Un policial escrito en el fin del mundo

Carlos Zampatti vive en Ushuaia desde hace 38 años. Pero hace sólo cinco que decidió que iba a dedicarle su tiempo a la escritura; a elaborar personajes a partir de algunos rasgos de la realidad, a enredar hechos policiales no resueltos que ocurren en ese destino turístico y a teñirlos con tintes políticos bajo el manto de la ficción. El resultado es “Nuestro hombre en Ushuaia”, una novela policial (publicada por Zagier & Urruty publications) que bebe de las aguas de la realidad, pero sobre todo del cine y de la literatura (el título es una clara alusión a “Nuestro hombre en la Habana”, pero también hay referencias a “El hombre del zapato rojo”) “Desde siempre tuve la intención de escribir una ficción que hablara de mi tierra de adopción, de su gente y sus realidades. Pero nunca encontraba el momento para plantear un argumento o una idea general y desarrollarla. Hace cinco o seis años, logré encontrar los espacios de tiempo en mi vida como para ponerme a escribir, y ahí me di cuenta que lo único que tenía que hacer era eso: ponerme a escribir. Así, de a poco, comenzó a surgir la novela”, le cuenta Zampatti a “Río Negro”, a través del correo electrónico. El protagonista de su novela es el detective Ítalo Visentini, un exmilitante de los 70 que sufrió el secuestro y la tortura durante la dictadura militar. Ahora, reconvertido en detective, viaja a Ushuaia a cumplir con un encargo: resolver el crimen de una prostituta fueguina, en circunstancias dudosas. Pero esa investigación, en la que deberá lidiar con políticos corruptos, fiscales de doble moral y chantajistas, le servirá además para viajar hacia el pasado más doloroso: volverá a encontrarse cara con ex compañeros de militancia que se apartaron del camino y sobre todo, volverá a verse con su hija, a quien hace años que no ve. Zampatti asegura que “los únicos contactos con la realidad”, de su libro “son una serie de circunstancias que se dieron en nuestra ciudad en los últimos años: asesinatos, y desapariciones de personas no resueltos, fenómenos astronómicos como la caída de una bola de fuego en la cordillera, al norte de la ciudad”. Pero luego, asegura también, “toda la trama es absolutamente ficcional”. “La novela transita por los senderos de la imaginación”. “Soy muy lector”, escribe Zampatti desde el sur del sur. Y cuenta sus planes a futuro, ahora que su ópera prima ya está en las librerías. “Pero hasta no hace mucho leía pocas novelas. Mi lectura eran los ensayos y fundamentalmente la historia argentina en general y la patagónica en particular. Soy fanático de la historia patagónica. Tal es así que mi segunda novela (de la cual tengo escrita más de la mitad) transcurre en el oeste de Río Negro, Neuquén y Chubut en la primera década del siglo XX. Es un relato con la estética de un western (se trata, en realidad, de un western patagónico) que hilvana las historias de los bandoleros norteamericanos de aquella época, Butch Cassidy, Wilson, Evans, Elena Greenhill, más el perito Moreno, la colonización galesa, y mucho de lo que sucedió para esa época, incluyendo la capitalización de Neuquén en 1904.

Verónica Bonacchi vbonacchi@rionegro.com.ar


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