“Sin desafíos es difícil salir bien parado”
Entre hoy y el jueves Las Pastillas del Abuelo estaráen Bariloche, Cipolletti y Viedma. “Río Negro” entrevistó a Fernando Vecchio.
“Queremos que llegue a la mayor cantidad de gente posible, que se lea el librito, que se vean las fotos, que se repasen las letras y las asocien con las imágenes del arte y que en los créditos conozcan a todos los que llevaron adelante este viaje”, propone Las Pastillas del Abuelo. Las primeras entradas compradas para los conciertos de la gira que trae la banda a Río Negro vendrán con el nuevo compacto “Desafíos”.
El tour oficial homónimo llegará hoy a Bariloche, más precisamente a Puerto Rock; mañana, a las 21, a la disco Meet de Cipolletti y el jueves 13 al Salón Libertador de Viedma. (Ver recuadro)
Las Pastillas dió su primer recital en mayo del 2002 en La Colorada, a pasos de la estación Primera Junta del subterráneo A. En septiembre del 2005 grabó el disco inaugural “Por colectora”. Con doce temas, es una demostración de la variedad de estilos que la banda ofrece –rock, country, jazz, reggae, chacarera y candombe– y con letras que versan sobre situaciones cotidianas como la amistad, el amor y los vicios.
Gracias a un concurso radial ( “El bombardeo del demo” del programa “Day Tripper” de la Rock & Pop) que les permitía a las bandas under darse a conocer, Las Pastillas tuvo la oportunidad de presentarse en el Pepsi Music del 2005 y en el verano del 2006 tocó en el cierre del Gesell Rock como telonera de Las Pelotas.
El segundo CD lleva el nombre de la banda y es del 2006. Entre tanto, Las Pastillas del Abuelo ya ha pisado escenarios de medio país.
El tercer registro, “Crisis.*” (del 2008), fue lanzado en el estadio Malvinas Argentinas de Buenos Aires. Y el disco “Versiones” salió el año pasado junto al documental “Tantas manos” que cuenta, justamente, cómo se gestaron sus temas.
La oportunidad
Las Pastillas del Abuelo está conformada por Alejandro Mondelo en teclados, Joel Barbeito en saxo, Juan Comas en batería, Santiago Bogisich en bajo, Fernando Isaías en trompeta como músico invitado, Juan Germán “Piti” Fernández en voz y armónica y Diego Bozzalla y Fernando Vecchio en guitarras. El último es, además, protagonista de la presente entrevista con “Río Negro”.
“Cuando empezamos a tratar los temas del nuevo disco, desde la composición, el arreglo, el arte de tapa, la forma de grabarlo, está muy emparentado con el anterior, ‘Crisis.*’, claramente un compacto en crisis, pero con algunas diferencias bien notorias. Una es que las letras son mucho más hacia afuera y no tan interiores. Si el título del último hubo que charlarlo, imaginate en aquel momento (sonrisas). Queremos que reflejen lo que ocurre mientras lo generamos en lo musical, en lo que decimos. Entonces, cuando elegimos aquel nombre buscamos su significado en el diccionario y paradójicamente no decía lo que suponíamos: hablaba de oportunidades, de desafíos, que mostraron lo mal entendido que está el término ‘crisis’ en relación con un problema cuya salida se ve difícil, como puede ser la crisis económica, de inseguridad…”, le dice Fernando Vecchio a “Río Negro”.
–…de pareja…
–Como si fuera algo sin solución. Nosotros no sentíamos que fuera así y, si bien entonces estábamos en una crisis existencial o personal o de grupo que hizo replantear un montón de cosas, había otras que no estaban en duda; por ejemplo, si seguir tocando o no, componiendo o no, qué hacer con nuestra carrera artística… De todos los significados tomamos el que más nos gustó: oportunidad. Y le agregamos un puntito y un asterisco para que alguien se tomara el laburo, buscara en el diccionario también y llegara a otro conocimiento de esa palabra. Esta vez fuimos viendo que “Desafío” se le parece en muchos componentes, pero no de un modo tan introspectivo. En aquel disco se juntaron ¿qué es Dios?, ¿qué es el amor? ¿casualidad, causalidad?… pregunta pura. No sé qué sucede, me lo cuestiono… El último disco, si bien tiene una lírica encarada desde un lugar similar, es hacia afuera. Vertimos pensamientos sobre los medios de comunicación en “Viles medios”, que refleja nuestra mirada y nuestro sentir sobre cuestiones actuales, como “Gobiernos procaces”, una visión política de los gobernantes que tenemos. Y no deja de ser nuestra opinión formada sobre la base de experiencias personales. Ya no nos autopreguntamos: proponemos para ver qué piensan ustedes. Se podrá estar de acuerdo o no, pero ya no contamos una historia como en trabajos anteriores. No es un discurso autoevaluativo sino un desafío. Si uno no se desafía, es muy difícil emerger de una crisis o salir bien parado, que la tensión deje algo positivo y no sólo un tendal de problemas y la- mentos.
–Que sea un proceso nutritivo…
–Otra buena palabra, nutrir. De la crisis surge el desafío, la oportunidad de tomar lo que ocurre y convertirlo en algo mejor. Desafiarte, desafiar al entorno, poner a prueba lo que nos está pasando, para lograr un retorno, una devolución, y ver qué sucede afuera. Si bien cada cabeza y cada familia es un mundo aparte, no significa que uno tenga la verdad.
–La música es también un medio con un poder de síntesis y de penetración enorme; por algo las religiones –de antiguo– la han usado para difundir su pala- bra…
–Sí, es un medio de expresión, no de comunicación. ¿Qué pasa? Yo puedo hacer la canción más linda y si la ponen de fondo en un informe de guerra vas a reconocerla con ese contexto. La cortina de los avances de la señal Crónica (Televisión, Fernando la tararea) preanuncia una mala noticia, sin embargo el que la creó no le dio ese sentido –es una marcha de 1896, “Estrellas y barras por siempre” (“The stars and stripes forever”), compuesta por John Philip Sousa en alusión a la bandera estadounidense–. Alguien la utiliza y el público, el receptor, termina evaluando. Cuando los medios se manejan irresponsablemente, detrás de su negocio… Imaginemos… Nosotros hace años compusimos “El sensei (Hernán)” y después decidimos dejar de tocarlo porque la gente no venía a vernos sino a escuchar esa canción. ¿Qué pasa si saco un disco, lo llamo “El sensei” y adentro no grabo el tema? Estaré induciendo a que lo compren pensado en encontrar algo que en realidad es otra cosa, sabiendo que no lo van a lograr. Eso es casi una estafa, aunque a mi objetivo de vender quizá le venga súper. Bueno, hay medios que dicen cualquier barrabasada de cualquiera, total el derecho a réplica va a ser en el mismo medio. O sea que ganaría en ambos casos. Si en esta nota publicaras algo que yo no dije, mi única forma de rebatirte sería hacer después una nota en tu contra en el mismo diario, que sería el único en ganar. Esa lógica nunca es tan visible, pero cuando se llega a tener una visión o a un pensar de ese tipo no está bien callarlo. Hay sociedades manejadas por los grandes medios y por políticas de pánico y miedo. Si creo todo lo que sale por televisión como si fuera una verdad absoluta, si manipulan la información para que piense o sienta de determinado modo, están haciendo un manejo bastante vil. Entonces, volviendo a la música, claramente es un medio, pero necesito de otro para llegar. Yo puedo decir que sólo me hace falta el aire, toco acá y los que pasen cerca me van a escuchar. Pero eso tiene un límite. Si quiero ir más allá tengo que acudir a una radio, a un canal… empiezo a lidiar con medios en los cuales durante mucho tiempo no se termina de entender cuál es su negocio exacto, exacto. Aparecen noticias en primera plana que no son lo más importante en el sentir popular, aunque sí para algunos medios en particular o para generar presión política o social. Cuando uno tiene cierta sensibilidad artística y llega a conclusiones de esta clase siente la obligación de acercarlas: yo pienso esto, te digo lo que me parece, vos fijate, sabiendo que para que mi canción te llegue voy a necesitar de ellos también. Yo seré el dueño del auto, pero la autopista es de otro.
–En este caso, salir de gira es una manera de construir la propia autopista…
–Lo es, claramente. Nuestro primer disco se llamó “Por colectora” justo por eso. Queríamos transitar nuestro propio modo de llegar a todo el mundo. Nos decían que debíamos hacer un videoclip, ir al programa de Marcelo Tinelli porque si no la gente no nos iba a conocer… y dijimos: “Vamos por colectora, quizás llegamos igual, aunque un poco más lento y más contentos”. Son pensamientos que una vez instalados en la banda –si bien los revisamos constantemente y por eso entramos en crisis (ríe)– estamos contentos de respetarlos, porque nos simbolizan.
Eduardo Rouillet
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