Preocupa el aumento de las agresiones homofóbicas

Desde la dirección de Diversidad de la Provincia aseguran que se debe a una mayor visibilización de las situaciones. La presencia del Estado es fundamental para “acompañar y ayudar”.

04 ene 2019 - 17:01

“Se entiende por identidad de género a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente”. Así de sencillo una ley, la 26.743, vistió de derecho la vida de miles de personas en el país, que comenzaron a sentir el amparo del Estado para poder ser quienes son. Sin embargo, la identidad de género y la orientación sexual continúan siendo causas de discriminación e incluso, en el último tiempo, se ha se registrado un aumento de las agresiones.

Durante los últimos días, Neuquén fue el epicentro de tres casos de violencia física y verbal contra hombres gays, lo que despertó el alerta porque situaciones de esta gravedad no solían ocurrir en la zona, según advirtieron desde la Dirección provincial de Diversidad.

Además de abordar estos casos, el organismo que fue creado en 2015 difunde las leyes que protegen y promueven los derechos de las personas LGBTI+, articula con otros organismos públicos acciones tendientes a la igualdad y ofrece contención tanto a personas que integran el colectivo de la diversidad como a sus allegados.

La Dirección pasa a ser un eslabón más en la cadena que transitan las personas que deben aceptarse a sí mismas, por sus familias y por la sociedad, resaltó quien tiene a su cargo el mando de la misma, Adrián Urrutia.

El organismo viene teniendo la capacidad de encontrar a quienes lo necesitan, a través no sólo de lo institucional sino de sus integrantes, quienes vivieron las mismas situaciones y se convirtieron primero en militantes por sus derechos.

Así como encontró a Vero, mamá de Gabi, de 16 años, cuando fueron por primera vez a una marcha del orgullo. Ahí estaba Day Torres dispuesta a darles eso que no les abundaba alrededor: Aceptación.

Lo mismo les pasó el año pasado a Paola y su marido, mientras esperaban ser atendidos en el consultorio para personas trans en el hospital Castro Rendón. Querían consultar cómo hacer el cambio de DNI de su hija Camila, hoy de 11 años, y otros pacientes les dieron el celular de Benjamín Génova, referente de varones trans de Neuquén y Río Negro.

Y gracias a que se trata de un organismo estatal, la dirección también llegó a Aluminé, donde Irma y su nieto de 31 años, Alejo, por primera vez no se sintieron en soledad.

Verónica contó que cuando llegó a Diversidad estaba preocupada porque Gabi sufría agresiones en el secundario y los profesores no tenían la capacitación para contener la situación. Hoy agradece no sólo el acompañamiento que recibe su hijo, sino también las gestiones realizadas por el organismo, como que se le garantice un baño sin género en el que no corra riesgo su integridad física.

Para Paola, tramitar el documento de identidad de su hija en Plottier se había convertido en una odisea. En tres registros le respondieron que no sabían cómo hacer el cambio de identidad o que debía pedir la certificación de un juez. En marzo de 2018 comenzaron los trámites, relató, pero después de ocho meses Camila seguía indocumentada y en el Registro Civil no sabían darle respuestas. Cuando apareció el DNI, seguía figurando el nombre anterior, ese que ya no la representaba y que vulneraba su derecho a la identidad. Una llamada de Urrutia logró destrabar el trámite y una semana después todo estaba en regla.

Para Irma la visita de los representantes de Diversidad fue fundamental. Cuando Alejo manifestó que era hombre su familia lo rechazó, pero su abuela no. Cuando en la iglesia en la que se congregaban le dijeron que estaba mal ser como era y él le pidió a Dios que lo cambie, ella fue la que dijo que “no tenía nada que cambiar porque Dios te ama y quiere verte feliz”. Pero por primera vez, en ese pueblo chico donde el infierno es grande, no se encontró sola apoyando a su nieto y hoy cuenta que gracias al organismo él tiene trabajo, ese que le negaron siempre, y que se para seguro ante la vida.

Según Valeria Alessi, psicóloga que conforma el gabinete de Diversidad junto a una trabajadora social y una abogada, brindando información y acompañamiento, es importante entender que la identidad y la orientación sexual no son un problema. “No hay nada que silenciar, corregir ni tratar. Hay que proteger”, aconsejó.

Preocupa el aumento de las agresiones homofóbicas
“No hay que silenciar, no hay que corregir ni tratar. Hay que proteger”, es el mensaje.
“Aprendí que yo tengo que pelear por la felicidad de Alejo, no por su cambio. Dios lo ama como es porque es muy buena persona”.
Irma fue la única de su familia que apoyó a su nieto en su cambio de identidad.
Preocupa el aumento de las agresiones homofóbicas
Verónica acompañó a Gabi desde el primer momento. Estuvo junto a él en las marchas del orgullo.
Dirección de Diversidad
Ubicación Carlos H. Rodríguez 90, 2º piso.
Horario de atención 8 a 15
Llamadas o Whatsapp comunicarse al 0299-155-816357
La voz del experto “Cada vez son más los que abrazaron la igualdad”

Esta clase de ataques ha venido incrementándose y el director provincial de Diversidad, Adrián Urrutia, cree que se debe a dos motivos.

Uno es un contexto ideológico y político que habilita a personas fundamentalistas a expresarse, ya que no han aumentado en número, según Urrutia, sino que ahora se muestran más. Para el funcionario esto no es un mal local, sino que se repite en todo el mundo, incluso con gobiernos como “el de Chile, Brasil y Estados Unidos”. Como contrapartida resaltó que cada vez son más quienes “abrazaron la igualdad y la ampliación de los Derechos Humanos”.

De este aspecto positivo, Urrutia extrajo el otro motivo de la creciente violencia discriminatoria, y es la visibilización de estas situaciones gracias a la presencia del Estado. La existencia de un organismo que aborde la cuestión de la diversidad no sólo ayudó a la promoción de leyes como la de identidad de género o de matrimonio igualitario, sino que también permitió tener un mejor registro de lo que ocurría, explicó, ya que las personas se sienten legitimadas y se acercan para pedir ayuda.

Tres casos recientes en la provincia de Neuquén

Uno de los casos más graves de discriminación y violencia ocurrió días antes de fin de año, cuando Brian, un joven de 19 años se despidió de su amiga en la zona del Museo Nacional de Bellas Artes. En el lugar fue subido por la fuerza a un auto, dentro del que desconocidos lo golpearon e intentaron prenderlo fuego, hasta que logró escapar.

El atacado forma parte de la Organización Juvenil del Oeste (OJO), cuyos integrantes lo han acompañado cuando sufrió otros ataques a lo largo del año. Gerónimo Lombardi, dirigente de la agrupación, explicó que Brian no quiere hacer la denuncia en la comisaría “porque los policías se burlan de él” y que en el Inadi les respondieron que no podían avanzar si no se identificaba a los agresores.

Pero Brian no fue el único con una mala experiencia en la comisaría, ya que Matías Ostropolsky no pudo radicar la denuncia luego de ser agredido junto a su novio en una calle de San Martín de los Andes. Le pidieron que volviera más tarde y él respondió: “mira generalmente cuando alguien quiere hacer una denuncia de este tipo si vos le decís si quiere volver o no, la gente no vuelve. Yo voy a volver”.

Así lo hizo y contó como en pleno centro de la localidad cordillerana, un desconocido les gritó “pervertidos” y les dijo que se fueran. “Nosotros nos fuimos, él volvió para atrás y caminamos una cuadra y él pasó con el auto y nos gritó: Nos los quiero ver acá en San Martín, no los quiero más acá, váyanse”, relató.

Además, Urrutia contó que un joven que cursa cuarto año de la carrera de Geología fue agredido por el portero de su edificio, quien le pegó a él y su novio en las manos con un palo de escoba para que se soltaran.

Neuquén

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