Flores que transforman la piel: cuáles son las más usadas en cosmética para cuidar, regenerar y equilibrar
Algunos de sus beneficios en la cosmética son embellecer, mejorar la textura, suavidad, y levantar el ánimo.
Las flores son aliadas para el cuidado profundo. No solo embellecen: equilibran, suavizan e iluminan.
“Las flores no actúan solo en la superficie. En cosmética de calidad, cada pétalo es una forma de diálogo entre la naturaleza y la piel”, dice Florencia Gómez Gerbi, creadora de La Fleur, una marca de lujo botánico que reinterpreta la crema de rosas y la convierte en una pieza de perfumería emocional y ritual para la piel.
“Exploré el mundo de las flores, en mi propio jardín de Chapadmalal, con mis propios destiladores, y entendí la alquimia, la frecuencia y la mística de las rosas”, cuenta Gómez Gerbi, quien enumera las virtudes de las flores más apreciadas en productos de belleza y rituales de bienestar.
Rosa: la reina de la piel
Es conocida por su poder regenerante, calmante y antiage. Rica en antioxidantes, ayuda a mejorar la elasticidad, suavizar líneas finas y aportar luminosidad. En cosmética de autor, la rosa no solo cuida la piel: la devuelve a su eje natural.
Orquídea: lujo silencioso
Altamente valorada por su acción hidratante profunda y revitalizante. Aporta suavidad, mejora la textura de la piel y es ideal para fórmulas que buscan longevidad cutánea.
Azahar (flor de naranjo): calma luminosa
Reconocido por sus propiedades suavizantes, tonificantes y relajantes. Ideal para pieles sensibles o estresadas, ayuda a devolver frescura, alegría y equilibrio.
Jazmín: sensualidad pura
Aporta hidratación, mejora la elasticidad y deja la piel sedosa. Su fragancia floral profunda despierta una sensación de placer y presencia.
Limón (flor y cáscara): luz y vitalidad
Apreciado por su acción purificante, iluminadora y antioxidante. Ayuda a unificar el tono y aporta frescura.
Flores de equilibrio y cuidado esencial
Romero: energizante y tonificante
Estimula la microcirculación y aporta una sensación de piel activa y despierta. Ideal para fórmulas que buscan vitalidad y firmeza. Es una planta poderosa.
Manzanilla: clásica y eficaz
Calmante, antiinflamatoria y suavizante. Aporta una sensación de alivio inmediato.
Amapola: suavidad extrema
Se utiliza por su acción emoliente y relajante, ideal para pieles cansadas o estresadas. Aporta una sensación de descanso cutáneo.
Verbena: refrescante y equilibrante
Ayuda a purificar suavemente y deja una sensación liviana y armónica en la piel.
Tilo: protector y calmante
Muy valorado por su acción anti-estrés, tanto en la piel como en el ánimo. Ideal para rituales de cuidado nocturno o pieles sensibles.
Las flores son aliadas para el cuidado profundo. No solo embellecen: equilibran, suavizan e iluminan.
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