Temen grandes pérdidas en los campos por las inundaciones

El treinta por ciento de la población rural de Maquinchao ha quedado aislada después de que las desbordadas aguas del arroyo homónimo inundaran campos y caminos. Doce familias de los barrios más bajos de la localidad fueron evacuadas preventivamente y una cifra similar, residente en la estancia Maquinchao, también quedó incomunicada. Estiman que hay miles de animales muertos. La ruta 23 y las vías continuarán interrumpidas.



MAQUINCHAO (AJ) – Unas doce familias evacuadas preventivamente en esta localidad, otras tantas aisladas, caminos anegados y parajes rurales incomunicados, alambrados destruidos, viviendas bajo agua y miles de animales muertos era el saldo que hasta ayer dejaba la creciente del arroyo Maquinchao.

El nivel del agua comenzó a bajar ayer como consecuencia del fuerte sol que reinó durante toda la jornada y también por los cortes que sufrieron las vías del ferrocarril y la ruta Nacional 23, que hicieron las veces de desagües. Sin embargo la situación seguía complicada.

El panorama que presentaba la zona más afectada por la creciente, donde se ubica el casco de la Estancia Maquinchao, distante a 6 kilómetros al oeste de la localidad homónina, era desolador.

Una gran masa de agua de unos cinco kilómetros de frente por un largo similar inundaba corrales, viviendas, galpones y otras dependencias de uno de las establecimientos ganaderos más grandes de Río Negro. Además, la fuerte correntada del arroyo, que pasa a escasos metros del caserío, arrasaba con todo lo que encontraba a su paso.

La creciente del arroyo Maquinchao se produjo como consecuencia del fuerte temporal de lluvia y nieve que afectó a la Región Sur el pasado lunes. Este curso nace en la zona de Rucu Luan, ubicada a unos 70 kilómetros al sur de Maquinchao. Pocos kilómetros más adelante de su naciente, en la zona denominada Puesto de Hornos, se nutre de los arroyos Rucu Luan, El Caliente, Pilquiniyeu y Barril Niyeu. Desde allí hasta su desembocadura, en la Laguna Carrilaufquen, ubicada a unos 15 km de Jacobacci, su cauce -en épocas normales no supera el metro de altura y actualmente se triplicó- se desbordó alcanzando a lo largo de los 150 kilómetros de recorrido un promedio de tres kilómetros de ancho.

“El agua comenzó a subir el miércoles alrededor de las 7 de la mañana a un promedio de 20 centímetros por hora. Nos agarró de sorpresa y no tuvimos tiempo para hacer nada. Nos quedamos aislados” señaló ayer a este medio, Marcela, esposa del veterinario de la estancia, José Bozzata. (ver recuadro)

La creciente del arroyo anegó los caminos vecinales de la zona, cortó la ruta Provincial 4 y dejó aislada al 30 porciento de la población rural de Maquinchao. Además destruyó alambrados y mató a un gran número de animales, cifra que hasta el momento los campesinos no pueden precisar. El agua ingresó en la mayoría de las viviendas del casco de la estancia, alcanzando más de un metro de altura.

Sin caminos ni ferrocarril

La inundación cortó la Ruta Nacional 23, principal vía de comunicación de la Región Sur, y las vías del ferrocarril.

Ambas unen a la Zona Atlántica y el Alto Valle con la Zona Andina, atravesando de norte a sur y de este a oeste la Línea Sur rionegrina. Por ambas vías de comunicación, ingresan a los pueblos que se ubican al oeste de Maquinchao, los alimentos, el combustible, el correo y el “clearing” bancario. Ayer, técnicos de Sefepa y de Viarse aseguraron que tanto la ruta como el tendido férreo permanecerán cortados durante al menos quince días más.

La estancia Maquinchao data de principios de siglo. La construcción de sus viviendas tiene un marcado estilo inglés ya que sus primeros propietarios llegaron a la zona provenientes del país europeo con el tendido del ferrocarril General Roca hacia el lago Nahuel Huapi.

Sus límites alcanzan una extensión territorial cercana a las 200.000 hectáreas y actualmente cuenta con unas 50.000 ovejas.

Ayer, Jorge Apestegui, uno de los propietarios y administrador del establecimiento recorría las instalaciones constatando las pérdidas que hasta ayer causó la creciente. Masticando bronca y sintiendo una gran impotencia señalaba: “Justo hoy (por ayer) se cumple un nuevo aniversario de la muerte de mi padre. Si el viejo viera cómo está la estancia por la que tanto trabajó durante años…”. No pudo seguir hablando e instantes después se quebró. Sus ojos se humedecieron y hasta algunas lágrimas corrieron por sus mejillas.

Es que está convencido de que la situación se podría haber evitado. Hace algún tiempo, y previendo lo que hoy padece, quiso encauzar el arroyo por otro terreno. Sin embargo, lejos de permitírselo, lo amenazaron con meterlo preso . Actualmente el desastre que provocó el agua generó pérdidas cuantiosas.

Piensan que algo se pudo haber prevenido

MAQUINCHAO (AJ).- Una sensación de bronca e impotencia invadía ayer el ánimo de los campesinos de la zona de Maquinchao afectada por el temporal. Si bien sostenían que contra la fuerza de la naturaleza no se puede luchar, el anegamiento que sufren los campos por causas del desbordamiento del arroyo Maquinchao se podía haber evitado.

Luego de la inundación padecida en 1984, el curso fue desviado a su actual traza. Meses después de que bajara el agua, técnicos del Departamento Provincial de Aguas construyeron un vertedero en la zona donde nace el arroyo. “Yo sé que hace un tiempo Jorge -Apestegui- quiso encauzar el agua por otro lado porque temía algo como lo que hoy estamos viviendo, por tuvo problemas con la gente de Vialidad porque no lo dejaron. Hasta lo amenazaron con meterlo preso. Yo me pregunto, ¿hoy quién se hace cargo de todo esto?” sostuvo ayer Héctor Samborain, un campesino de la zona de Rucu Luan, afectado por la creciente.

Ayer, en el mismo casco de la estancia Maquinchao, técnicos de Viarse y del DPA evaluaban la posibilidad de poner en práctica lo que los campesinos no pudieron llevar adelante. “Cuando nos pasan estas cosas, como ocurrió en el 84, viene Vialidad, el DPA, políticos, el periodismo, etc. Pero luego todo pasa y no se acuerdan más. Ojalá que dentro de cinco o seis años no tengamos que hacer esta misma nota” añadió Samborain a este cronista.

Incomunicados

MAQUINCHAO (AJ).- Mientras que el municipio local evacuó preventivamente a unas doce familias de los barrios bajos de la localidad, unas cuarenta personas -entre las que se encuentran cinco familias- quedaron aisladas en la estancia Maquinchao y más del 30 % de la población de la zona rural permanece incomunicada. El corte de la ruta Provincial 6, que une Maquinchao con el límite con Chubut, en las cercanías de Gan Gan, dejó incomunicados a los parajes Rucu Luan, Piedra Parada, Aguada La Piedra, Talagapa y Yamaniyeu entre otros. “Hasta que no se vaya el agua no podemos entrar a estos parajes” sostuvo el intendente local Javier Llancapán. El jefe comunal añadió que la evacuación preventiva de las familias que habitan el barrio La Pampa obedeció al avance que experimentaba el agua sobre el pueblo. Quisimos prevenir por si el barrio se inundaba durante la noche. Si el agua sigue bajando, en las próximas horas van a volver a sus casas” sostuvo.

Por su lado ayer, quienes se quedaron aislados en la estancia buscaban alguna vivienda para alquilar en Maquinchao para trasladarse hasta que baje el agua. “Tenemos que mandar a los chicos a la escuela y no podemos estar yendo y viniendo todos los días. Tenemos una distancia de 6 kilómetros” sostuvo Marcela de Bozzata, quien además ejerce como profesora del CEM 57. Actualmente quienes residen en la estancia viajan hasta la localidad de Maquinchao en un autovía de Sefepa.


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