Logo Rio Negro

Unos se salvan y otros se van al tacho

Los comerciantes iniciaron una campaña hace ya varias semanas bajo el lema "Nos cansamos, nos unimos". Hoy, se movilizarán. (foto:archivo)

Los comerciantes iniciaron una campaña hace ya varias semanas bajo el lema "Nos cansamos, nos unimos". Hoy, se movilizarán. (foto:archivo)

Ni buenos ni malos. En esta pandemia no hay ni de uno ni de otro bando. El que ordena cerrar no es el malo. Los comerciantes que quieren abrir tampoco lo son. Hay roles, actores, en una sociedad castigada que no da más y que avanza como se puede buscando una luz al final del túnel. Pero esa luz se demora y en el medio van quedando heridos.

Y tienen derecho los que piensan que los malos son los que dan las órdenes de cerrar. Derecho porque ven al mismo tiempo cómo en un año y medio de pandemia se les caen proyectos, sueños y fantasías de progreso. Pero también los gobernantes, con aciertos y errores, están acorralados sin saber qué medida tomar para no dañar a nadie. Y en toda situación como está hay daños severos, como los que estamos viviendo.

Tal vez hubiera sido posible entender que todos los comercios son esenciales, porque cada uno en lo suyo, según las necesidades del cliente, son esenciales. Una tienda lo es, una farmacia más aún, pero también una bicicletería o un mecánico. Y aquí me parece radica parte del error, de permitir con la esencialidad se salven uno y otros se vayan al tacho. Una salida más permisiva serviría para dar una mano más pareja a todos los que se ven postergados una y otra vez por las medidas.

También, en el caso de Roca, es un error poner a los feriantes de la calle Maipú a la misma altura que aquellos comerciantes que tienen facturación regular, que poseen locales en el centro. El feriante es aquel que sobrevive a la semana con ventas centralizadas en dos días. Apenas tiene para sobrevivir y para reponer la mercadería. Y los rubros también los diferencian. Venden desde pan a objetos usados, desde verduras a ropa, pero no podríamos calificarlos como comerciantes formalmente constituidos. Es decir, cerrar dos días la Feria es directamente cerrar la posibilidad de sobrevivir esa semana. A la par, abrir la feria implica multiplicar recaudos porque por ahí pasan cientos de personas cada fin de semana.

La pandemia está logrando que nos terminemos peleando los supuestos buenos con los supuestos malos y ese no es el camino.


SUSCRIBITE A NOTICIAS DIARIAS
Todos los días un correo con las noticias más importantes del día.

Comentarios


Unos se salvan y otros se van al tacho