El descarte tecnológico se reutiliza en Centenario

La startup Full One firmó un acuerdo con la cooperativa REN para poner en marcha un sistema de gestión que permita resolver la falta de alternativas ante el creciente volumen de residuos electrónicos en la región.

«Cada dos o tres años sentimos que la computadora o el teléfono se ponen lentos y necesitamos uno nuevo«. Luis Herrera, socio fundador de la startup Full One, firmó un acuerdo con la cooperativa REN en Centenario para poner en marcha un sistema de gestión que permita pasar del «reciclaje convencional por peso» a una «cadena de valor tecnológica».

El objetivo fue resolver la falta de alternativas ante el creciente volumen de residuos electrónicos en la región y así demostrar que el reciclaje de valor es una solución real para Río Negro y Neuquén.
«Hoy, la gente espera alguna campaña de residuos de este tipo. O bien los tiran en los vertederos convencionales, lo que representa un problema por el contenido de plomo, pilas y sulfatos», explicó Herrera que es analista funcional.

La cooperativa REN se dedica al acopio, recepción y clasificación de los residuos electrónicos; Full One, al desarrollo de software para empresas. «El convenio que firmamos apunta a implementar un software de gestión en la planta que hoy no tiene. De esta forma, se puede hacer la trazabilidad concreta al donante -sea una empresa o un particular- de cómo continúa el proceso«, detalló.

El desafío es rastrear el destino de cada componente y calcular la reducción de la huella de carbono para conocer el impacto. «Hasta hoy -aclaró-, la planta se manejaba con un programa de Excel. Todo iba a un reciclaje por peso: así como reciben el residuo electrónico, se pesa como si fuera cartón, se hace una separación y se envía a plantas de otras provincias«.

El acuerdo se logró en noviembre en Centenario. Roca se suma al desafío. Foto: gentileza

A partir de ahora, la tecnología pasará al reciclaje por valor con la intención de darle «una segunda vida útil comercial al hardware que todavía tiene una vida útil pese a que fue desechado por la obsolescencia programada».

«Es como si los fabricantes de autos los programaran para que a los 50 mil kilómetros, el vehículo ya no sirva más y tuviéramos que tirarlo. En la tecnología pasa esto: hay una lógica de pensar en el consumismo. Lo que proponemos es un paliativo y generar conciencia de que no está tan buena la velocidad de cambio«, dijo.

Reconoció que como la gente querrá tirar de todos modos los residuos, el objetivo es aprovecharlos. «Las grandes corporaciones hacen un cambio tecnológico cada dos años. La idea es que no se vaya al reciclaje por peso porque se pierde y no se pueda reutilizar», mencionó.

El primer prototipo llamado Arcade Bartop, una estación que combina recreación y capacitación, fabricada con piezas recuperadas, ya se encuentra en Centenario. El equipo incluye kits de robótica y programación para escuelas técnicas de la región y servidores de casa inteligente y gestión de bajo costo, para hogares y Pymes.

«Arcade es el producto final del reciclado de remanufactura. Así se conoce a las viejas máquinas que se usaban antes para videojuegos con palancas y botones», explicó y agregó: «Tiene una estrategia comercial para el público particular que busca entretenimiento, pero también para las empresas se transforma en un sistema de gestión que permite al operario de una planta, por ejemplo, hacer una capacitación de seguridad e higiene. Es como una terminal de la empresa».

La propuesta en Centenario generó mucho interés en el municipio de General Roca que evalúa replicar el programa.

«Buscamos demostrar que la soberanía tecnológica es posible en la Patagonia. El objetivo es ayudar a que el gran trabajo operativo y cooperativo de REN se transforme en un modelo de negocio y educación escalable. Estamos conectando los puntos: el descarte de la industria, el talento de las escuelas y la necesidad de digitalización de las pymes», concluyó.


El Gran Basural

Más de 50 millones de toneladas de basura electrónica se generan al año en el mundo. Pero solo se recicla formalmente menos del 20%. ​

Producir un solo chip de computadora requiere 32 litros de agua y químicos altamente contaminantes. Tirar ese chip cuando todavía funciona, definió Herrera, “es un crimen ambiental”.

En Neuquén y Río Negro, las empresas renuevan hardware cada 2 o 3 años por estándares corporativos. Eso deja miles de equipos “huérfanos”, considerados como mpecables”, aunque “muertos” para el sistema comercial.


¿Qué se puede recuperar?

-El cobre está presente en cables, transformadores, bobinas y pistas de placas. Es 100% reciclable infinitas veces.

-El aluminio está en disipadores de calor (como los de las CPU). Su reciclaje consume un 95% menos de energía que producir aluminio virgen.

-El estaño está presente en todas las soldaduras de las placas.

-El hierro y el acero se encuentran en los gabinetes y chasis de los servidores (que se usan para las nubes privadas de las pymes).

-Los metales preciosos (oro, plata, paladio) están en los conectores y microprocesadores. Al reutilizar el procesador en un nuevo equipo, se recupera el 100% de ese metal precioso, sin procesos químicos contaminantes.


"Cada dos o tres años sentimos que la computadora o el teléfono se ponen lentos y necesitamos uno nuevo". Luis Herrera, socio fundador de la startup Full One, firmó un acuerdo con la cooperativa REN en Centenario para poner en marcha un sistema de gestión que permita pasar del "reciclaje convencional por peso" a una "cadena de valor tecnológica".

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora