Los secretos para proteger la piel bajo el intenso sol patagónico

No es lo mismo la playa que la cordillera. Para prevenir el cáncer, en distintas regiones de Río Negro, Neuquén o Chubut se precisan cuidados específicos según características geográficas y hábitos.

02 dic 2016 - 00:00
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Mito 1: estar “tostado” evita los daños del sol a la piel. Es falso.

Mito 2: si está nublado no hay que protegerse de la radiación solar. Falso también. Según indica la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) en su sitio sobre prevención (www.cancerdepiel.org. ar), algunos tipos de cáncer de piel están en aumento en el mundo y en particular el melanoma, que en Argentina presenta unos 1.500 casos nuevos por año.

El daño (que se acumula con el paso del tiempo) proviene de la radiación ultravioleta (UV) que llega a la Tierra desde el Sol y que puede perjudicar al ADN de las células. Existen conocidas medidas preventivas generales, pero además, es importante tener en cuenta las características propias del lugar donde se vive o se visita. Por ejemplo, si se permanece en un cuerpo de agua es importante colocar protector solar en la zona inferior de la nariz, ya que el reflejo de la radiación solar en el agua afecta esa zona también, un dato relevante para pescadores, por ejemplo.

Consejos patagónicos

Eureka consultó a Sara Pérez, especialista en dermatología y directora médica de un instituto de la especialidad en Bariloche, sobre las peculiaridades de la prevención del daño por radiación solar en Patagonia.

P- ¿Cuáles son sus recomendaciones para residentes y turistas de la región?

R- A mayor altitud la atmósfera, que es la que absorbe las radiaciones ultravioletas, es más delgada. Por consiguiente, en la medida que subamos, la cantidad de radiación absorbida será menor, y mayor el riesgo de exposición solar. A grosso modo podríamos decir que si una persona viaja de Las Grutas, situada a orillas del mar, a San Carlos de Bariloche (893 m sobre el nivel del mar) recibirá hasta un 10% más de exposición solar sólo por esa diferencia de altitud.

Por otra parte recordar que el mediodía solar no coincide con el mediodía que vemos en nuestros relojes ya que el huso horario que se utiliza no es el que geográficamente nos corresponde a toda la región. Esto se presta a confusiones en cuánto a cuál es el verdadero horario en el que no hay que exponerse al sol. Normalmente se repite es de 10 a 16 hs., pero esto no se correlaciona exactamente con la realidad.

Una forma práctica de solucionar este dilema es fijarse cuál es la sombra que proyectamos . Si la sombra que nuestro cuerpo proyecta en el piso es corta, esto quiere decir que el sol está alto en el cielo y el riesgo también es alto.

La Patagonia es una zona ventosa. El viento, invariablemente frío o fresco en la zona cordillerana, modificará la capa de aire en contacto con nuestra piel y la sensación térmica. No es infrecuente ver personas que se han insolado o quemado en exceso al estar expuestos y no poder percibir justamente esta excesiva radiación por este “fresquito engañoso”.

P- ¿En la sombra también es posible quemarse?

R- Sí, ya que la arena refleja alrededor del 15% . Hay que recordar además que los fotoprotectores deben re aplicarse cada 2 o 3 horas. Es muy común que la cantidad de protector solar aplicado sea mucho menor de lo recomendado (2 mg por cm 2). El protector solar se debe colocar en capa gruesa, 20 o 30 minutos antes de iniciar la exposición. La reflexión de la radiación ultravioleta por el suelo es importante especialmente en el invierno en áreas con nieve, ya que esta refleja hasta el 80% de la misma.

La mejor protección sigue siendo la vestimenta y la sombra. Recordar que existen hoy en día determinadas telas que absorben muy bien la radiación ultravioleta y que son ideales especialmente para los niños. El uso de anteojos es imprescindible, ya que el mismo daño que hace el sol en la piel lo hace en nuestros ojos. Y por supuesto los gorros y sombreros de ala ancha (10 cm., a veces difíciles de conseguir) o del tipo denominado “legión extranjera” que cubren también orejas y nuca.

P- ¿Por qué se queman tanto los esquiadores aunque el índice UV es bajo en invierno?

R- Por el fenómeno descripto de la reflexión de la luz y porque la radiación ultravioleta atraviesa parcialmente las nubes.

P- En algunos informes meteorológicos se indica el índice UV. En lo práctico, en la vida cotidiana ¿es una información útil a la hora de cuidar la piel?

R- Existen hoy en día, para los amantes de la tecnología, parches que se aplican sobre la piel y miden el índice ultravioleta. En la vida cotidiana creo que simplemente teniendo en cuenta lo más arriba descripto suele ser suficiente.

“El protector solar se debe colocar en capa gruesa (2 mg por cm²), 20 o 30 minutos antes de iniciar la exposición”.
Sara Pérez, médica y especialista en dermatología de Bariloche.
Cómo controlar lunares y manchas
Algunas de las señales ante las que hay que consultar de inmediato, según la Sociedad Argentina de Dermatología son: la aparición de manchas o lunares nuevos. También los cambios de color, forma, textura o tamaño en los de siempre; las heridas que no cicatrizan; cualquier mancha que pique, arda, descame o sangre.
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