Tiempos políticos

La semana en Viedma

La moratoria tributaria municipal ya recaudó 800 mil pesos. Queda un mes más de vigencia y es lógico pensar que superará el millón, triplicando las iniciales expectativas. El pago a futuro advierte un riesgo recaudatorio para los próximos meses. Pero, según los datos oficiales, esta variable representa 35 mil pesos y se pronostica una merma equivalente en los ingresos. Con estos datos, el programa será exitoso, aunque sólo alcanzará -medianamente- para la normalización salarial: En Viedma todavía no se finalizó de cancelar mayo, pese a que el municipio también recibió un aporte nacional de 100 mil Lecop.

El buen resultado de la moratoria, su aplicación salarial y el silenciamiento de los bombos gremiales alientan políticamente -de otra forma- al intendente Gustavo Costanzo. Aquel rédito no bastará. Por eso, se analiza implementar una contribución general para refacciones en la vía pública. Pero razones políticas y jurídicas demoran su resolución.

El entorno de Costanzo no descarta un intento de reelección. Todavía faltan mayores evaluaciones. Por caso, un reciente sondeo de la consultora Vignone consigna que sólo un 20% lo votaría en un reelección, un 56% le niega su voto, y el resto no sabe o no contesta. Consecuentemente, la imagen de su gestión no es positiva: es un 3% «negativa» (diferencia entre quienes la califican de mala y quienes la evalúan como buena). Casi seis de cada diez viedmenses considera su imagen de «regular».

Por ahora, Costanzo no definió su objetivo. Primero piensa cuál será actitud en la interna justicialista. Podría sumarse detrás de Juan Carlos Del Bello, pero no son pocos los que le sugieren prescindencia si no hay unidad. Es obvio que su resolución tendrá correlato con su pretensión electoral, máxime si se confirma alguna aspiración a la diputación.

Pero además, el justicialismo tiene más actores. Esta semana se insistió con la posibilidad de que una mujer o un hombre afirmen la continuidad municipal del sector de Costanzo: ellos son Alicia Carbone y Roberto Brusa. Ambos -por estos días- se negaron al desafío. Ante estas decisiones, se podría consolidar así la opción de un candidato del consenso, que sería Pedro Pesatti. Mientras, también se suman otros referentes confiados en su postulación, como Julio Barreno.

La candidatura radical de Mario De Rege tendrá turbulencias sólo si la interna se profundiza. De Rege siempre pivoteó entre sectores, pero su alineación es con el veranismo. En este caso, una interna real plantearía la presencia de un contrincante del no veranismo. Entonces se mira a Jorge Isaac, secretario de Obras Públicas en la gestión de Fernando Chironi.

El radicalismo deberá trabajar mucho más por De Rege, pues tiene -según el sondeo de Vignone- un alto desconocimiento (40%), aunque una imagen positiva de 7 puntos (resultado de cruzar aceptación y rechazo). También es un dilema del justicialista Pesatti, con un desconocimiento del 32% y tres puntos de imagen positiva.

Con este contexto, Viedma aparece políticamente dispersa. Otros sectores completan el escenario: la institucionalización de los seguidores de Horacio Massaccesi y la presencia del PPR. La proyección del ex senador y su futuro candidato reubicarán actores y votos. El médico peperreísta Cristian Gorritti, segundo entre los dirigentes municipales con mejor imagen positiva, es otra expectante posibilidad, máxime si se logra articular un frente, con o sin Julio Arriaga. Tiempos electorales por venir.

Adrián Pecollo


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