Se viene la plaga del olmo
Comienzan a nacer las larvas de la “vaquita”. Ideas para su control.
Los primeros días de noviembre, mes que en nuestra zona del Alto Valle marca algo así como el fin de la primavera y el comienzo de los días calurosos, traen consigo la aparición de dos plagas: el bicho de cesto y la “vaquita del olmo” (Xanthogaleruca luteola, Müller). La primera ya casi desapareció por acción de sus enemigos naturales, pero la “vaquita” sigue haciendo de las suyas.
CICLO BIOLÓGICO
Las pupas que en el otoño se escondieron entre grietas del tronco u otros escondrijos (foto 1), ya se trasformaron en adultos (vaquitas, foto 2) que han volado a las copas para colocar sus huevos en las hojas tiernas primaverales (foto 3).
El primer síntoma de que ha comenzado la oviposición son pequeñas perforaciones en el nuevo follaje, causado por esos adultos que se alimentaron antes de la puesta de los huevos.
Este es el momento oportuno de efectuar una pulverización con aceite emulsionable al 3% para que debajo de esa capa de aceite se asfixien tanto esos huevos como las larvitas que comenzarán a nacer.
Como tiene poca duración, es conveniente efectuar una o dos pulverizaciones más “por si las moscas”.
GENERACIONES ANUALES
Estas vaquitas tienen tres a cuatro generaciones por año y hasta puede suceder que en pleno verano las generaciones se superpongan, por lo que podremos encontrar tanto huevos, larvas en distinto estado de desarrollo y adultos, lo que complicaría su control.
Para controlar a las larvas que bajan a los escondrijos para empupar, se puede pintar una banda de Carbaryl (Sevín 80%) a una dosis de aproximadamente 6,25 gramos de cada 2,5 litros de agua. Se aplica sobre una franja de aproximadamente 50 centímetros de ancho alrededor del tronco y a una altura de aproximadamente 90 centímetros de altura o alrededor de las primeras ramas de la copa. Este método tiene sus limitantes, por cuanto numerosas larvas se dejan caer del árbol.
TEODORICO HILDEBRANDT
ELJARDIN@RIONEGRO.COM.AR
jardinería
Los primeros días de noviembre, mes que en nuestra zona del Alto Valle marca algo así como el fin de la primavera y el comienzo de los días calurosos, traen consigo la aparición de dos plagas: el bicho de cesto y la “vaquita del olmo” (Xanthogaleruca luteola, Müller). La primera ya casi desapareció por acción de sus enemigos naturales, pero la “vaquita” sigue haciendo de las suyas.
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