“70 años en Bariloche”

Redacción

Por Redacción

Ciudadano argentino, rionegrino, tengo 85 años, 70 en Bariloche. Desde los 15 años trabajo. A los 18 le compré un terreno a don Carlos Chave, que tenía una oficina y vendía terrenos. Siempre nos vemos con esa buena persona. En 1953, como nunca me faltó trabajo, me casé con la barilochense María Elda Burgos. Con ella trabajamos sin descanso pensando tener a nuestros hijos con más estudios que sus padres. Hoy nos sentimos orgullosos de los tres, que tienen estudios universitarios. Ellos son María Emilia y Jorge Alberto, que viven en esta ciudad, y el abogado Miguel Ángel, que vive y trabaja en Buenos Aires. Mi sueño: Soñando en algo mejor, al principio con temor, con la ausencia de mi madre dejé mi pueblo una tarde y ya en circulación, de Ñorquinco hasta El Bolsón, donde me quedé una noche, y al otro día seguí hasta Bariloche. Ciudad con tanto futuro, pronto me sentí seguro, trabajando honradamente siempre te premia la gente. Apenas pude un terreno me compré y poco a poco los materiales junté. Como nunca tuve vicio, logré hacer un edificio, con la familia pensando qué haría, todos juntos armamos una hostería. Trabajando en esta ciudad tan bella, siempre me alumbró una estrella. Fue un negocio fabuloso, gracias Bariloche hermoso. Joaquín Saavedra DNI 7.384.292 Bariloche

Joaquín Saavedra DNI 7.384.292 Bariloche


Ciudadano argentino, rionegrino, tengo 85 años, 70 en Bariloche. Desde los 15 años trabajo. A los 18 le compré un terreno a don Carlos Chave, que tenía una oficina y vendía terrenos. Siempre nos vemos con esa buena persona. En 1953, como nunca me faltó trabajo, me casé con la barilochense María Elda Burgos. Con ella trabajamos sin descanso pensando tener a nuestros hijos con más estudios que sus padres. Hoy nos sentimos orgullosos de los tres, que tienen estudios universitarios. Ellos son María Emilia y Jorge Alberto, que viven en esta ciudad, y el abogado Miguel Ángel, que vive y trabaja en Buenos Aires. Mi sueño: Soñando en algo mejor, al principio con temor, con la ausencia de mi madre dejé mi pueblo una tarde y ya en circulación, de Ñorquinco hasta El Bolsón, donde me quedé una noche, y al otro día seguí hasta Bariloche. Ciudad con tanto futuro, pronto me sentí seguro, trabajando honradamente siempre te premia la gente. Apenas pude un terreno me compré y poco a poco los materiales junté. Como nunca tuve vicio, logré hacer un edificio, con la familia pensando qué haría, todos juntos armamos una hostería. Trabajando en esta ciudad tan bella, siempre me alumbró una estrella. Fue un negocio fabuloso, gracias Bariloche hermoso. Joaquín Saavedra DNI 7.384.292 Bariloche

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