Todos unidos triunfaremos: la CGT se mueve con la melodía peronista

Por pedido de Fernández, Daer y Moyano se reunieron la semana pasada y ya trabajan en una fórmula para la unidad.




¿Unidad? ¿Tregua? Por pedido de Alberto Fernández, los jefes de la CGT, con Héctor Daer en primera línea, se reunieron la semana pasada por primera vez en meses con Hugo Moyano y dirigentes del Frente Sindical que lidera el camionero, para empezar a limar asperezas y ordenarse de cara al escenario político que podría abrirse luego del 10 de diciembre si gana el Frente de Todos la contienda electoral.

Según dejaron trascender desde ambos espacios -enfrentados durante los últimos tres años, lo que los llevó incluso a realizar paros generales por separado-, volverá a haber encuentro esta semana, con foto incluida.

“La reunión estuvo motivada por la necesidad de producir un reencuentro generalizado del sindicalismo, que tuvo en estos años diferencias y matices, para impulsar un debate en el país que viene. Comenzó la etapa del reencuentro”, anunció Daer tras la cita de la semana pasada. “Para el próximo gobierno tiene que estar reestructurada la CGT”, dijo Omar Plaini (Canillitas), del sector moyanista. Ambos gremialistas reconocieron que el llamado a la tregua interna provino del candidato a presidente que ambos sectores apoyaron, aunque desde posiciones distintas.

Si el sindicalismo peronista comienza un camino de unidad, también arranca una etapa de discusiones hacia adentro y de demandas al potencial nuevo gobierno: qué pasa con la conducción de la CGT; qué espacios ocuparía formalmente en el próximo Ejecutivo nacional el sindicalismo; qué características tendrá el Pacto Social y qué pasará con la reforma laboral que ya empieza a analizarse en el círculo de Fernández.


Conducción de la CGT


La conducción que tomó las riendas de la CGT en 2016 con promesas de “unidad”, tuvo los siguientes tres años problemas considerables para mantener el poder, tanto que el triunvirato llegó a quebrarse: Daer y Carlos Acuña -respaldados por “Los gordos” (grandes gremios de servicios) y los “independientes”, además de por el sector de Luis Barrionuevo (gastronómicos)- continuaron al frente. Pero Carlos Schmidt, que había llegado al frente de la central de la mano del Moyano y quedó envuelto en el fuego cruzado, renunció a la conducción en 2018. Los gremios más opositores al gobierno de Mauricio Macri -que con el tiempo pasaron a estar liderados por el moyanismo- le recriminaron al triunvirato la actitud dialoguista que mantuvo en los primeros dos años de manda-to y les reclamaron constantemente mayor agresividad en las medida de fuerza.

Héctor Daer (Sanidad) es quizás el referente sindical con el que Fernández tiene mejor diálogo: enfrentado con el kirchnerismo duro, el gremialista tejió una relación directa con el candidato y con algunos de sus operadores como el gobernador tucumano Juan Manzur. El apoyo de la conducción cegetista a Fernández se consolidó después de la virtual desintegración del “peronismo federal”. En julio el respaldo se selló con una foto. Este jueves, Daer y el candidato volvieron a mostrarse juntos en un acto del sindicato de sanidad.

“Los gordos” y los “independientes” mantuvieron siempre relaciones con el peronismo más tradicional. Entre los referentes de este sector, se destacan Andrés Rodríguez (que ofició de anfitrión en el reencuentro del martes pasado), Gerardo Martínez (Uocra), José Luis Lingeri (Aguas), Armando Cavalieri ( Comercio) y Antonio Caló (UOM).

A pesar de la clara oposición al gobierno, este sector cegetista mantiene el diálogo con la administración de Macri: la última negociación terminó con la confirmación del bono para trabajadores privados, en acuerdo con las cámaras empresariales.


Moyano y sus aliados


En 2017, Hugo Moyano comenzó a alejarse de Mauricio Macri, a quien había respaldado en el arranque de su gobierno en 2015. Con ese alejamiento y la pérdida de cierto poder dentro de la CGT, el camionero también comenzó a tener cada vez mayores rispideces con el triunvirato conductor.

El quiebre se concretó en septiembre del 2018: los Moyano (Pablo Moyano, renunció a su asiento en la conducción de la CGT), Ricardo Pignanelli (SMATA) y Sergio Palazzo (jefe de la Bancaria y de la Corriente Federal de Trabajadores), formaron Frente Sindical para el Modelo Na-cional (Fresimona), en un intento de vaciar de poder a Daer y Acuña en la central peronista. Otros gremialistas que se mantuvieron cerca del moyanismo fueron Juan Pablo Brey (Aeronavegantes), Raúl Durlos (SOMU), y Domingo Moreyra (ceramistas), que también participaron el martes de la reunión con la conducción cegetista. Como satélites, se sumaron a este sector también las dos CTA, de Hugo Yasky y Pablo Micheli.

Moyano entró por la vía K: el reencuentro entre Alberto Fernández y el camionero fue muy posterior al recomposición de la relación entre el sindicalista y Cristina Kirchner. En agosto del año pasado, Pignanelli montó el marco en el predio de SMATA para la foto reencuentro entre Moyano y la ex presidente, que venían coqueteando hacía meses. La foto entre Alberto Fernández y el líder de los camioneros llegó recién un año después, ya con el ex jefe de Gabinete elegido por CFK como candidato para competir por la presidencia. La sede la ofreció, en esa oportunidad, Palazzo.

En el acercamiento entre Moyano y Fernández, también tuvo mucho que ver Sergio Massa, socio de Facundo Moyano (Peajes) en el Congreso, y acusado por ex miembros del Frente Renovador de haber sido financiado por la familia de sindicalistas en sus campañas políticas. “Fernández y Massa nos pidieron la unidad del movimiento obrero”, dijo Pablo Moyano la semana pasada.


Los debates que se vienen


¿Una nueva conducción?

El mandato del triunvirato Daer-Acuña-Schmidt comenzó en agosto del 2016 y debe ser renovado formalmente a mediados del 2020. Hugo Moyano trabajó los últimos dos años, desde adentro y desde afuera, para forzar una nueva conducción. Aún con un potencial proceso de unificación de la CGT con Alberto Fernández como presidente de la Nación, se abre la discusión por quién o quiénes estarán al frente de esta nueva etapa de la central peronista con un gobierno peronista en la Nación.

El Ministerio de Trabajo

Fernández confirmó que, si es electo presidente, su gobierno volverá a crear el ministerio de Trabajo, hoy un secretaría dentro del ministerio de Producción. Aunque en las últimas semanas circularon algunos nombres, entre ellos el de Héctor Daer, el candidato no dio señales de quien podría ser su jefe de Trabajo. La pelea por espacios clave en el Ejecutivo será una de las discusiones que se abrirán -dentro del sindicalismo y con el gobierno- si en octubre el peronismo gana la presidencia.

El Pacto Social

Fernández quiere 6 meses de “tregua”: un entendimiento entre gobierno, sindicatos y entidades empresariales sobre precios y salarios. Del lado sindical, estará en juego cómo llegarán los distintos sectores a la discusión paritaria; si habrá, eventualmente, recomposición hacia atrás, y cuánto estarían dispuestos a ceder. Según el candidato del Frente de Todos, no hay forma de llevar una negociación con los empresarios si no hay, primero, unidad dentro de la central obrera.

Reforma Laboral

El candidato del Frente de Todos puso en marcha un equipo de colaboradores, incluido el ex ministro kirchnerista de Trabajo Carlos Tomada, para analizar posibles modificaciones en el ámbito laboral. La reforma laboral que intento comenzar a discutir el gobierno de Mauricio Macri recibió el rechazo pleno de los gremios y la resistencia del peronismo en el Congreso. Pablo Moyano aseguró en estos días que Fernández le prometió que no habrá reforma laboral alguna. ¿Un mensaje?


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