Sobreseyeron a los policías que mataron a Llanquileo
El juez determinó que actuaron en legítima defensa
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NEUQUÉN (AN).- El juez Cristian Piana sobreseyó ayer a los policías Enrique Painenao (27) y José Mardones (28) que participaron del tiroteo en el que murió Elvio Llanquileo (28) porque actuaron en legítima defensa.
En la resolución difundida ayer, el magistrado hizo una enfática defensa del accionar policial “en estos tiempos (en los que) se oyen críticas a la intervención policial sea por exceso o por defecto, no sin alguna ligereza, aun cuando es la ley la que enmarca tales intervenciones”.
El sobreseimiento se produjo tres meses después del hecho, ocurrido el 24 de junio pasado. En esa ocasión el gobernador Jorge Sapag había pedido un rápido pronunciamiento judicial y había destacado “el heroísmo” de los agentes.
De acuerdo con la resolución judicial, los policías iban en un patrullero y observaron a un hombre en el interior de un Fiat 147 con la puerta del acompañante abierta. Fue en Agote casi Félix San Martín, a las 4 de la mañana.
Cuando intentaron identificarlo, el hombre corrió, saltó la reja e intentó ingresar a una vivienda. Se le cayó un revólver calibre 38 y con un revólver 357 Magnum disparó al menos cuatro veces contra Painenao.
Los policías dispararon con sus 9 milímetros y Llanquileo recibió seis disparos, uno de ellos mortal. En cuanto a Painenao, fue alcanzado en la ingle y una mano. Otros dos proyectiles le impactaron en el chaleco antibalas.
El fiscal Horacio Maitini pidió el sobreseimiento de los policías, y el juez Piana estuvo de acuerdo.
Señaló en su resolución que uno de los puntos centrales fue el legítimo accionar de los policías al intentar identificar a un hombre a esa hora.
“No puede quedar duda alguna: la intervención en aquella madrugada que supone la observación y vigilancia es un deber legal, una atribución específica prevista por la ley y núcleo mismo de la función policial de seguridad”, sostuvo.
El juez dijo que ante la reacción de Llanquileo, quien disparó primero, “resultaría una sandez exigir, por caso, conciencia o evaluación previa de racionalidad a quienes son objeto de una agresión como la investigada”.
Para Piana, “no puede haber nunca, ni aquí lo hubo, una provocación de quien se encuentra desde la misma génesis en ejercicio regular de una obligación legal”.
La muerte de Llanquileo dejó al descubierto una polémica entre la justicia de Neuquén y la de Río Negro, ya que el hombre debía estar detenido algo que al parecer no ocurrió por una cuestión burocrática.