Testigo admitió que tenía miedo de declarar contra el «Oso» Peralta

BUENOS AIRES (Télam).- Una vecina de la hermana de Martín «El Oso» Peralta vinculó ayer al principal imputado por el secuestro y asesinato de Axel Blumberg con una concesionaria de autos usados donde, según sospecha la querella, la banda colocaba vehículos robados.

Esta declaración fue formulada poco después de que Juan Carlos Blumberg denunció ante la prensa que hay testigos con temor porque detrás de todo este caso hay «mafias».

Se trata de Silvia Graciela Torres, quien vive y trabaja en la administración del complejo de monoblocks del barrio Marina Mercante de Villa de Mayo, donde tiene domicilio Ivana Peralta, hermana del «Oso».

Torres admitió que tenía miedo de declarar y aseguró que algunas de las cosas que figuran en su declaración de instrucción ella no las dijo y comentó que en aquel momento se sintió maltratada por el fiscal instructor, Jorge Sica.

Ante las preguntas del abogado Roberto Durrieu (h), querellante de Blumberg, la mujer admitió que cerca del complejo hay una concesionaria que «por comentarios de los vecinos» vende autos robados y goza de protección de policías.

La mujer dijo que uno de los dueños de esa concesionaria se frecuentaba mucho con el cuñado del «Oso» Peralta, aunque subrayó que todo esto lo sabía por «comentarios del barrio» de los que ella no quería hacerse cargo.

Al llegar ayer a la mañana a la Escuela Superior de Prefectura Naval de Olivos, donde se desarrolla el debate, Juan Carlos Blumberg consideró que en el juicio hay testigos «atemorizados» debido a que la organización criminal que está detrás del hecho es «muy grande» y hay «mafias impunes».

Torres no sólo fue convocada al debate para que hable de los movimientos de los Peralta en esos monoblocks, sino también porque casualmente la noche del 22 de marzo de 2004 fue testigo junto a su marido Oscar Quiroga, de la persecución que hubo en Panamericana entre el Volkswagen Passat blindado en el que iban los secuestradores de Axel y la policía.

Sobre este hecho, la mujer y su marido, quien también declaró ayer en el juicio, sólo comentaron haber visto pasar los autos a gran velocidad.

Otros protagonistas de esa persecución que declararon ayer fueron los policías Adrián Alberto Rodríguez y Omar Blas Bustos, ambos suboficiales de la DDI de San Isidro, que estuvieron a bordo del Chrysler Neón del segundo, junto al oficial Carlos Cáceres. Declararon sobre detalles de la persecución.


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