Valiosas tierras serán restituidas al Ejército

El lote deberá encontrarse libre de “todo ocupante, inquilino o intruso”.

Redacción

Por Redacción

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El juez Federal, Leónidas Moldes, hizo lugar a la demanda de reivindicación promovida por el Ejército Argentino sobre unas 600 hectáreas de Colonia Suiza y condenó a varias familias tradicionales del lugar a restituir el inmueble desalojándolo dentro de los 10 días de notificados. El litigio se circunscribió al lote pastoril 86 de la vieja colonia agrícola, ocupado en 1907 por Eduardo Goye, y su resolución recayó sobre Osvaldo Rivas, Roberto Nielsen, Julio Lorenzo Goye, Silvio Delfor Herrera, Cecilio Parra y “todo otro ocupante, inquilino o intruso que permanezca en el predio”. La sentencia fue facilitada a “Río Negro” por una de las partes luego que Moldes se negó a proveer ese instrumento de carácter público con el argumento de que todavía no está firme. En efecto el fallo fue apelado por Rivas, descendiente directo de Goye, y será revisado por la Cámara Federal de General Roca. Fuentes vinculadas a la causa explicaron a este diario aún cuando la medida sea ratificada por la Cámara no será de ejecución inmediata, como lo ordena el decisorio, y que el Estado cuenta con 10 años para hacerla efectiva. “Son sentencias de difícil ejecución” advirtieron. En las últimas dos décadas el Estado Nacional comenzó a recuperar los remanente de tierras que se fueron detectando a medida que avanzó el Catastro, demorado en la zona cordillerana por las dificultades de mensura. El escrito reproduce una interesante reconstrucción histórica del devenir del inmueble y sus ocupantes –presentada por los demandados para defender su derecho a usucapir esas tierras– que refleja la transformación del lote pastoril de colonia agrícola a reserva del Parque Nacional y luego a campo de práctica del Ejército. Mutación extrapolable a buena parte de Colonia Suiza, hoy convertida en una villa turística dentro del ejido municipal. Rivas, seguido por Herrera y Goye, consideraron “nula” e “ineficaz” la reserva con fines de utilidad pública formalizada por Parques Nacionales en 1908 y el traspaso al ministerio de Guerra en 1937 y sostuvieron que la prescripción adquisitiva en favor de su antepasado había “operado de hecho”. En su defensa esgrimieron la condición de “desprotegido pionero” de Goye y reclamaron una “reparación histórica” para sus herederos. Goye intentó varias veces comprar el lote pastoril 86, soportó varios planteos de desalojo y terminó adquiriendo unas 3 hectáreas del inmueble. En su fallo, Moldes desestimó la defensa de la prescripción adquisitiva, que no se cumplió en tiempo y forma cuando la legislación lo permitía, circunstancia que quedó vedada en 1980 con la sanción de la ley 22153 que declaró imprescriptible el dominio privado del Estado sobre los inmuebles situados en zonas de seguridad de frontera Tras señalar que Goye siempre se dirigió al gobierno Nacional en las distintas tramitaciones realizadas, reconociendo al Estado Argentino como dueño de la tierra; el juez consideró que “solo se acreditó la tenencia por muchos años de la tierra por parte de Goye” pero no así el resto de los extremos para reclamar su propiedad. También desestimó el pedido de “reparación histórica” en el marco del litigio por no ser una función del Poder Judicial y advirtió que “la idea de reparación histórica está dando cuenta de la necesidad de otorgar lo que el derechos vidente no otorga”.


SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El juez Federal, Leónidas Moldes, hizo lugar a la demanda de reivindicación promovida por el Ejército Argentino sobre unas 600 hectáreas de Colonia Suiza y condenó a varias familias tradicionales del lugar a restituir el inmueble desalojándolo dentro de los 10 días de notificados. El litigio se circunscribió al lote pastoril 86 de la vieja colonia agrícola, ocupado en 1907 por Eduardo Goye, y su resolución recayó sobre Osvaldo Rivas, Roberto Nielsen, Julio Lorenzo Goye, Silvio Delfor Herrera, Cecilio Parra y “todo otro ocupante, inquilino o intruso que permanezca en el predio”. La sentencia fue facilitada a “Río Negro” por una de las partes luego que Moldes se negó a proveer ese instrumento de carácter público con el argumento de que todavía no está firme. En efecto el fallo fue apelado por Rivas, descendiente directo de Goye, y será revisado por la Cámara Federal de General Roca. Fuentes vinculadas a la causa explicaron a este diario aún cuando la medida sea ratificada por la Cámara no será de ejecución inmediata, como lo ordena el decisorio, y que el Estado cuenta con 10 años para hacerla efectiva. “Son sentencias de difícil ejecución” advirtieron. En las últimas dos décadas el Estado Nacional comenzó a recuperar los remanente de tierras que se fueron detectando a medida que avanzó el Catastro, demorado en la zona cordillerana por las dificultades de mensura. El escrito reproduce una interesante reconstrucción histórica del devenir del inmueble y sus ocupantes –presentada por los demandados para defender su derecho a usucapir esas tierras– que refleja la transformación del lote pastoril de colonia agrícola a reserva del Parque Nacional y luego a campo de práctica del Ejército. Mutación extrapolable a buena parte de Colonia Suiza, hoy convertida en una villa turística dentro del ejido municipal. Rivas, seguido por Herrera y Goye, consideraron “nula” e “ineficaz” la reserva con fines de utilidad pública formalizada por Parques Nacionales en 1908 y el traspaso al ministerio de Guerra en 1937 y sostuvieron que la prescripción adquisitiva en favor de su antepasado había “operado de hecho”. En su defensa esgrimieron la condición de “desprotegido pionero” de Goye y reclamaron una “reparación histórica” para sus herederos. Goye intentó varias veces comprar el lote pastoril 86, soportó varios planteos de desalojo y terminó adquiriendo unas 3 hectáreas del inmueble. En su fallo, Moldes desestimó la defensa de la prescripción adquisitiva, que no se cumplió en tiempo y forma cuando la legislación lo permitía, circunstancia que quedó vedada en 1980 con la sanción de la ley 22153 que declaró imprescriptible el dominio privado del Estado sobre los inmuebles situados en zonas de seguridad de frontera Tras señalar que Goye siempre se dirigió al gobierno Nacional en las distintas tramitaciones realizadas, reconociendo al Estado Argentino como dueño de la tierra; el juez consideró que “solo se acreditó la tenencia por muchos años de la tierra por parte de Goye” pero no así el resto de los extremos para reclamar su propiedad. También desestimó el pedido de “reparación histórica” en el marco del litigio por no ser una función del Poder Judicial y advirtió que “la idea de reparación histórica está dando cuenta de la necesidad de otorgar lo que el derechos vidente no otorga”.

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