Alto Valle tiene menos restricciones que Bariloche, pero mayor riesgo epidemiológico

La evolución de los contagios dejó al Departamento General Roca con peores indicadores que la cordillera. Pero el termómetro no sólo mide estadísticas y las pautas son diferentes.

La ocupación de camas de terapia intensiva es el dato que inquieta ante el aumento de contagios. (Foto: Juan Thomes)

La ocupación de camas de terapia intensiva es el dato que inquieta ante el aumento de contagios. (Foto: Juan Thomes)

La gestión de la pandemia por covid-19 se lleva adelante mirando estadísticas en forma permanente. Pero los números no siempre mandan, al menos en Río Negro. Si fuera así, el Alto Valle debería tener medidas restrictivas iguales o más fuertes que las vigentes en Bariloche, porque el último reporte semanal del Ministerio de Salud determinó que el Departamento General Roca es la región de la provincia donde más se aceleró la evolución de los contagios.

En la zona cordillerana sigue muy alta la incidencia del coronavirus sobre la cantidad de población y eso justifica las pautas que estarán vigentes hasta este jueves, pero el ritmo de transmisión del virus se desaceleró y ese indicador -el primero a mirar de acuerdo con los parámetros establecidos por Nación- pone en el centro de la escena a las comunidades ubicadas entre Chichinales y Catriel.

Pero el Alto Valle no tendrá por el momento mayores restricciones. Lo confirmaron a RÍO NEGRO altos funcionarios del gobierno provincial, detallando las razones por las cuales se producen estas contradicciones, con disposiciones más blandas en una de las zonas más calientes del mapa epidemiológico.

“Es una cuestión de termómetros políticos”, describe el vocero gubernamental, aplicando lenguaje sanitario.

En Bariloche la segunda ola de contagios llegó en mayo, cuando la ciudad transita por su temporada baja de actividad turística. “Esa singularidad hizo que se pudiera conseguir acompañamiento del sector privado de la ciudad. Es ahora o nunca. Por eso se apostó a un cierre fuerte, para contener la situación y llegar en mejores condiciones a junio. En ese mes ya sabemos que el sector privado no nos va a acompañar como ahora y es lógico, porque no quieren otro invierno de parálisis”, completó el integrante del equipo de Arabela Carreras.

En el Alto Valle ese margen de acción no existe. El gobierno cree que, si los sectores económicos sienten mayor presión, podría repetirse la experiencia del año pasado, cuando se intentó regresar a Fase 1 y a las pocas horas había manifestaciones en las calles y en las casas de algunos intendentes.

Algunas de esas sensaciones se vivieron la semana pasada, cuando se dispuso que el aforo de clientes en locales se reduzca al 30% y hubo enérgicas reacciones dentro del sector gastronómico. Algunos municipios -como Cipolletti- tomaron nota y en sus resoluciones de adhesión modificaron ese parámetro provincial, que buscó seguir la línea del decreto nacional. De esa manera, mantuvieron el 50% de ocupación de los locales que se permite desde el año pasado.

Esa es la realidad que indica que, entre Chichinales y Catriel, los números pasen a un segundo plano o compartan protagonismo con las opiniones de las cámaras de comercio locales y de los jefes comunales.

Ahora bien ¿cuáles son esos números?

Antes de avanzar en esos detalles hay que incorporar un concepto central: la “razón”, que es el indicador que se calcula teniendo en cuenta los casos acumulados de los últimos 28 días. Es el cociente entre el número de casos confirmados acumulados en los últimos 14 días y el número de casos confirmados acumulados en los 14 días previos.

De acuerdo con el último reporte difundido por la Sala de Situación de Salud, el Departamento de General Roca cerró la semana pasada con una razón de 1,67, superando al Departamento Bariloche (1,32) y al Departamento Adolfo Alsina (1,28).

Con esas cifras, que marcan un crecimiento del 67% en los contagios de covid-19 en el Alto Valle dentro de los dos períodos analizados, un 32% en la zona cordillerana y un 28% en Viedma y alrededores, puede concluirse que un alto porcentaje de la población rionegrina se encuentra en sectores de “riesgo algo” ante la segunda ola de la pandemia en Argentina.

La valoración de nivel de transmisión indica que si el coeficiente es menor a 0,8 se considera a la zona de “riesgo bajo”, entre 0,8 y 1,2 de “riesgo medio” y más de 1,2 de “riesgo alto”.

El otro indicador fijado por Nación para identificar a las regiones del país es la incidencia, que es el número de casos confirmados en los últimos 14 días por 100.000 habitantes sobre el total de la población en estudio.

La valoración de nivel de transmisión establece que entre 25 y 49 se considera “riesgo bajo”, entre 50 y 149 es “riesgo medio” y más de 150 es “riesgo alto”.

Y en este caso, los tres departamentos más poblados de Río Negro también aparecen en rojo, aunque aquí sí hay una diferencia marcada entre Bariloche -que desde mediados de abril registra más de 800 positivos por semana- y el resto. El indicador de la zona cordillerana es de 1.316, en Adolfo Alsina de 329 y en General Roca es de 263.


Las zonas más calientes para el sistema de salud. El último reporte semanal del Ministerio de Salud muestra cómo la “razón” es mucho más alta en el Alto Valle que en otros sectores de la provincia.


“Buscamos moderación y focalizar en regiones”


La gobernadora, Arabela Carreras, ratificó en las últimas horas su convicción de que Río Negro no presenta “una situación de alerta extrema” ante la segunda ola de coronavirus y por eso no son necesarias medidas rígidas de restricción en la circulación.

“Buscamos mucha moderación, buscamos ser pertinentes y muy focalizados en las regiones o en el tipo de actividad”, sostuvo la mandataria el viernes pasado, cuando fue consultada sobre el presente rionegrino en la pandemia.

En ese sentido, destacó la aplicación “con ciertas adaptaciones” de las pautas fijadas por Nación, remarcando que “en el Alto Valle flexibilizamos los horarios para los comercios y la gastronomía, entendiendo que era necesario adaptar el decreto a la realidad de nuestra región y por eso les dimos una hora más”.

“Tenemos una situación diversa, de acuerdo con las regiones. Hay mayor nivel de contagio en las principales ciudades y Bariloche tiene una categoría un poco más alta de restricción. Esas medidas vencen el 13 y ahí veremos cómo sigue la situación”, agregó.

La gobernadora aseguró que a partir de las medidas vigentes “ha disminuido el movimiento” y consideró que “hay respeto por las pautas” porque “lo que sale en la prensa son las excepciones, pero la verdad es que son situaciones minoritarias”.

“Las personas hemos entendido cómo cuidarnos y las actividades están muy protocolizadas. Eso es una ayuda muy grande para poder seguir trabajando”, enfatizó.

Finalmente destacó que “monitoreamos en forma permanente, sabemos que estamos ante un crecimiento de los contagios en todo el país, con una segunda ola que está llegando a nuestra región, pero no estamos todavía en una situación de alerta extrema”.


Las curvas de casos acumulados en las principales ciudades


Bariloche no baja de los 300 casos semanales desde octubre del 2020.

La evolución de Cipolletti, que la semana pasada tuvo el mayor nivel de contagios en el año.

Roca tuvo 47 en la segunda semana de marzo y llegó casi a cuadruplicar la cifra hace dos semanas.


Personal de salud: el 35% de los contagios en Bariloche


La zona cordillerana tiene el nivel más alto de contagios de coronavirus dentro del personal de salud.

De acuerdo con los datos difundidos por el Ministerio de Salud de la provincia la semana pasada, el 35,26% de los trabajadores afectados son de Bariloche.

En segundo lugar aparecen los agentes de Cipolletti, con el 14,15% del total y tercero Cinco Saltos 7,69%.

El 69% de los contagios afectaron a mujeres.

En relación a las edades el 64% de los casos se concentran en personas de 30 a 49 años.

Hasta el último reporte de Sala de Situación se habían notificaron 14 fallecidos: uno de Campo Grande, uno de Catriel, uno de Choele Choel, tres de Cinco Saltos, uno de Conesa, uno de Río Colorado, uno de San Antonio, uno de Bariloche, uno en Viedma, dos de Cipolletti y uno de Ramos Mexía.

Cabe destacar que en el mes de noviembre hubo un marcado descenso de los casos positivos en el personal de salud con respecto al mes anterior (47% menos), tendencia que se confirmó en el mes de diciembre (20% menos) y se sostuvo en el mes de enero. De esta manera se revirtió la tendencia creciente que se presentaba desde el inicio de la pandemia.


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