Un punto de inflexión
NEUQUÉN
“La problemática de la fruticultura dentro de lo que es el tejido socio-económico de toda la provincia de Neuquén y Río Negro siempre tiene, en menor o mayor medida, un impacto” señalaba Néstor Flamini titular de Adineu, y agregaba que “si bien hay localidades que están más estrechamente relacionadas con este sector que otras, y por ende se ven afectadas directamente, la ciudad de Neuquén también siente los efectos de la situación actual”. Por su parte, Carlos Roberti (presidente de Acipan), resaltó que “en el segundo semestre, la no colocación de la fruta significan alrededor de unos 200 millones de dólares que dejan de circular en el Valle” con su consecuente impacto en el comercio minorista y en el movimiento de la ciudad en general. También reflexionó sobre la falta de inversión en la microeconomía de la región desde el 2009 a la fecha, lo que en algún momento se va a traducir en una baja en la producción y las consecuencias que ello traería aparejado. En referencia al empleo, ambos coincidieron en que todavía no se ha producido un movimiento de despidos que pueda considerarse “fuera de lo normal”. Pero se mostraron muy preocupados porque de acuerdo a las proyecciones que manejan “la expectativa es bastante negativa”.
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