Usarán el radar y las fotos en todas las rutas de Río Negro

En base a estos sistemas se labran multas de tránsito.Los automovilistas cuestionan los procedimientos que se usan.

Por Redacción

ALLEN (AA).- Controvertido y polémico. Así se puede definir el uso del radar en las rutas rionegrinas.

Durante los últimos meses el sistema y el procedimiento que se implementa para su utilización, despertaron fuertes críticas de los conductores y de quienes plantean la inconstitucionalidad de su uso..

Algunos lo defienden como un método eficaz para controlar los excesos de velocidad, mientras que para otros sólo tiene un fin recaudador.

Lo cierto es que de ahora en más no sólo los automovilistas del Alto Valle y la zona de Río Colorado van a sentirse «observados y fotografiados» por estos aparatos electrónicos, que permanecen ocultos a los ojos de muchos.

Porque el sistema se extenderá, a partir de los próximos meses, a todo el territorio rionegrino, según se informó desde el Departamento Provincial de Tránsito.

Infracciones repetidas, vehículos que no son tales, automovilistas que aseguran no haber «pasado por ahí» y mucho menos «ese día». «Es imposible que yo fuera a esa velocidad en ese lugar», «Quién me asegura que esa foto sea real». Estos son sólo algunos de los tantos reclamos de las personas que han sido efectuados en forma reiterada en rutas de la región.

La lluvia de reclamos también cayó sobre las autoridades policiales, según se admite desde la Jefatura de Tránsito de Río Negro.

La instrumentación

La empresa «Controlsur», a partir de diciembre del «99, obtuvo mediante licitación pública una nueva concesión que otorgó la policía provincial.

El Departamento de Tránsito cuenta con la asistencia técnica de la firma, que se encarga de proveerles los equipos.

Los cuales si bien están calibrados, aún no fueron homologados por la Secretaría de Comercio e Industria de la Nación. (Ver aparte).

Con con estos elementos en su poder, la policía de Río Negro está a cargo del labrado de las infracciones, y determina a quién se multa y a quién no.

«Para nosotros es efectivo el uso de radares porque es una herramienta de trabajo necesaria. El exceso de velocidad es la principal causa de agravamiento de accidentes de tránsito», aseguró Marcelino Di Gregorio, quien representa a Río Negro en el Consejo Federal de Seguridad Vial.

Consciente de las quejas y críticas a este sistema, consideró que «al radar no hay que atacarlo. Lo que hay que atacar es el procedimiento.El modo de operar en esta provincia está garantizado porque el sistema está permitido por ley.

«Los equipos están calibrados, se da el derecho de defensa primordial a través de la vía postal sin cargo de presentación, y la prevención es la tolerancia estipulada para no infraccionar a todo el mundo».

No obstante, para algunos expertos, el sistema no termina de cerrar el ciclo establecido entre sus objetivos, y sostienen que la prevención continúa estando a un costado del radar.

Tras la reciente suspensión del sistema en la ciudad de Buenos Aires, el presidente de la Cámara de Apelaciones de Faltas, Néstor Losa, sostuvo que «el sistema no es preventivo porque si la multa llega dos meses después de cometida la infracción (en Río Negro el trámite demora unos 20 días), no hay prevención. Se parece más a una caza de conductores».

Vale tener en cuenta además, según admitió el jefe de Tránsito de Río Negro, que de unas 300 infracciones que se labran por día, apenas un poco más de 30% son las que efectivamente terminan siendo enviadas a los infractores, tras su depuración (las que están mal confeccionadas se desechan, se informó).

Es entonces cuando muchos se plantean qué pasa con los restantes.

Además el panorama a menudo se ennegrece si también se considera que un buen número de estas multas suelen no llegar a su destinatario real, aquel que infringió las normas, ya que no es el titular del vehículo.

Con lo cual el «mal conductor» podría quedar sin siquiera ser «advertido» de su infracción, y mucho menos ser penalizado.

Múltiples voces alertan sobre la posibilidad de rever algunos aspectos que generan controversia en el polémico uso del sistema.

No obstante para las autoridades rionegrinas, los resultados de la «prueba piloto» que comenzó para «aplacar» los numerosos problemas de tránsito que tornaron a la zona del Alto Valle como una de las más conflictivas en este aspecto, han dado sobradas muestras de eficacia.

De modo tal que se ha decidido ponerlo en marcha en toda la provincia.

Pero en el mismo rumbo, la polémica también amenaza con extenderse.

Sobre todo si se considera que los fundamentos expresados por algunos, quizá con cierta razón, han servido también para que los verdaderos infractores se hayan subido a la ola de protestas para echar por tierra su funcionamiento.

Con lo cual, una vez más, la temática de la seguridad vial corre serios riesgos de perder su relevancia y terminar diluyéndose por otros carriles.

Sin homologación

Ningún radar en el país está homologado por la Secretaría de Industria y Comercio de la Nación, la única entidad autorizada, porque aún no se ha creado el organismo técnico correspondiente. Así lo aseguró el jefe de Tránsito provincial, Marcelino Di Gregorio. En forma transitoria desde este área se exige la calibración técnica de los aparatos.

En Río Negro los equipos de la empresa Control Sur son calibrados y autorizados en forma provisoria por el INTI.

Debaten si es un sistema preventivo o recaudador

Los debates en torno al polémico sistema de radares en todo el país, se han agudizado en el último tiempo y enfrentan a aquellos que con munición gruesa disparan que «es sólo un método para recaudar y no es útil para la prevención de accidentes en la ruta».

En la vereda de enfrente están quienes aseguran que su eficacia radica en la posibilidad de contar con un elemento que permita realizar un mayor control en las traficadas vías.

«Se implementó el sistema de no detener el vehículo, para que sea más operativo. Así se evita cortar la fluidez del tránsito y se evita que mientras de detiene a uno, pasen otros que también circulan en infracción», argumentó, Di Gregorio.

«La policía ha puesto pautas al personal como prevención, para que no sea como dicen una `caza de lobos».

Se establecieron tolerancias para no infraccionar a todo el mundo», explicó además el subcomisario.

La modalidad sin detención

Según las disposiciones vigentes que regulan su utilización se argumenta que «la experiencia acumulada aconseja incorporar formas y elementos de constatación que no entorpezcan la circulación, ni impliquen demoras ni largas colas de automóviles detenidos.

En este marco también se destaca la importancia de «agilizar los procedimientos, con notificaciones eficaces y menos onerosas para el fisco».

No obstante la eficacia de los sistemas de control para evitar accidentes, según estiman algunos, termina siendo nula por-que el vehículo que transita en infracción corre serios riesgos de protagonizar o provocar graves accidentes en la ruta.

Y nadie lo detendrá en ese momento para advertirle que está violando las leyes de tránsito.

(AA)


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