El tiempo corre y la contaminación queda en las aguas del río Negro

Se mantienen las promesas de inversión pero con pocas acciones concretas de saneamiento. En el DPA no quieren hablar del tema, sólo de “balnearios no aptos” en el Alto Valle.

19 mar 2017 - 00:00
Comparte esta noticia

La preocupación por la contaminación del agua en el río Negro ha sumado en los últimos meses debates, propuestas, gestiones, amparos y nuevos análisis pero pocas acciones concretas de saneamiento. A la altura de la Isla Jordán en Cipolletti la presencia de la bacteria Escherichia coli era alarmante, al igual que en Allen, donde no se habilitó el balneario municipal en el verano. Otras localidades se encuentran al límite. Un panorama ciudad por ciudad.

En Cipolletti el saneamiento del río suma el anuncio de ampliación de la planta depuradora de líquidos cloacales. Hasta el momento sólo hay un anuncio de que Nación financiaría la construcción y una promesa de que en junio se realizará la licitación. La novedad la dio a conocer el gobernador Alberto Weretilneck hace algunas semanas y la reiteró en la apertura del período de sesiones de la Legislatura. “Se trata de las piletas para tratar el restante 50% (de los líquidos cloacales que hoy se tiran crudos al río) y las cañerías impulsoras”.

Igualmente, aunque los trabajos tomen impulso, probablemente Cipolletti seguirá sin un balneario habilitado: el mal o escaso funcionamiento de las plantas del lado neuquino impactan sobre los ríos Limay y Neuquén, que conforman el Negro. De noviembre del 2015 son últimos datos disponibles públicamente, e indicaban la presencia de escherichia coli en el río. Los análisis en la margen sur arrojaron un promedio de 252 NMP/100 ml con un máximo de 550 mientras que al norte fue de 540 NMP/100 ml con máximo de 1.200.

En Allen los altos niveles de bacterias se repitieron en todos los muestreos y la prohibición para bañarse y realizar actividades recreativas en el agua se mantiene. La contaminación que se registró tiene que ver con el vertido de líquidos cloacales, río arriba. Además, actualmente arroja sus líquidos cloacales al río Negro y no ha podido relocalizar la planta de tratamiento, que ha registrado problemas de funcionamiento y que quedó en medio de un sector poblado. Se espera financiamiento del gobierno nacional para una obra millonaria que le permitirá dejar de contaminar el río: el Plan Director de Agua.

En Roca puertas adentro del Municipio roquense se espera que la orden judicial indique la realización de un nuevo muestreo en el punto del río en donde desemboca el desagüe denominado P5, que es el canal en donde se arrojan los líquidos cloacales que vienen de la Planta de Tratamiento de ARSA. Pero cuando llegue ese momento no sólo se analizará una muestra del efluente, sino que también se extraerá sedimento para confirmar la hipótesis de que la contaminación existe hace tiempo. “Hay contaminación bacteriológica”, indicó la titular de Medio Ambiente, Laura Juárez, quien aclaró que los estudios están “abocados a la planta, no al río en general, ya que la fuente de contaminación que detectamos es esa”. Los estudios realizados indican que la presencia bacteriológica en el punto de descarga superaban los parámetros establecidos en la Resolución Nº 885/16 del DPA, ya que el análisis determina un valor de coliformes fecales de 2400 NMP/100ml, cuando el máximo admitido para el vuelco en colectores pluviales es de 2000 NMP/100ml. A su vez, en la descarga del PV al río el valor de coliformes fecales fue de 930 NMP/100ml, muy cercano al límite admitido, que para vertido en el río es del 1000 NMP/100ml.

En Regina nada ha cambiado en cuanto a tratar de dar una solución a los efluentes cloacales que son volcados con un mínimo tratamiento al río. Si bien la localidad se encuentra prácticamente en la cola del Alto Valle y recibe los líquidos que son arrojados aguas arriba; también en esta ciudad poco es lo que se ha hecho para colaborar con la salubridad de las aguas: las piletas con las que se cuenta para el tratamiento de los efluentes tienen casi 40 años de existencia y fueron proyectadas para una población menor. Y de las cuatro solo dos están en funcionamiento, por lo que el tratamiento es parcial. Hugo Curzel integrante del grupo Edesa, que trabaja sobre cuestiones ambientales, energéticas y de alimentación, indicó que en las muestras tomadas en diciembre el nivel de contaminación con escherichia coli estaba muy próximo a los niveles máximos para que no pueda ser utilizada.

Choele Choel, cabecera del Valle Medio, es la única localidad de la zona que vuelca todo y sin tratar. Se arrojan cantidad de residuos líquidos provenientes de las 2.800 conexiones del sistema cloacal, más las 2.000 conexiones que se sumarían de los nuevos barrios. Sino que también la única industria asentada en la ciudad que produce pasta y cubeteado de tomate, y vuelca sus residuos al río. Fuentes de la empresa sostienen que se le hace un tratamiento para no desecharla cruda, tras utilizarla en el proceso de producción. Este panorama preocupante tiene un horizonte cercano de solución: del vertido total de líquidos se pasaría a ser la primera ciudad de la provincia en tener vuelco cero (ver recuadro).

En Viedma y Patagones, la Justicia Federal que encargó una medición de las aguas a Prefectura Naval aun no recibió de esa fuerza los resultados correspondientes en virtud de que las muestras de agua fueron trasladadas a Buenos Aires. Al respecto, el superintendente del DPA, Fernando Curetti insistió en la sanidad del río poniendo como ejemplo que el intendente de Patagones, José Luis Zara, le mencionó que el hospital Pedro Ecay de la ciudad maragata no registró casos de gastroenteritis, y que pudieron haber estado ligados a problemas con el agua del río.

Arrojo en Cipolletti. Según el DPA, desde Roca hasta la desembocadura, todos los balnearios están aptos para su uso.

Para saber más
La obra de ampliación de la planta depuradora de líquidos cloacales de Cipolletti fue prometida hace más de 10 años cuando se inauguró la primera etapa, a fines del 2006.
En Allen dragaron algunos brazos del río para elevar la circulación de agua y tratar de revertir la situación pero eso no fue suficiente.
En Roca hubo momentos en que los aireadores de la planta estuvieron apagados. Eso influye en el tratamiento de las aguas que terminan en el río.
En Regina en diciembre los niveles de bacterias dieron por debajo de los máximos pero desde el Municipio se insistió en que no es apta para el consumo para evitar diarreas, conjuntivitis y otitis.
La bacteria Escherichia coli es un indicador de contaminación de origen fecal humano y de otros animales de sangre caliente.
Los balnearios son aptos cuando al menos cinco muestras de un período no mayor a 30 días no supera las 200 Escherichia coli por cada 100 mililitros.
Corresponsalías

Últimas noticias de ésta sección