Sangre de campeón

<b>Alberto Godoy retuvo por cuarta vez la corona interina latina del Consejo Mundial en La Caldera.</b>

Cargar como primogénito de la Dinastía Godoy jamás fue fácil para Juan Alberto, bautizado como “Maravilla” allá por octubre del ‘99, cuando trepó por primera vez al tapiz y noqueó a Rafael Vargas en el Poli de Centenario. La tarea no fue fácil para éste auténtico disciplinado del gimnasio: había que extender la leyenda del viejo Bruno y ¡vaya que le costó escribir su propia historia!

La aparición de sus hermanos, Horacio y Billi (en la primera etapa); Mauro y Gino, luego y ahora Manu; eclipsaron su carrera, pero jamás se rindió y hoy, a los 33 años, por fin está viviendo su mejor momento.

Y el sábado, en su cuarta defensa del título interino Latino del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), dio una muestra más de su auspicioso presente al vencer al formoseño Walter Acuña (66,450 kilos) –ante más de un millar de espectadores en La Caldera de Independiente– por puntos en una pelea compleja por momentos, que supo resolver a base de coraje, cuando la sangre brotaba de ambas cejas y cubría su rostro.

El veredicto no dejó dudas: 99-94, 99-95 y 99-96 fueron los guarismos de las tarjetas, de un triunfo justo, pero que por momentos se complicó por la falta de contundencia de los puños del neuquino y por lo complejo que resultan los cortes, un drama que acompaña a Godoy en cada compromiso.

Acuña fue un tibio rival. Se las rebuscó para quedarse con un par de rounds –fue claro dominador en el octavo y noveno–, pero sus golpes jamás inquietaron y llevarse la corona fue una utopía.

Ya en el segundo round, “Maravilla” sufrió su primer corte sobre la ceja derecha y luego en el cuarto, en la izquierda; y eso limitó su faena. De todas maneras, a puro coraje –como lo viene haciendo en sus últimas presentaciones–, el centenariense edificó un nuevo éxito y sigue reinando a nivel internacional. Aferrado a su cinturón, dijo: “Alguien que está muy cerca de mí, me dijo un día: ‘ya va a llegar tu momento’. Y no se equivocó, hoy estoy mejor que nunca y muy feliz con mi presente”. (Por Luis Amaolo)

Matías Subat


Cargar como primogénito de la Dinastía Godoy jamás fue fácil para Juan Alberto, bautizado como “Maravilla” allá por octubre del ‘99, cuando trepó por primera vez al tapiz y noqueó a Rafael Vargas en el Poli de Centenario. La tarea no fue fácil para éste auténtico disciplinado del gimnasio: había que extender la leyenda del viejo Bruno y ¡vaya que le costó escribir su propia historia!

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora