Turistas perdidos pasaron la noche en el bosque
La familia reencontró el sendero al llegar el día pero se quejó por la falta de señalización.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB) – Un saludable paseo se convirtió en una experiencia traumática para una familia de turistas de La Plata que perdió el rumbo y se extravió en los senderos del bosque municipal Llao Llao.
Los turistas debieron soportar los rigores del clima durante toda la noche, mientras la policía los bomberos y la Prefectura Naval los buscaban sin éxito durante la madrugada. Con las primeras luces de ayer los perdidos desandaron el camino y a las 10 volvieron al punto de partida, con algunos rasguños y escoriaciones, pero en buen estado general.
El episodio es similar al que vivió el pasado 11 de junio la familia Arteaga, de Bariloche, pero estos fueron hallados por los socorristas cuando comenzaban a sufrir una hipotermia.
Reinaldo Remorini, su esposa Laura Martínez, y Emiliano, el hijo menor del matrimonio, de 10 años, a las 17 del miércoles partieron del complejo de tiempo compartido Casablanca, ubicado en el kilómetro 24 de la ruta al Llao Llao, con la intención de pasear por el bosque. La otra hija de la pareja, Solange, de 17 años, se quedó en el departamento.
La familia dejó su auto BMW en Puerto Pañuelo, siguió caminando por el Circuito Chico, y se internó en el sendero que parte hacia el cerro Llao Llao y se conecta con el camino vecinal que conduce a Villa Tacul. Pero la nieve y la lluvia hicieron estragos en los senderos del bosque, y los caminantes se encontraron con ramas y cañas colihues que obstruían el paso y llegaron a una bifurcación desde donde no veían el lago ni la montaña. La incertidumbre llegó junto con la noche, y la llovizna hizo todo más difícil. Después de caminar a bosque traviesa y acercarse a peligrosos acantilados y profundas pendientes, los Remorini se resignaron a pasar la noche a la intemperie y buscaron un lugar medianamente seguro y abrigado.
Mientras tanto, Solange se despertó a las 4 de ayer y al no ver a sus padres y hermanos dio la alarma sobre la desaparición. La policía salió a patrullar con la chica, ubicó poco después el BMW, y varias patrullas comenzaron a recorrer la zona. Después se sumaron los bomberos de Campanario y un guardacostas de Prefectura. Todos hicieron sonar sus sirenas para llamar la atención, pero los Remorini no escucharon nada desde su refugio. «Además de la lluvia había viento y hacía mucho frío, pero mi marido es grandote y nos cubría con su cuerpo», relató a «Río Negro» Laura Martínez, quien agregó que «de a ratos dormimos, pero el agua nos pasó la ropa y tuvimos mucho frío».
La familia pasa sus vacaciones todos los años en Bariloche y la aventura involuntaria no les hizo perder sus preferencias. Sin embargo, tras de agradecer el interés de las autoridades, observaron que en todo el recorrido habían visto sólo tres carteles indicadores, y que las matas y ramas hacían invisibles los senderos. Tal como ocurrió hace 40 días, un paseo por el bosque pudo terminar en tragedia en un sendero donde no existe información sobre el peligro que acecha a los caminantes, sobre todo cuando se acerca la noche.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB) - Un saludable paseo se convirtió en una experiencia traumática para una familia de turistas de La Plata que perdió el rumbo y se extravió en los senderos del bosque municipal Llao Llao.
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