Sociedad
El experimentado atleta neuquino Javier Carriqueo alcanzó a Gabriel Soto Muñoz en los últimos metros de los 25 kilómetros de una carrera de montaña y decidió cederle el triunfo porque se había perdido. Ambos cruzaron juntos la meta, en una definición que terminó en empate y con un abrazo como símbolo de respeto y compañerismo.