que fue el primer premio Adquisición.

El segundo premio en este rubro fue para Verónica García de Puerto Madryn con “Cambiando la piel” que consiste en dos vestidos de distinto tamaño que penden de hilos que metafóricamente representan el paso del tiempo. El más pequeño de ellos trasfiere al otro trozos de tela.

En escultura el primer premio fue para Leandro Ariel Vicente de Coronel Suárez con “Restos en pie” de característica abstracta y el segundo para Horacio Berdugo de Río Colorado con “Tengamos conciencia”.

El viedmense Ricardo Pisani con su acuarela “Tierra de Sombra Natural (554)” recibió una mención especial a la excelencia en el oficio en Pintura y la roquense Lucía Seijo igual reconocimiento en escultura. En esta categoría se otorgó también una mención a Américo Reynoso de Bariloche con “Y le dijo al pueblo”, una escultura que combina metal con vacíos sugiriendo una figura humana.

Ricardo Pisani

Esta es la segunda vez que el bonaerense Ricardo Pisani -quien hace más de 10 años echó sus raíces en Viedma- se presenta en este Salón.

“Tierra de Sombra Natural 554” es una acuarela que traslada a la obra con un minucioso y espectacular detalle las formas irregulares de los imponentes y majestuosos acantilados que custodian parte de la costa atlántica viedmense.

Los perfiles dibujados por el rigor del viento marítimo en la roca que desnudan sus distintos colores internos, las luces y sombras con un cuidadoso detalle de cada pedacito de acantilado conforman una obra impecable.

La perfección del dibujo y la precisión de la pincelada tornan prácticamente imperceptible que la acuarela sea la técnica utilizada. Sólo un cielo cargado de nubes plantea la diferencia a los ojos experimentados. Hasta la arena de la playa da la sensació de estar recibiendo la brisa más suave del mar pero suficiente como para percibir que la vida existe en ese imponente lugar.

Horas y horas combinadas entre la pesca y la observación mantuvieron a Pisani pendiente de estos monumentos naturales en los primeros bosquejos.

Ocho meses tardó en terminar la obra sobre la que supo trabajar hasta 30 horas seguidas, en form discontinua y de acuerdo a los momentos de inspiración.

En esos instantes que solían comenzar en una tarde y finalizar la noche día siguiente sólo el mate y el cigarrillo podían interrumpirlos “porque cuando tengo deseos de pintar se me cierra el estómago. Esta no fue una obra fácil.

Fue casi un parto y quise plasmar hasta las arrugas de la naturaleza, la intensidad de la luz y las sombras. Fue todo un desafío trabajar en esta gran piedra”, describió Pisani.

Explicó que no utilizó una paleta policromática sino que toda la tonalidad de la obra gira en el tono de los tierra. De allí que el título de la pintura lleva justamente el nombre del código de la acuarela más utilizada “Tierra de Sombra Natural 554”. Son poco los colores utilizados con un predominio absoluto de todos los tierra -amarillo, ocre, sepia con sus diferentes tonalidades áridas-.

Pisani recibió las felicitaciones por su obra en la inauguración del Salón en Bahía Blanca pero el acantilado ya está enmarcado. Ahora piensa en su próxima obra, con tanta luz como ésta.

ROCA (AR).- Lucía Seijo, la escultora de Roca que habitualmente participa en distintas exposiciones a nivel nacional, recibió una mención especial a la “excelencia en el oficio”, por su obra “Desplazamiento”.

Seijo había participado anteriormente en el concurso e incluso, había sido premiada. En esta ocasión, la mención la tomó por sorpresa, ya que hasta que no fue notificada por este diario, no tenía conocimiento de la distinción. “Envié la escultura a principios de octubre, pero hasta el momento no se han comunicado conmigo”, declaró asombrada. Incluso, a un día de la entrega de premios en Bahía Blanca, no pudo organizar los tiempos para viajar, por lo que finalmente no participó del agasajo.

“Es una talla directa en piedra sobre una pieza de arenisca extraída de la zona de El Chocón. Realicé una composición abstracta, con ritmos y descansos para generar movimiento”, explicó la artista sobre su obra.

Seijo participa habitualmente en este tipo de concursos, por lo que acostumbra compartir espacios de muestra con importantes artistas a nivel regional, nacional e incluso, internacional, como lo hizo en 2001, cuando viajó a España y formó parte de una importante exhibición de arte latinoamericano en Barcelona .

En este caso particular, es la segunda vez que envía una obra a la sala de arte de la Fundación Bolsa de Comercio de Bahía Blanca. En la primera oportunidad -el año pasado- también había sido galardonada.

Lucía Seijo es oriunda de Capital Federal y está radicada en la zona desde hace diez años. Egresó de la Escuela Pueyrredón de Buenos Aires, donde estudió con el reconocido maestro Antonio Pujía. Ya en la región, dio clases en la Escuela de Arte de Neuquén, dirigió talleres y desde hace años dicta clases de escultura y dibujo en el Instituto Universitario Patagónico de Arte de Roca.

RIO COLORADO (ARC).- La obra “Tengamos conciencia”, del escultor local Horacio Eduardo Berdugo, obtuvo el segundo premio en la sección Escultura del prestigioso Salón de Arte de la Fundación Bolsa de Comercio de Bahía Blanca.

El artista local obtuvo el logro por una obra realizada en hierro batido que le demandó más de cincuenta horas de trabajo, moldeado con paciencia e incontables golpes de un martillo tipo “bolita”.

Los especialistas destacaron “el alto grado de sugestión y gran dominio técnico del artista que combina el vacío con la materia, resaltan además los juegos visuales de opuestos y “una composición de las formas que invita a que el ojo recorra la obra”.

En su segunda participación en este acreditado Salón de Arte -en la pasada edición obtuvo Mención Especial-. Con “Tengamos conciencia” su creador quiso reflejar la destructiva acción que viene realizando el hombre sobre el planeta tierra.

Horacio Berdugo trabaja como maestro de Taller en la Escuela Técnica CEM 50 a cargo de las asignaturas de Herrería, Soldadura, Fundición y Moldeo. En el campo artístico utiliza herramientas sencillas como la fragua, limas y cinceles, haciendo uniones por medio de encastres o remaches.

Entre sus trabajos se destaca la recreación de espuelas y estribos del siglo XIX y XX siguiendo técnicas utilizadas en la época, actividad que fuera declarada de interés histórico, cultural, productivo, educativo y provincial por la Legislatura de Río Negro.


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