¿Te pasa?: Los malabares de los padres en las vacaciones de invierno
Muchos deben alternar trabajo con el receso escolar. Las psicopedagogas aseguran que hoy, el problema no es solo planificar actividades sino tener la disponibilidad económica para llevarlas adelante.
La llegada de las vacaciones de invierno resulta un placer para los chicos y, en un muchos casos, un trastorno para los padres que deben idear planes creativos para mantenerlos ocupados y entretenidos. Pocos son los que pueden irse de vacaciones y muchos, los que permanecen en la ciudad.
La psicopedagoga Valeria Badolato consideró que hoy, la pregunta no es qué hacemos con los chicos sino qué podemos hacer. «Hay que tener en cuenta algunas variables. Más allá de la disponibilidad de tiempo de los padres, juega mucho lo económico. Hoy ir al cine o ir a patinar es casi imposible para una familia. Lo mismo para ir a la base del cerro», consideró.
Soledad Cid tiene dos hijas, de 4 y 12 años. En estas vacaciones no habrá un viaje a Buenos Aires o a La Plata, como años atrás. «Nos quedamos en casa y hacemos distintos programas como ver una peli, cocinamos, pintamos, ordenamos, cambiamos las cosas de lugar. Así la vamos llevando», explicó.
Dijo que sus hijas continúan con las actividades extraescolares, como voley y danzas. «Años anteriores -agregó- nos íbamos de viaje a Buenos Aires donde hay más propuestas para los chicos. Y otro clima. Acá el clima no favorece mucho hacer actividades al aire libre. Y las actividades de los centros invernales son caras».
Este año, el municipio de Bariloche no puso en marcha colonias de vacaciones. Si bien hay algunas propuestas privadas, los valores arrancan de 29.000 a 38.000 pesos por semana.

Julieta La Plume tiene dos hijas de 9 y 13 años. Años atrás, las llevaba a la escuelita de esquí, pero este año desistió por «falta de presupuesto».
El Club Andino Bariloche ofrece escuela de esquí para niños de 4 a 17 años. El valor por dos semanas de vacaciones (del 10 al 21 de junio) es de 154.200 pesos (para socios); en tanto que los 15 días (del 10 al 28 de junio) cuestan 210.300 pesos. El monto incluye el transporte hasta el cerro Catedral y la instrucción, pero no el almuerzo, ni el equipo ni el pase.
Por otro lado, la escuela del Ski Club Bariloche arranca de los 4 años a los 12. Los 10 días para chicos de 4 a 5 años tiene un valor de 123.600 pesos; los 21 días, 207.400 pesos. Y el valor de la temporada para chicos de 6 a 12 arranca en 302.300 pesos hasta 367.600 pesos.

La psicopedagoga Belén Bosch planteó que las actividades en vacaciones dependen de la capacidad adquisitiva de las familias, pero también de la posibilidad de tomarse vacaciones. «Hay familias que optan por el cerro o las colonias privadas que requieren una inversión grande. No todas las familias pueden acceder a eso. La sugerencia es pasar más tiempo de calidad con los chicos cuando no están en el colegio aunque las familias sigan trabajando«, recomendó.
Sugirió evitar la exposición a las pantallas que suele ser una de las opciones más accesibles y sencillas. «Es dañina. Promueve el sedentarismo y la mala alimentación porque frente a la pantalla, uno tiende a comer», sostuvo Bosch.
Tiempo de ocio
¿Qué hacemos en vacaciones de invierno? Badolaro admitió que es una consulta frecuente en su consultorio. Advirtió que más allá de los planes, el tiempo de ocio también es necesario. «No hay que sobrecargar a los chicos con actividades. En receso, necesitan parar. Hay que pensar en actividades complementarias a lo que vienen haciendo: un trineo casero, un culipatín, un trekking«, dijo.
Recalcó que además Bariloche está colapsada. «Cualquier actividad implica una hora y media para llegar al centro. Está todo cortado. Para los padres es un estrés extra», señaló la profesional.
Diana Sepúlveda es madre de Benjamín, de 5 años, y de Isabella, de 1 año. «Hacemos salidas si no hace mucho frío, visitamos a familiares y amigos y, si nos quedamos en casa, invitamos a amiguitos. Si hay algunas película, vamos al cine. Hacemos un combo de niñera, abuelos y tíos«, indicó.
Consideró que en Bariloche, no suele haber muchas propuestas para los más chicos. «Si hay propuestas, son escasas y suelen volverse masivas (lo cual muchas veces quita las ganas de asistir). Nos encantaria poder llevarlos al teatro, que hayan diferentes y variadas propuestas. No es un problema de presupuesto sino de oferta», acotó.

Noelia Kloster es madre de cinco. «La más grande está en la facultad y el más chiquito en sala de dos así que tengo un hermoso combo. Todos los días son de mucha acción porque con cinco, siempre algo surge. El tema es que son vacaciones escolares, pero nosotros seguimos trabajando. Estamos bastante atareados, más en esta época. Hacemos malabares entre trabajo y chicos«, explicó.
Bosch consideró la necesidad de que los chicos «tengan un momento de aburrimiento porque esto invita a la creatividad y genera otros espacios de encuentro. Hay que recuperar los juegos de mesa, las salidas y los paseos y, el momento de charla durante la merienda o el almuerzo«.
La llegada de las vacaciones de invierno resulta un placer para los chicos y, en un muchos casos, un trastorno para los padres que deben idear planes creativos para mantenerlos ocupados y entretenidos. Pocos son los que pueden irse de vacaciones y muchos, los que permanecen en la ciudad.
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