Se atomiza la oferta de frutas en el

<span style="text-transform:uppercase">Existen importantes márgenes para ampliar la oferta de peras y manzanas en este importante destino.</span>



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tendencias en la fruticultura regional

javier lojo

jlojo@rionegro.com.ar

El mercado interno para las frutas que se producen en el Valle del Río Negro y Neuquén es importante. Y para las manzanas, es algo más que eso.

Durante décadas, la demanda local sobre esta especie se mantuvo con cierta estabilidad, entre las 250.000 y 300.000 toneladas por año, de las cuales el 85% sale de nuestra región.

Lo que sí muestra cambios es la calidad de la fruta que llega a las góndolas locales año tras año.

Cuando hay una cosecha abundante, los problemas –por lo general– no tardan en aparecer y los precios, por la mayor presión de la oferta, tienden a posicionarse a la baja. Por el contrario, cuando existen mermas en la producción, calidad y buenos calibres, lo que predomina en el mercado y los menores volúmenes en plaza son los que definen las mayores cotizaciones finales. Todos estos conceptos no se reflejan en forma lineal, son sólo tendencias que, por lo general, se cumplen cuando existen los tradicionales desequilibrios en el mercado entre la oferta y la demanda de manzanas.

La evolución de las estadísticas oficiales muestran claramente un cambio en la conducta entre los operadores de frutas durante los últimos años, donde se refleja un incremento progresivo en los envíos de manzana hacia las góndolas locales. Es así que en el 2006 el mercado interno absorbía el 27% del total de estas pomáceas cosechadas en la región mientras que, durante la temporada pasada, ese indicador se disparó al 37%. En valores absolutos, como mencionamos párrafos arriba, los volúmenes se mantienen relativamente estables.

Este salto relativo observado responde, en parte, a ciertas variables que se fueron imponiendo en las últimas temporadas:

• La inflación en dólares que viene registrando en el país en estos últimos años hace cada vez menos rentables las exportaciones de manzanas hacia muchos destinos de ultramar, por lo que varios empresarios comenzaron a colocar parte de su oferta en el mercado local (y también en Brasil) que, en alguna medida, convalida la suba de costos internos que muestra la actividad.

• Desde el gobierno nacional se viene estimulando la asociatividad de productores y facilitando la salida comercial de sus cosechas hacia el mercado local. Cabe destacar que muchas de estas alternativas nunca llegaron a tener los resultados esperados por los funcionarios nacionales. Sin embargo, pocas son las señales desde la administración central que permitan entrever que esta política pueda llegar a modificarse en el corto o mediano plazo.

Otro dato que muestran las estadísticas oficiales es la progresiva atomización que presentan las ventas en el mercado interno.

En la temporada 2006, alrededor del 32% del total de las operaciones sobre esta fruta estaba concentrado en las manos de sólo 10 empresas; este año (consolidando las ventas al cierre de septiembre) el indicador cayó ocho puntos porcentuales, para ubicarse en torno al 24% de las operaciones totales.

Y si nos vamos algo más atrás en el tiempo, los datos oficiales detallan que en 1997 las “top ten” del Valle manejaban el 45% de las ventas hacia las góndolas locales (ver infograma adjunto); es decir, 21 puntos porcentuales arriba de los que hoy concentran.

Dato no menor a considerar, ya que una mayor atomización de la oferta en el mercado quita poder de negociación a la hora de poner un “piso” sobre los precios de la manzana.

El mercado

Los precios que se observaron en estos últimos años en el mercado interno fueron realmente buenos para las manzanas.

Hoy una caja de Red Delicious de calidad top en el Mercado Central de Buenos Aires llega a cotizar hasta 150 pesos, es decir alrededor de 35 dólares el bulto de 19 kilos. La cifra refleja una mejora en torno al 20% (en pesos) en relación con los valores consignados para esta misma fecha del año anterior.

Hay que aclarar que la fruta de estas características es sólo el 15% del total que llega al mercado interno, por lo que no se pueden extrapolar estos precios a toda la oferta dirigida hacia la góndola local.

Otra constante que refleja históricamente este destino es la disparidad de precios que presenta. Una fruta de buena calidad más que duplica sus cotizaciones respecto de otra común.

Teniendo en cuenta los actuales costos de producción para una caja de manzanas puesta en el mercado, que se ubican hoy en el orden de los 70 pesos, las diferencias de precios logradas con una buena calidad de fruta son importantes. Más aún si se consideran las cotizaciones promedio de esta temporada consignadas para la que se destina a ultramar.

Respecto de los “cuellos de botella” que presenta hoy el mercado local, los distintos operadores que trabajan con el abastecimiento de las bocas minoristas en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y Gran Buenos Aires (GBA) aseguran que la caja de calidad tiene sus ventas relativamente estabilizadas, no así la de bajos calibres y mala calidad, donde volúmenes y precios reflejan una volatilidad importante.

Si bien la mayor parte de los reportes privados detalla que el mercado interno presenta ciertos signos de saturación, no todas las estadísticas avalan esta teoría.

En los últimos años la demanda de manzanas en la Argentina se mantuvo estable pese a observarse un crecimiento sostenido de la población.

Una simple cuenta nos muestra que el consumo per cápita de manzanas hoy se ubica en torno a los siete kilos por año, contra alrededor de los diez consignados hace sólo cinco años atrás. Esta diferencia representa una caída del consumo de unas 120.000 toneladas.

Si consideramos que el modelo económico impulsado desde el gobierno nacional está apuntalado, en parte importante, al consumo, podríamos inferir que esta pérdida de volumen que presenta la manzana se debería principalmente a la falta de estrategias del sector para desarrollar su mercado interno.

Otro dato que respalda lo dicho anteriormente es la concentración que muestran las colocaciones de manzanas en el país. Entre la CABA y el GBA absorben casi dos tercios del total de las ventas de manzanas que anualmente se destinan al mercado interno.

Una sencilla relación da cuenta de que el consumo en esta zona del país está superando los doce kilos per cápita, mientras que en el resto del territorio nacional este indicador apenas llega a los cuatro kilos; si se netean Santa Fe y Córdoba, los valores se desploman aún más.

Llegar al interior del país con una estrategia clara para incrementar los actuales niveles de consumo sería, sin dudas, una buena alternativa para todo el sistema.

Una salida para la pera

La oferta de peras que se destina al mercado interno se ubicará este año en torno a las 110.000 toneladas. Cerca del 80% de este volumen llega del Alto Valle del Río Negro y Neuquén.

Las estadísticas oficiales muestran, a diferencia de lo que ocurre con las manzanas, un progresivo crecimiento sobre los envíos de peras al mercado interno cuando se toma como referencia de estudio la última década comercial.

Esto responde al incremento que mostró la producción de esa especie en toda nuestra región durante el período mencionado.

Las proyecciones privadas detallan que, para la próxima temporada, se espera una cosecha de peras similar a la de manzanas, lo que implica un cambio importante sobre la matriz productiva del Valle que hasta hace poco tiempo era dominada por esta última especie.

Distintos analistas aseguran que para el ciclo 2011/2012 la oferta de peras superará las 800.000 toneladas, una cifra que representa el doble de lo se que producía a principios de la década pasada.

De ahí que pese a incrementarse los volúmenes hacia el mercado interno, las proporciones que absorbe este destino, en relación con la cosecha total, se mantuvieron estabilizadas en los últimos años en torno al 14%.

Donde sí se observa un importante incremento es en la participación de la industria, que pasó a concentrar del 15 al 25% de la producción total en sólo un par de temporadas.

Muchos son los exportadores que pronostican serios problemas para colocar el próximo año semejante volumen de pera hacia ultramar y Brasil, de ahí la importancia que tiene desarrollar, cuanto antes, el mercado interno para esta fruta.

Hoy el consumo per cápita de pera en la Argentina no alcanza los tres kilos por año.

Poder llevar este indicador, con una fuerte estrategia promocional y comunicacional, a los seis kilos per cápita, sería una importante solución para los problemas que ya está enfrentando esta fruta en los mercados.


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