Una semana cargada de datos sensibles en materia económica

El organismo oficial de estadística dio a conocer los indicadores de actividad, desempleo y comercio. Los datos son negativos en su mayoría y aun no reflejan el efecto pandemia.



Acuerdo. Los tres mandatarios decidieron reponer la cuarentena estricta en el AMBA.

Sin tregua. Así se presenta el año 2020 en términos sanitarios, sociales, y económicos. Cuando todo indicaba que llegaba el momento de la flexibilización, lo que acaba de anunciarse es un nuevo endurecimiento de las restricciones a causa del avance de la pandemia y la proliferación de los contagios, en especial en el área metropolitana. Se trata de un año atípico. Tomar decisiones es saber de antemano que alguien resultará perjudicado. La recesión que arrastra el país desde 2018, se ve potenciada por el virus, y se impone la necesidad de comenzar a planificar el día después de la cuarentena.
Con ese telón de fondo, el INDEC dio a conocer en la última semana una serie de indicadores que dan cuenta del enorme golpe que ha propinado el virus a la economía nacional. En su mayoría los datos son negativos, y refieren al primer trimestre, lo que significa que aun no reflejan en su totalidad el impacto generado por la pandemia, dado que las restricciones en nuestro país comenzaron el 20 de marzo.
El primer dato relevante, es el referido al nivel de actividad económica. El informe publicado el martes indica que el Producto Bruto Interno (PBI) cayó un 5,4% en el primer trimestre de 2020 respecto a igual periodo del año pasado. El dato permite anticipar que la caída será grande al finalizar el año. El FMI indicó esta misma semana que espera una baja del 10% en el producto argentino para todo el 2020. A la luz de lo que arroja el primer trimestre y teniendo en cuenta el parate que ha generado la cuarentena, el pronóstico del FMI luce optimista. En efecto, el informe de INDEC registra que en los tres primeros meses del año actividades como la pesca (-30,4%), construcción (-20,8%), u hoteles y restaurantes (-10,2%), ya se encontraban golpeados, aun antes de la llegada del coronavirus a la Argentina.

Los datos son negativos, y refieren al primer trimestre, lo que significa que aun no reflejan en su totalidad el impacto generado por la pandemia.


El segundo dato dado a conocer durante la semana, es el referido al intercambio comercial. La información refiere al mes de mayo, y da cuenta de la parálisis que la pandemia ha generado en el comercio a nivel global. En los primeros cinco meses del año, las exportaciones llegaron a u$s 25.550 millones, un 11,5% menos que en igual lapso de 2019. Las importaciones en tanto, alcanzaron los u$s 15.990 millones, cayendo 23,8%. Como resultado, entre enero y mayo se registra un superávit comercial de u$s 6.612 millones, que en medio del cúmulo de malas noticias, asoma como uno de los pocos datos positivos que arroja el tablero de la macro nacional.
Un tercer informe publicado esta semana por el INDEC, es el referido al mercado de trabajo. El informe oficial indica que el desempleo en el primer trimestre del año trepó hasta el 10,4%, tres décimas por encima del 10,1% registrado en el primer trimestre de 2019. No obstante, el dato es sensiblemente mayor al 8,9% registrado en el trimestre anterior. A ello hay que agregar que hay un 17,% de la población económicamente activa, que tiene ocupación plena pero no está conforme con su empleo, y otro 8,2% que está sub ocupado y demanda un empleo de tiempo completo. Pero el dato tal vez más delicado que surge del informe de INDEC, es que el desempleo alcanza al 18,5% de los varones de entre 14 y 29 años, y al 23,9% de las mujeres en ese mismo rango de edad. Una vez más, el dato refiere al primer trimestre, lo que hace suponer que los indicadores serán mucho más crudos todavía cuando la estadística contemple el periodo de cuarentena.
Por último, el dato más elocuente a nivel social, fue publicado por el organismo oficial la semana anterior. Corresponde a la valoración de las canastas para determinar la pobreza y la indigencia. Del informe surge que una familia de cuatro personas, dos adultos y dos niños, necesita al menos $43.080 al mes para no ser pobre, y de $17.876 al mes para no ser considerada indigente.
Los números contrastan con los $10.000 que el gobierno nacional determinó como Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), a fin de contener los efectos nocivos de la cuarentena sobre los sectores más postergados. Significa que una familia necesita 1,7 IFEs para no ser indigente y 4,3 IFEs para no ser pobre.

Dato

20,8%
La caída en el nivel de actividad del sector construcción durante el primer trimestre del año 2020.

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