Un Príncipe albinegro

Francescoli jugó en La Visera con la camiseta de Cipo.



1
#

La Amistad le entregó una plaqueta a la ilustre visita.

2
#

3
#

4
#

5
#

visita

Una leyenda: el Ruso Strack marca el 2-2 de penal.

Juan José Thomes

El Betito Carranza está intacto. Velocidad y gambeta

El enorme charrúa y en el equipo albinegro.

El Enzo jugó el segundo tiempo para las glorias de Cipolletti, en una noche inolvidable.

CIPOLLETTI (AC).- La voz de Ignacio Copani inundó el estadio. Hubo emoción y vuelta al pasado. A aquellos años cuando el Flaco hacía explotar las gargantas millonarias. Entonces en la noche hubo éxtasis total. Habían pasado las 22:40 y Enzo Francescoli acariciaba el balón enfundado en la camiseta de Cipolletti.

Noche festiva en La Visera. De glorias pasadas, pinceladas de fútbol, goles y recuerdos. Extraña y deliciosa sensación fue ver a Pablo Parra tirar paredes con el Ruso Strack, un mito albinegro que pasó las seis décadas y está intacto, preciso, justo. El Betito Carranza metió cien piques con la ‘11’ de Cipo, el Murciélago Graciani hizo de las suyas y Lorenzo Frutos destiló talento con esa zurda sin fecha de extinción que disfutaron unas 2 mil almas.

En el otro bando, el Príncipe jugó el PT para el equipo de “La Amistad” junto a Christian Dollberg, a un Pipa Gancedo impecable, corredor y delicado, y a Daniel López Maradona.

Iban segundos del partido cuando el Enzo hizo esforzar a un seguro Marcelo Pontiroli y sobre los 7’ se produjo una de las perlas de la noche: apilada de Carranza, toque para el Chala Parra que, en vez de definir, abrió las piernas y siguió corriendo, dejando en vergüenza al arquero. 1-0. Pero a los 20 la gente desempolvó el ‘uruguayo, uruguayo’ cuando el Príncipe puso el 1-1 y antes del final dos penales dejaron las cosas en tablas -uno del eterno Strack-.

En el ST, la mayor emoción: el genial charrúa con la camiseta ‘9’ de Cipo, que se puso en ventaja con una delicadeza de Fabián García. La Amistad (equipo organizador) igualó luego de un gran pase de Gancedo y terminó dando vuelta la historia con un tanto de Hugo Rojas. Sólo para la anécdota el resultado, en una noche plagada de emociones.


Comentarios


Un Príncipe albinegro