Ya se registraron más de 500 personas en la app UNIR para compartir viajes en el Alto Valle

Luca Tocce, Luca Candia, Emilio Borovski y Gabriela Gallegos crearon la aplicación móvil sin fines de lucro llamada UNIR que busca aliviar una problemática que miles de estudiantes viven todos los días.

Por Martina Sehmsdorf

Viajar para estudiar en el Alto Valle muchas veces se transforma en una rutina agotadora. Esperar el colectivo, pagar el pasaje, viajar parado por la alta demanda y pasar varias horas en el trayecto para asistir a una clase de apenas dos horas es una escena cotidiana para muchos estudiantes de la región. De esa experiencia propia nació una idea que viene a alivianar la problemática: la aplicación móvil UNIR, creada por estudiantes que ya suma más de 500 personas registradas, incluso antes de su lanzamiento.

Luca Tocce, Luca Candia, Emilio Borovski y Gabriela Gallegos estudian en Neuquén y son de otras localidades. Cansados de la rutina del transporte publico idearon la aplicación. “Ahora estoy viviendo en Neuquén, pero soy de Roca y viajaba generalmente, entonces es un problema vivido en mi propia piel”, cuenta Lucca Tocce.

“Hoy tengo como estudiante una clase de teoría de dos horas. Para una clase de dos horas tengo que levantarme una hora antes, tomar el colectivo, hacer todo un transcurso de dos horas de ida, llegar a la clase y después volver. Terminan siendo como cinco horas”, relata. Ese recorrido no solo implica tiempo, sino también desgaste físico y mental. “Viajar larga distancia o media distancia entre localidades para ir a estudiar es cansador”, señala.

Con su compañero Luca Candia plantaron la idea de hacer la aplicación. «Pensamos que tenía que ser lo más simple posible porque no creemos que sea algo complejo”, explica el estudiante. “Queremos que sea un modelo no lucrativo, porque lo que queremos es ayudar”.

Los emprendedores se encargaron de diseñar el flujo de la aplicación, cómo sería, qué botones tendría y cómo funcionaría. Pero para avanzar necesitaban ayuda técnica, por eso decidieron sumar a un programador. “Nos contactamos con Emilio, le comentamos la idea del proyecto y sobre todo que no iba a ser algo lucrativo. Dijo que le copaba y se sumó», recuerda.

Jóvenes de Roca crearon un App para compartir viajes.

A su vez, Emilio incorporó al equipo a Gabriela Gallegos, quien trabaja en diseño de interfaces y experiencia de usuario. Así quedó conformado el equipo de cuatro integrantes que hoy desarrolla el proyecto. “Nos estamos ocupando de hacia dónde va el proyecto y qué decisiones tomar para que siga un transcurso lógico”, explica.

La idea es conectar a personas que ya realizan trayectos entre ciudades, muchas veces solas en su auto, con quienes necesitan viajar y dependen del transporte público. “Hay un montón de gente que viaja a laburar de Roca a Neuquén y generalmente en el auto viaja solo”, explica. “Entonces la idea es poder conectar esas personas que viajan en el día a día con gente que no tiene auto y tiene que usar el servicio de transporte público”.

El funcionamiento sería sencillo: los conductores pueden publicar un viaje y los pasajeros buscar trayectos disponibles. Sin embargo, la aplicación no gestionará el viaje ni el dinero. Su rol será únicamente el de intermediario.

“Nosotros lo único que hacemos es servir como intermediarios”, aclara. “La gente puede publicar sus viajes y otra gente puede buscarlos. Pero todo el contacto se hace por fuera de la aplicación”. Además, asegura que tendrá herramientas de verificación de usuario apostando a mayor seguridad.

Cuando alguien encuentre un viaje disponible podrá comunicarse directamente con el conductor. “Aparece un botón que dice ‘contactar por WhatsApp’. Entonces la aplicación conecta personas para que se comuniquen y ellos mismos coordinen cómo van a hacer”, explica.

A diferencia de otras plataformas de transporte, el proyecto no busca generar ganancias ni cobrar comisiones. “Primero que nada, no es lucrativo. No hay pagos dentro de la aplicación”, explica el joven.

La idea es que los pasajeros colaboren con los gastos del viaje, principalmente el combustible. “Estamos trabajando en una funcionalidad que muestre un precio estimado del viaje. Por ejemplo, si el viaje de Roca a Neuquén en nafta vale 10.000 pesos, se dividiría por la cantidad de personas que van en el auto”, señala.

“Nosotros solo indicamos un precio estimado según lo que vale la nafta. Después el conductor y los pasajeros son responsables de organizar cómo se organizan”. Sin embargo, el arreglo final dependerá de quienes viajen.

Una demanda que se siente: ya se registraron 500 personas


Aunque la aplicación todavía no está disponible, el equipo dio un paso clave: lanzar una página web (www.appunir.com.ar) donde las personas pueden registrarse para utilizarla en el futuro. En el formulario se solicita información básica como origen, destino y si la persona quiere viajar como pasajera, conductora o ambas.

Los datos se almacenan automáticamente y permiten analizar qué rutas tienen mayor demanda. El resultado superó las expectativas. «Ayer vimos y ya tenemos más de 500 personas que fueron conscientemente y se registraron en la aplicación”, cuenta con entusiasmo Tocce.

Este registro anticipado también permitió detectar cuáles son los trayectos más buscados por los usuarios. Por ahora, el recorrido más frecuente es el que conecta dos de las principales ciudades del Alto Valle: Roca-Neuquén.

La demanda refleja el movimiento cotidiano entre ambas localidades, impulsado principalmente por el estudio y el trabajo.

El equipo todavía no liberó la aplicación para su uso general porque están esperando crear una base solida de usuarios. «Pasajeros va a haber, conductores no tanto», estima Tocce. Por eso el plan es lanzar la aplicación priorizando las rutas donde ya existe una demanda y una oferta registrada.

Para los creadores de la aplicación, el entusiasmo que generó la iniciativa dice mucho sobre la realidad del transporte en la región. «La gente lo recibió bien porque día a día lo sufre, pero la verdad es que es una problemática que venimos a cubrir nosotros, cuando debería haber cuestiones de índole política para mejorar el servicio», expresa.

Esta reflexión no apaga el entusiasmo y la gratitud. «Realmente estamos súper agradecidos por la visibilidad que tomó, nosotros lo que queremos es ayudar». La aplicación sigue avanzando paso a paso y aunque todavía no se lanzó oficialmente, ya hay cientos de personas esperando para utilizar UNIR.


Viajar para estudiar en el Alto Valle muchas veces se transforma en una rutina agotadora. Esperar el colectivo, pagar el pasaje, viajar parado por la alta demanda y pasar varias horas en el trayecto para asistir a una clase de apenas dos horas es una escena cotidiana para muchos estudiantes de la región. De esa experiencia propia nació una idea que viene a alivianar la problemática: la aplicación móvil UNIR, creada por estudiantes que ya suma más de 500 personas registradas, incluso antes de su lanzamiento.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar