3 años de prisión en suspenso le costó una hora de furia a un empleado municipal

El hombre admitió su culpa ante la jueza Romina Martini, que le impuso además 500 horas de trabajo comunitario. En un juicio abreviado, la magistrada homologó un acuerdo pleno que presentó la fiscalía, con el aval del acusado y de la defensa.



La jueza Romina Martini homologó el acuerdo que presentó el fiscal Tomás Soto para resolver el conflicto. (Foto archivo)

La jueza Romina Martini homologó el acuerdo que presentó el fiscal Tomás Soto para resolver el conflicto. (Foto archivo)

La vida de Jorge Seguel dio un vuelco inesperado en cuestión de minutos. De festejar el Día del Padre el domingo pasado con sus seres queridos, finalizó tras las rejas después de que protagonizara una hora de furia esa noche.

Este viernes, la jueza Romina Martini admitió un acuerdo pleno que el fiscal Tomás Soto presentó y lo condenó -en un juicio abreviado- a 3 años de prisión de ejecución condicional. Además, le impuso 500 horas de trabajo comunitario.

El hombre, que es empleado municipal, aceptó su culpa, pidió perdón y estuvo de acuerdo con los hechos que se le atribuyeron y la pena. Como es una condena condicional, recuperó la libertad este viernes tras la audiencia. El caso se resolvió en tiempo récord.

El defensor oficial Marcos Miguel asistió
al imputado. (Foto Gentileza)

Fuentes judiciales informaron que Soto, junto con el fiscal adjunto Gerardo Miranda, presentó a la jueza el acuerdo pleno alcanzado con el acusado, con el aval del defensor oficial Marcos Miguel.

El fiscal sostuvo la acusación contra el acusado por varios hechos que ocurrieron el domingo por la noche. Le atribuyó los delitos de lesiones leves, resistencia a la autoridad y lesiones leves, y dos robos simples.

De acuerdo a la imputación de los fiscales, Seguel conducía esa noche un Volkswagen Gol y lo acompañaba su prima. El vehículo circulaba por la avenida Juan Herman, en dirección al barrio Nahuel Hue. A la altura de la calle Molle, el hombre no frenó cuando el semáforo cambió a rojo y chocó un auto Subaru que estaba delante.

La mujer que manejaba el Subaru descendió para pedirle los datos del seguro, pero Seguel no bajó. Al contrario, dio marcha atrás y colisionó un Fiat Palio que estaba detrás. Fuentes que conocen el caso, revelaron esta semana que el conductor del Palio bajó y se armó un tumulto, en el que Seguel recibió varios golpes y perdió en alboroto su remera.

Según la acusación de la fiscalía, Seguel resolvió huir y en la maniobra embistió en una pierna a la mujer del Subaru, que esperaba los datos del seguro, que cayó sobre el asfalto. El certificado médico consignó lesiones leves.

Policías alertados de la situación, salieron en persecución del Gol y su conductor. Seguel se dirigió hasta su domicilio en el barrio Nahuel Hue. Descendió del auto y cuando estaba en el lote, un policía lo alcanzó y se abalanzó sobre él para tratar de aprehenderlo.

Comenzaron a forcejear. La mujer ayudó a su primo y juntos golpearon al policía, que cayó al suelo. La joven le dio patadas al empleado policial y Seguel le sustrajo el arma reglamentaria, que estaba cargada.

El empleado municipal entró en su casa y, segundos después, escapó por una ventana posterior. Cuando huía arrojó el cargador del arma al techo. Se marchó con el arma descargada por patios contiguos hasta que llegó a la casa de un vecino. Allí, golpeó la puerta y cuando el hombre salió a atender, quiso desprenderse del arma y entregársela. El vecino no entendía nada. Y no la recibió.

Como Seguel andaba con el torso desnudo, le pidió a su vecino que le entregara la camiseta de fútbol que tenía puesta. El hombre, sorprendido, se la dio. Seguel se retiró con la camiseta de la Juventus puesta y el arma.

Unos 30 minutos después, el hombre decidió regresar a su domicilio. Antes, arrojó el arma a una cuadra de su casa y, luego, se entregó a los policías, que hallaron el cargador y la pistola. Los policías recuperaron la camiseta que se la entregaron al dueño. El test de alcoholemia constató que Seguel estaba bajo los efectos del alcohol.

El martes se hizo la audiencia de formulación de cargos. Y este viernes lo condenaron en un juicio abreviado.

Los fiscales expusieron las pruebas para sostener la acusación, sobre todo, las declaraciones de los testigos. El vecino al que le sacaron la camiseta aseguró que Seguel no usó el arma para llevarse la camiseta, contaron las fuentes. Dijeron que a la prima le concedieron la probation.


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