El mapa de los centros clandestinos que funcionaron en Río Negro y que hoy son Sitios para la Memoria
Desde 2013 la provincia señaliza espacios donde hubo detenciones ilegales y torturas durante la última dictadura cívico-militar. A 50 años del golpe, estos sitios forman parte de la reconstrucción histórica del terrorismo de Estado.
Las marcas de la dictadura no quedaron solo en los testimonios o en los expedientes judiciales. También persisten en edificios, dependencias y predios que durante años funcionaron como lugares de detención clandestina. A 50 años del golpe de Estado de 1976, Río Negro avanza en la identificación y señalización de esos espacios como parte de las políticas de memoria.
Desde el año 2013, distintos sitios vinculados al accionar represivo ilegal comenzaron a ser señalizados en el marco de la Red Federal de Sitios de Memoria (REFESIM). El objetivo es preservar esos lugares, difundir lo ocurrido y contribuir a la reconstrucción histórica del terrorismo de Estado en la provincia.
En todos los casos se trata de espacios que funcionaron como centros clandestinos de detención, tortura y desaparición forzada de personas. La señalización busca visibilizar hechos que durante años permanecieron ocultos o silenciados.

* Catriel sumó otro sitio al registro de lugares donde funcionó el terrorismo de Estado en Río Negro. Según su sitio web, la Comisaría 9° fue utilizada como centro de detención ilegal desde el golpe del 24 de marzo de 1976.
**El registro provincial incorpora como centro de detención el Campamento de la empresa Hierro Patagónico Sierra Grande Sociedad Anónima Minera (HIPASAM). Sobre la Ruta Nacional 3 (entre km 1265 y 1266) en Sierra Grande. Señalizado como Sitio de Memoria el 8 de octubre de 2022.
Centros clandestinos en la costa de Río Negro: memoria y señalización
En Viedma se identificaron varios sitios utilizados durante la dictadura. Uno de los principales es la ex Sección de Inteligencia del Destacamento 181 del Ejército, ubicada en el edificio conocido hoy como la Casona “Eduardo Bachi Chironi”. El lugar fue refuncionalizado como Espacio para la Memoria en 2008 y señalizado oficialmente en 2017.
Actualmente allí funcionan la Secretaría de Derechos Humanos de Río Negro, el Archivo Provincial de la Memoria y la Asociación de Familiares y Víctimas del Terrorismo de Estado, lo que convirtió al edificio en un punto de referencia para la preservación documental y las actividades vinculadas a la memoria.

También en la capital provincial fueron señalizadas la delegación de la Policía Federal, la Comisaría 1° y la Escuela de Cadetes de la Policía, dependencias que formaron parte del circuito represivo desplegado en la región.
Cerca de allí también en Sierra Grande fueron señalizados la Comisaría 13° -ex Comisaría 17°- y el campamento de la empresa minera HIPASAM, ubicado sobre la Ruta Nacional 3. Fueron incorporados recientemente al registro de espacios de memoria, lo que amplió el mapa provincial de lugares vinculados al terrorismo de Estado.

Centros clandestinos en el Alto Valle y la zona Andina
En el Alto Valle, uno de los puntos señalizados es la Unidad Penal 5 de General Roca, que fue utilizada para alojar detenidos políticos. También integraron el circuito represivo la Comisaría de Cinco Saltos y la Comisaría Cuarta de Cipolletti, espacios donde se registraron detenciones ilegales y traslados.
La incorporación de nuevos sitios al mapa provincial de la memoria continúa ampliando esa mirada. En Catriel, por ejemplo, la Comisaría 9° fue reconocida como lugar donde se cometieron delitos de lesa humanidad tras el golpe de 1976.
«Según testimonios obrantes en causas judiciales con sentencia, aquí permanecieron secuestrados militantes políticos, sociales y sindicales que, tras ser torturados, fueron luego trasladados a otros centros de reclusión clandestina», indica el municipio de Catriel en su sitio web.

En la zona andina, las investigaciones identificaron como lugares vinculados al accionar represivo al Escuadrón 34 “Bariloche” de Gendarmería Nacional, la Escuela de Instrucción Andina del Ejército —actual Escuela Militar de Montaña— y la Comisaría Segunda de San Carlos de Bariloche.
Más al sur, la red represiva también alcanzó a El Bolsón, donde fueron señalizados el Escuadrón 35 de Gendarmería y la Comisaría local, confirmando que el terrorismo de Estado se extendió a localidades intermedias y rurales.

La reconstrucción histórica permitió comprender que los hechos no se limitaron a las grandes ciudades. En pueblos y parajes, el miedo, el aislamiento y la falta de información dificultaron durante años la denuncia y el registro de lo ocurrido en el interior de la provincia.
Las marcas de la dictadura no quedaron solo en los testimonios o en los expedientes judiciales. También persisten en edificios, dependencias y predios que durante años funcionaron como lugares de detención clandestina. A 50 años del golpe de Estado de 1976, Río Negro avanza en la identificación y señalización de esos espacios como parte de las políticas de memoria.
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