Una mujer y su hijo se accidentaron en un parque de diversiones

FERNANDEZ ORO (AC).- Un accidente que podría haber tenido consecuencias más graves puso nuevamente sobre debate la seguridad de los parques de diversiones itinerantes. El episodio ocurrió el domingo por la noche en Fernández Oro y fue protagonizado por una mujer y su pequeño hijo, que no resultaron heridos porque en ese momento el juego giraba a pocas revoluciones.

Hace 14 años en un episodio similar ocurrido en Allen sufrió profundos daños una chica menor de edad. Sus padres demandaron al dueño del parque y solidariamente a la municipalidad, y lograron un reconocimiento indemnizatorio de medio millón de pesos.

El parque que se abrió el fin de semana en el predio ubicado sobre la calle Cipolletti de Fernández Oro, frente a la ex estación del ferrocarril, tiene, como es de rigor, autorización municipal.

La mujer y su hijo de 6 años habían ido el domingo a la noche al lugar a pasar un rato de diversión. Entre las 21,30 y las 22 -según el relato- ambos se habían subido al juego conocido como «La taza loca»: un plano circular que gira y sobre el que están apoyadas seis cabinas que realizan un movimiento similar. El aparato, a la vez se eleva de manera que una parte queda más alta que la otra.

Algo falló y el cubículo se desprendió. Madre e hijo cayeron de espaldas, con tan buena suerte que el juego no había tomado aún altura y las revoluciones no llegaban a ser intensas.

Los padres del niño dijeron que los responsables del parque ni siquiera se acercaron para verificar que estuvieran bien.

El accidente reaviva el debate sobre la responsabilidad del Estado en la habilitación de estas instalaciones.

El intendente de Fernández Oro, José González, aclaró a «Río Negro» que antes de darle a este parque la habilitación el municipio exigió la certificación de la póliza de seguro al día, que fue posteriormente chequeada en el organismo nacional pertinente.

Además se le reclamó a los propietarios del parque la exhibición de una certificación de verificación técnica, expedida por alguna empresa habilitada en esa fiscalización. Los papeles -dijo el intendente- están absolutamente en regla.

Tras la consulta de este diario, el jefe comunal se interesó en el episodio y logró de parte de los responsables del parque de diversiones una explicación: lo que falló la noche del domingo fue la integridad de una pieza que acababa de ser remplazada por una nueva. «Fue un accidente fortuito», se defendieron.


FERNANDEZ ORO (AC).- Un accidente que podría haber tenido consecuencias más graves puso nuevamente sobre debate la seguridad de los parques de diversiones itinerantes. El episodio ocurrió el domingo por la noche en Fernández Oro y fue protagonizado por una mujer y su pequeño hijo, que no resultaron heridos porque en ese momento el juego giraba a pocas revoluciones.

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