Una pequeña aldea perdida en la meseta

Atraico o «agua detrás de la piedra», en lengua mapuche, es un pequeño paraje ubicado entre los cerros Mate y Toscal, a unos 40 kilómetros al sur de Jacobacci.

Allí se llega por la ruta provincial 76 que durante la mayor parte del año presenta un estado calamitoso y más aún en épocas de lluvias y nevadas, y por un camino vecinal que une esta ruta por el caserío. Es uno de los tantos lugares inhóspitos y perdidos en medio de la meseta o la cordillera donde la gente que los habita es testigo de la desolación, la falta de oportunidades y el olvido al que son sometidos, el menos hasta que llegan las elecciones.

En el lugar viven 28 personas durante los meses en los que la escuela permanece cerrada, incluyendo al agente sanitario Roque Jiménez y al delegado Agustín Antitruz.

En su mayoría la población está compuesta por hombres solos o matrimonios cuyos hijos emigraron del lugar, que ahora se dedican a la cría de ovejas y cabras.

Es una zona muy fría y húmeda que generalmente durante el invierno se queda aislada. Las lluvias y la nieve impiden el ingreso de vehículos y sólo a pie o a caballo se puede salir o ingresar al lugar.

En materia de comunicaciones, sólo cuentan con un equipo de radio VLU, ubicado en el puesto sanitario con el que se comunican con Jacobacci cuando las condiciones meteorológicas lo permiten.

Notas asociadas: Atraico finalizó el ciclo lectivo y despidió a sus dos egresados «Ahora el paraje se entristece un poco, queda apagado»  

Notas asociadas: Atraico finalizó el ciclo lectivo y despidió a sus dos egresados «Ahora el paraje se entristece un poco, queda apagado»  


Atraico o "agua detrás de la piedra", en lengua mapuche, es un pequeño paraje ubicado entre los cerros Mate y Toscal, a unos 40 kilómetros al sur de Jacobacci.

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