Viedma y SAO quieren administrar la urbanización

La zona de la costa está en litigio entre las localidades



1
#

La Lobería debería constituirse en una población de no más de 5.000 personas de acá a 20 años, según el plan de ordenamiento.

2
#

Marcelo Ochoa

VIEDMA (AV).- Los municipios de Viedma y San Antonio Oeste disputarán, si fuera necesario, la administración de los núcleos urbanos que pudieran conformarse en el marco del plan de ordenamiento territorial que la Provincia intenta definir sobre el Camino de la Costa. Ambos rechazan la gestión mixta de esa área con la provincia o entes intergubernamentales.

Tanto funcionarios del Ejecutivo Municipal de la capital, como el exsecretario de Gobierno y hoy legislador, Darío Berardi, admiten que si el gobierno provincial, a partir de lo que recomienda la consultora Cadia, contratada a través de la Unidad Ejecutora de Financiamiento Externo, avanza con la idea de crear una pequeña localidad en el área que hoy está en litigio entre ambas ciudades, revisarán los acuerdos logrados años atrás -que ponían el límite jurisdiccional unos cinco kilómetros al oeste de Pozo Salado- e insistirán con la idea de llegar al límite departamental entre Adolfo Alsina y San Antonio, ubicado bastante más cerca del puerto, incluyendo a Nueva León y General Lorenzo Vintter.

Por su parte, el intendente de la ciudad pesquera, Javier Iud, dijo que si un centro urbano se creara en el área demarcada como “Nuevas Playas del Este”, a la altura de la ex estación “remolachera” pero sobre el mar, su administración y dominio debería quedar “para San Antonio Oeste”.

Desde hace años, ambas ciudades reclamaron el establecimiento de límites, pero nunca hubo acuerdos firmes. Uno, suscripto por los expresidentes de los Concejos Deliberantes respectivos, Nilo Fulvi y Osvaldo Baraschi, a mediados de los 90, fue desconocido por administraciones posteriores.

A principios del nuevo siglo el entonces intendente de San Antonio, Adrián Casadei y el de Viedma, Jorge Ferreira avanzaron en acordar esa línea a unos cinco kilómetros de Pozo Salado, pero nunca se formalizó.

El tema involucra una disputa importante para el desarrollo de la región. En aquel entonces, el bien codiciado era justamente el área cercana a la Caleta de los Loros, por su potencial turístico. Sin embargo, el plan urbanístico que presentó la consultora Cadia y que se debatió en Viedma anteayer, pone el acento en el nuevo centro urbano que se crearía mucho más al oeste, mientras que la actual Área Natural Protegida mantendría ese carácter de intangibilidad, sin explotación inmobiliaria y solamente con actividades de avistajes.

El presidente del Concejo Deliberante de Viedma, José Luis Foulkes, sostuvo que “hay que estudiar de qué manera logramos un consenso porque hace al futuro de las ciudades”. Admitió que a Viedma le interesaría “tener dominio en la costa” y destacó que “la discusión pasa por dónde puede prestar servicios y además por una cuestión de la pertenencia de las personas”.

Por otro lado, Foulkes fue muy claro al rechazar que una agencia, un ente o la Provincia puedan administrar el desarrollo de esas áreas.

El jefe comunal de San Antonio, Javier Iud indicó que el tema del desarrollo costero “se viene trabajando hace mucho tiempo, fuimos aprendiendo sobre el ordenamiento territorial de la costa con el criterio fundamental de la sustentabilidad como lo previo al desarrollo”.

Aunque evaluó positivamente que se avance en ese sentido desde el gobierno provincial, sostuvo que la municipalidad de San Antonio Oeste debería administrar cualquier explotación territorial en el que se propone sea un futuro enclave urbano.

“La constitución del 88 es contundente y establece que son cuestiones que deberemos resolver los sanantonienses. Ni siquiera el caso de Vintter entra en discusión”, afirmó.

Destacó la posición del gobernador Alberto Weretilneck de dar “un sesgo municipalista a la gestión provincial” y dijo que espera en ese sentido “el respeto a nuestras competencias y jurisdicción”.

En caso de que eso no ocurra y se llegara “a la esfera judicial que nadie quiere, así lo haremos en aras de defender los intereses”.

Agregó que “este proyecto habla de una urbanización y nosotros no sabemos si queremos urbanizar ni de qué manera”. También rechazó que se limite el crecimiento urbanístico de la península Villarino. “Son cuestiones netamente comunales”, manifestó.

Luego, en tono crítico dijo que la provincia no debería “meterse en tierra de otro, hay tantas cosas para hacer en la provincia que algunos de los ministros deberían dedicarse a otros temas más prioritarios y no disputarle facultades a los municipios”.


Comentarios


Viedma y SAO quieren administrar la urbanización