«Yerba mala nunca muere…»

Uno de los principales humoristas cordobeses, "el Negro" Alvarez, cuenta sustos y alegrías de vivir. Hoy, en Neuquén.

NEUQUEN (AN).- Cuando a alguien le sucede un hecho difícil de superar, por no hablar de sucesos irreversibles, quien sale ileso o se repone con salud, suele contestar cuando le preguntan por su estado o situación «Yerba mala nunca muere».

El espectáculo del Negro Alvarez (hoy a las 22 en el cine Español) lleva ese nombre, pero «por equivocación -como dijo- le pusieron solamente el subtítulo «Todo un clásico»».

Esta alusión a las cizañas de larga vida, tiene que ver con un trance muy fuerte acaecido en febrero de este año. Contó el humorista que lo debieron llevar a la Fundación Favaloro, donde se sometió a una operación al corazón. «Tres by pass» confiesa, con una voz que trasunta toda la seriedad que el caso le requirió.

El hecho, más que un llamado de atención le significó un cambio rotundo en su vida. «Fui un gran fumador, nunca me cuidaba en las comidas. Si se le suma un alto grado de estrés por el trabajo, fui a dar con la fórmula de siempre y que todos recomiendan evitar. ¡Cuidate negro! ¡Dejá de fumar negro! Pero insistimos porque pensamos que a nosotros no. A nosotros nada de aquello que le pasa a tantos, jamás nos tocará.Y mientras la vida sigue. Bueno, ahora sí, respeto todo, no fumo, mis alimentos son sanos. Hay que tener un susto, un tirón fuerte de orejas, para volver a repensarse en la vida y de otra manera».

Cuando el cordobés de Villa Dolores, con su particular cantito se saca el traje del escenario, se le trasforma la voz y su postura. «Hace años que superé la presión de aquellos que siempre quieren ver al dicharachero. Soy como soy, cuando no estoy en el espectáculo y así he podido sentirme libre».

Si en cambio, quien lo entrevista es un colega de la radio, el «Negro» se trasforma y tiene salidas jocosas, aunque ocupa su buen tiempo en darle a las cosas importantes su verdadero tenor.

De repente sale con aquello: «No me importa que vayan a verme, ni que me aplaudan. Sólo cumplan con sacar una entrada… después quedan libres de irse a dónde más les guste» dice al aire en un programa radial y se ríe. «Total yo soy fanático del dicho «Lo importante es la plata, la salud va y viene» y vuelve a acompañarlo una carcajada.

Bromas aparte, el morocho está llevando con buen tino y tomándose su tiempo, una gira por la Argentina, tratando de cubrir aquellos lugares donde nunca antes había tenido ocasión de actuar. Esto, descontando que es largamente conocido por sus numerosos programas televisivos y por sus veinticinco discos grabados: el último es «Casi un clásico» que se editó hace dos años. «Tengo todo listo para un nuevo compacto, pero no tomo la determinación de sacarlo a la luz».

Vive en la capital federal, pero siempre le «tira la tierra de uno». Movido por esa sangre mediterránea, ha cerrado negociaciones con el más céntrico teatro de Carlos Paz, para el próximo verano. Allí estará firme con su compinche Cacho Buenaventura, seis músicos e igual número de bailarinas. «No sé todavía si habrá alguna vedette, pero con este elenco, así como se ideó, estamos conformes con el compadre Buenaventura. ¿El nombre del espectáculo? Se los debo…».

Alvarez llegó un día antes a Neuquén, con ganas de descansar. De hacerse su tiempo para comer tranquilo, dormirse sus siestas «y si se da bien, darse una vuelta por ahí». Sugerencia: el «Circuito chico» con las chacras renaciendo en esta primavera.»¿Qué es lo más importante ahora para mi?…(piensa apenas) Mis tres hijos de 30 a 12 años. ¿Y después? La vida ¡eso! mi propia vida ¿Qué más?» (B.S.)


NEUQUEN (AN).- Cuando a alguien le sucede un hecho difícil de superar, por no hablar de sucesos irreversibles, quien sale ileso o se repone con salud, suele contestar cuando le preguntan por su estado o situación "Yerba mala nunca muere".

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