A la altura de las grandes urbes

Recorrimos los 11 pisos de la Torre del Banco Provincia de Neuquén, un edificio inteligente que ahorra energía, crea conciencia ambiental entre sus empleados, logra maximizar sus espacios e incluye un estacionamiento para bicicletas.

18 dic 2016 - 00:00
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Varios profesionales involucrados, todos locales, participaron de la concreción de esta obra que se destaca por varias cuestiones: el aprovechamiento al máximo de la luminosidad natural, la búsqueda de espacios cálidos y hogareños para sus empleados, generar conciencia por lo ambiental, crear espacios de trabajo informales, incluir paneles móviles para aprovechar los salones de usos múltiples y convertirlos en espacios multifuncionales, la inclusión de un espacio de lactancia, un sistema de estacionamiento de bicicletas. La lista sigue en la torre del BPN de la calle Independencia 50 de la ciudad de Neuquén.

Hablamos con los actores intervinientes para que nos cuenten acerca de ello.

Desde Dinamo arquitectura señalan que “este edificio es la primera etapa de una obra más amplia que incluye dos sucursales y se integra al complejo edilicio con Casa Matriz. Todo está desarrollado en un terreno que vincula las calles Rivadavia, avenida Argentina e Independencia y que unifica a todos los edificios funcionalmente”. A lo anterior ayuda el parasol que cubre el SUM, enlazando formalmente a todo el complejo.

Un aspecto interesante es que se buscó ensanchar el espacio de vereda. Explican desde Dinamo que “el acceso se retrasó respecto de los edificios vecinos, logrando un lugar protegido de los vientos, a la vez que proporciona mayor amplitud a la vereda”.

Los arquitectos resaltan el vacío de las dos alturas que unen la planta baja con el SUM, y la fachada de vidrio que se vincula visualmente con el patio interior, la calle y el parque, “logrando un lugar amplio, inundado de luz y en contacto con el cielo y el verde”.

Para envidia, sana claro, de muchos empleados que trabajan en otros edificios, se decidió que el comedor tenga una terraza al exterior con vistas al patio y perspectivas amplias al Parque Central. Agradable marco para el horario de almuerzo.

El interiorismo de la Torre estuvo a cargo de FEF arquitectas que mencionan que “los nuevos espacios de trabajo tienen reminiscencias de hogar, también el office de cada piso, las texturas, los sillones. Por ello, siguiendo con la decisión del estudio Dinamo de revestir el núcleo central de madera, se optó por la utilización de dicho material en mamparas y detalles. Esta combinación, entre el blanco y la madera, permite la convivencia de muebles ultramodernos y cálidos”.

En algunos pisos, las arquitectas plantearon livings informales entre las islas de trabajo. “Se trata de puestos relajados, con sillones de grandes dimensiones, que poseen conectividad propia”.

Además, para reducir al máximo la utilización del papel, se centralizó el área de impresión y se ubicó un solo cesto de gran capacidad por piso, generando conciencia ambiental.

Quedan invitados a conocer el edificio.

“La colaboración mutua entre los estudios de arquitectura, la constructora y la dirección de obra fue fundamental para lograr este resultado”.
Arquitecta Sofía Foccacia, del estudio FEF.
Ficha técnica
Proyecto: Dinamo Arquitectura (arq.: Basso, Eguiguren, Franzán, Lopez Varela, Menna)
Asociados: M2G (arq.: Mallco, Maidana, Giuliani), Emmes (arq.: Mercado, De Lucca, Mercado), Dawidowicz, Delucchi, Forsetti, Veiga
Arquitectura interior: FEF Arquitectas (arq.: Focaccia, Eyheraguibel, Focaccia)
Dirección de obra: IAG Arquitectos SA
Constructora: Roque Mocciola SA
Cálculo estructural: Ing. Santiago Alvarez Claramunt
Diseñadores gráficos: Ariel Ibarroule y Magdalena Madueno
Datos
$ 189
millones fue el presupuesto invertido para la primera etapa del proyecto, que comenzó en julio del 2014.
10.590 m²
5.760 m² de las oficinas del 3º piso al 11º, 4.830 m² de espacios comunes y 690 m² de espacios verdes.