Adultescencia, el fenómeno que posterga la independencia de los jóvenes: que dicen los especialistas
Cada vez más personas de entre 25 y 35 años continúan viviendo con sus padres. La profesora de psicología Sonia Amaro explica a RIO NEGRO RADIO cómo influyen la economía, las expectativas laborales y las nuevas dinámicas familiares.
Hoy hay un nuevo fenómeno que desafía los vínculos familiares y los caminos tradicionales hacia la autonomía. Se trata de la adultescencia, un concepto que describe una realidad social en la que muchas personas postergan su permanencia en el hogar familiar, retrasando la salida de la casa de sus padres y la asunción de compromisos asociados a la vida adulta. La pregunta que aparece es ¿Cuáles son los factores que causan esto? Sonia Amaro, profesora de psicología especializada en vínculos habló sobre el tema en RIO NEGRO RADIO.
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Según la Fundación Tejido Urbano, en Argentina, 2,3 millones de jóvenes de entre 25 y 35 años viven con sus padres o abuelos, lo que representa el 38% de este grupo. Se trata de una cifra que refleja una realidad: la independencia económica y habitacional se vuelve más difícil de alcanzar.
La profesora de psicología explica que la adultescencia no es nueva, aunque hoy se nombre más. “Es como esta necesidad de clasificar algo, pero no es un fenómeno de ahora. Existe desde hace bastante tiempo”, sostiene.
Amaro asegura que hay múltiples factores que influyen en que los jóvenes prolonguen su permanencia en el hogar familiar. Uno de los principales es económico. «Muchos jovenes se van a estudiar y una vez recibidos retornan a sus hogares porque se les imposibilita sostener una vivienda con el primer trabajo».
Para la especialista también influyen las expectativas laborales y las transformaciones en la forma de pensar el trabajo. “Muchos creen que cuando se reciben ya tienen la vida resuelta, y ahí aparece otro problema que es la empleabilidad. A veces imaginan empezar en un puesto gerencial, ganar determinado sueldo o trabajar con total libertad, y eso no siempre coincide con la realidad”, explica.
Esa brecha entre expectativas y posibilidades concretas puede generar frustración o miedo al ingreso al mundo laboral. “Hay jóvenes que dicen directamente: tengo mucho miedo de empezar”, relata Sonia.
Pero la explicación no siempre es la economía y el comportamiento de los jóvenes. La piscología hace énfasis en la permisividad. «Hay hijos que se instalan en la comodidad entonces va a depender del contrato que estableces vos con ellos«, dice. Hay algo que está claro: cuando los hijos vuelven a casa, la dinámica familiar cambia.
«Es importante decir bueno no estamos en la misma situación que cuando te fuiste a estudiar. Sos un joven profesional, hagamos acuerdos respecto a como va a ser esta convivencia en casa», expone la especialista. “Hay que establecer cómo va a ser la convivencia, cuáles son los límites, cómo se colabora con la casa y más”, agrega.
Amaro retoma y señala que en la actualidad existen estilos de crianza más permisivos que en generaciones anteriores. “Hoy hay otras modalidades de ser padres. A veces un hijo se queda indefinidamente también porque a los padres les cuesta soltar o temen que se equivoque”, señala.
Para desarrollar la idea cita al psicólogo especialista en vínculos Alejandro Schujman. «Él dice que esta es una generación de padres tibios. Si los padres no tienen claros los bordes o no sostienen lo que dicen, eso puede generar que los hijos no puedan tomar una decisión”, explica.
Es por esto que la profesora de psicología insiste en el dialogo y la construcción de acuerdos. “Hay que hablar de estas cosas. Preguntar cuál es el plan, cuánto tiempo va a estar en casa, cómo va a colaborar. Porque si no paga alquiler ni participa en los gastos, pueden recaer en la comodidad”, advierte.
Amaro asegura que en algunos casos incluso algunos padres terminan tomando decisiones drásticas para forzar la independencia de sus hijos. “Hay veces que el joven no puede avanzar porque no lo dejamos y hay otros padres que llegan al punto de decir: hasta acá”, sostiene.
La llamada adultescencia refleja un cambio profundo en la transición hacia la vida adulta. Los motivos van desde las imposibilidades económicas hasta los nuevas formas de vínculo familiar. Sin embargo, algo esta claro: el paso hacia la independencia parece cada vez más dificultoso.
Hoy hay un nuevo fenómeno que desafía los vínculos familiares y los caminos tradicionales hacia la autonomía. Se trata de la adultescencia, un concepto que describe una realidad social en la que muchas personas postergan su permanencia en el hogar familiar, retrasando la salida de la casa de sus padres y la asunción de compromisos asociados a la vida adulta. La pregunta que aparece es ¿Cuáles son los factores que causan esto? Sonia Amaro, profesora de psicología especializada en vínculos habló sobre el tema en RIO NEGRO RADIO.
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