“Se nos rompió el auto, me fui a probar y quedé”
<b>Gastón Gil Romero cuenta cómo llegó al Pincha a los 12 años. El roquense buscará ahora la consolidación.</b>
Nunca se sabe cuándo el destino despertará el sueño del pibe, llamando a la puerta el día menos pensado.
“Estábamos en La Plata con mis viejos visitando una familia amiga. Se nos rompe el auto y tuvimos que quedarnos unos días más. Había una prueba en Estudiantes y fui a ver que pasaba. Y quedé”.
Así es el comienzo de la historia de Gastón Gil Romero, el joven volante roquense para el cual el 2012 quedará marcado para siempre. En el año de la despedida del último gran ídolo Pincha, Juan Sebastián Verón, debutó en la Primera de Estudiantes y espera que la temporada que está por arrancar sea la de la consolidación definitiva.
Gil Romero ya está en plena pretemporada junto al plantel que dirige ahora Diego Cagna, en la nueva etapa Pincha pos-Verón. “Se fue un referente, el máximo ídolo”, afirma desde La Plata el joven volante, quien reemplazó a la Brujita en su último partido oficial: ante Unión, en la fecha final del Clausura 2011/12.
–¿Qué edad tenías cuando te hicieron la prueba?
–Tenía 12 años y hacía inferiores en Deportivo Roca. Ya había hecho una prueba para Boca cuando estuvieron reclutando jugadores en Villa Regina (2007) unos meses antes, y también había quedado. Habíamos ido hasta Buenos Aires a hacer los papeles, pero me decidí por Estudiantes.
–¿Y por qué fue la elección?
–Tengo una familia amiga y además mis viejos habían estudiado acá. Igual, la decisión no fue fácil, mi vieja no quería saber nada con que yo me fuera a La Plata. Era muy chico, la escuela, todo eso…
–¿Te costó la adaptación?
–Muchísimo. De hecho me volví de La Plata a las pocas semanas, extrañaba mucho. Pero Claudio Vivas (por entonces coordinador de inferiores) me llamó y me pidió que lo pensara y que si era necesario me iba a buscar a Roca. Y me fue a buscar. Le voy a estar eternamente agradecido.
Gil Romero llegó con edad de novena al club platense y ya en octava fue capitán. Así lo fue en todas las categorías que vinieron, convirtiéndose en un referente para todos sus compañeros.
Tal como lo fue la Brujita Verón, con quien se dio el lujo de compartir plantel, minutos y vivencias en la última temporada de su carrera.
–Te tocó reemplazarlo, pero ¿qué sentiste cuando jugaste junto a él contra Olimpo?
–Alivio, porque ya se acercaba el retiro y no me había tocado jugar con él, que era lo que más quería. Por suerte se dio contra Olimpo (penúltima fecha del Clausura). Es increíble todo lo que Verón hizo por el club.
–¿Hablabas con él?
–Algunas veces. Pero cada vez que me tiraba un consejo, ya sea futbolístico o de cómo comportarse afuera de la cancha, trataba de guardármelo bien.
–¿Dónde radica el secreto para mantenerse a Primera?
–No confiarse, porque llegar se puede si se tienen condiciones y perseverancia. Pero ahora hay que mantenerse. Para eso hay que entrenar todos los días al máximo y estar concentrado ciento por ciento.
–Estás en el Sub 20, ya fuiste a Sudáfrica para el “Ocho Naciones” y ahora se viene el Sudamericano. ¿Qué se siente ser de selección?
–Una gran orgullo. Espero jugar algunos partido como titular en Estudiantes para llegar de la mejor manera al Sudamericano que se juega acá, en enero.
Walter Rodríguez
wrodriguez@rionegro.com.ar
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