Daniela Aza, la “influencer de la inclusión”: “Empecé a crear contenido porque no había nadie que me representara”

En una entrevista sostuvo que visibilizar las realidades sociales es fundamental. Relató que su vocación por la comunicación nació en la infancia y que, con el tiempo, integró su experiencia con la artrogriposis múltiple congénita para explicar su forma de moverse y defender derechos.

Daniela Aza, conocida como la “influencer de la inclusión”. Foto: NA

Pregunta: ¿Por qué decidiste empezar a difundir en redes sociales?

Respuesta: Hay una gran falencia de personas y voces. Ahora hay un poco más, por suerte, y se multiplican los mensajes y las voces, pero todavía falta un montonazo, entre diversidad y nuevas voces. Empecé porque sentí que no había nadie que me identificara. Los ideales y estereotipos que se ven son lo más hegemónico. En las redes hablamos sobre adversidad, las dificultades, las batallas que tenemos todas, sobre todo las mujeres, porque mi público es mayoritariamente mujeres.

P: ¿Qué cambió en tu discurso a través de los años?

R: Hoy soy mamá y mi discurso no es el mismo del que hace siete años. Mi hijo fue un gran logro y desafío. Se añadió esta pata de visibilizar la maternidad y la discapacidad. No idealizar o no romantizar la maternidad. También se relaciona con estereotipos, ideales y género.

P: ¿Qué devolución recibís de quienes te siguen?

R: Las mamás comparten mi cuenta. Me escriben y me dicen que les sirve verme, personas a las que les hacen bullying o sufren algún tipo de dificultades, también con discapacidad.

P: ¿Considerás que lo que aparece en redes refleja lo que pasa en la vida real?

R: Creo que sí. En redes la gente se anima más porque está detrás de una pantalla, pero en la vida real se materializa de otras formas: rampas tapadas, veredas rotas, espacios no accesibles, barreras cotidianas. Son distintas formas de la misma violencia.

P: Te nombraron como “la influencer de la inclusión”. ¿Qué pensás de ese título?

R: El término influencer está muy banalizado y visto de forma negativa, pero si vamos a la etimología, influenciar debería ser algo positivo. Yo no tengo problema con el término. En un mundo donde faltan creadores de contenido que hablen de diversidad, aceptación y amor propio, no está mal que una persona con discapacidad también sea influencer.

P: ¿Inclusión o diversidad?

R: A mí me gusta mucho la palabra convivencia. Ojalá no tengamos que hablar más de inclusión, sino de convivir. Diversidad habla de que todos somos diferentes, pero iguales en derechos. Las personas con discapacidad no queremos ser iguales: queremos ser respetadas en nuestras diferencias.

P: ¿Qué obstáculos ves cuando trabajás con empresas?

R: Hay mucho miedo: a perder dinero, a lo desconocido, a que no sume. Son mitos. La inclusión siempre suma. El problema es que se piensa como un checklist y no como un proceso a largo plazo.

P: Hablas de entornos discapacitantes. ¿En qué contextos se presentan?

R: La discapacidad es una relación entre la persona y la sociedad. Muchas cosas no las puedo hacer, no por mi condición, sino porque el entorno no me habilita las condiciones. Veredas rotas, rampas tapadas, espacios no pensados. Todas las mamás necesitan una red de sostén; las mamás con discapacidad quizás un poco más, pero no somos la excepción.

P: ¿Cuál es tu opinión acerca de la serie “División Palermo”?

R: Me pareció fabulosa. Santiago Korovsky se asesoró con personas con discapacidad y eso se nota. Me gustó que muestre que no somos angelitos, que también podemos equivocarnos, desear, tener pareja, sexualidad. La segunda temporada amplió mucho la mirada.

P: Y en el marco de los conflictos en la materia, ¿qué pensás del cierre de la Andis?

R: Es un retroceso enorme. Volvemos a una mirada puramente médica de la discapacidad, cuando es un concepto social. La discapacidad no es solo salud. No se entiende aún cómo va a funcionar y eso genera incertidumbre. Después de un año de desmantelamiento, sigue siendo una variable de ajuste, y no debería serlo.

P: ¿Cuáles fueron el peor y el mejor comentario que recibiste en redes?

R: El peor fue cuando dijeron que a mi hijo le iban a hacer bullying por tener una mamá con discapacidad. Me entristece que todavía se responsabilice a la persona en lugar de cuestionar a la sociedad. El más lindo fue cuando una madre me contó que mi experiencia ayudó a su hija a tener más amor propio. Saber que lo que hago impacta en otras generaciones es lo más lindo de todo.

* La comunicadora remarcó que visibilizar y responder con educación a la violencia ayuda a exponer prejuicios y barreras hacia las personas con discapacidad, y subrayó que la inclusión, además de ser un valor ético, también es rentable.

Camila Hassan | NA


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