Los secretos de Mariquita
La figura de Mariquita Sánchez de Thompson (1786-1868) adquiere contornos bien definidos en la recopilación y análisis de su diario, recuerdos y cartas, reunidos en el libro "Intimidad y política", que acaba de aparecer.
BUENOS AIRES, (Télam).- Un texto que reúne diarios, cartas y recuerdos de Mariquita Sánchez de Thompson (1786-1868), compilado en una edición crítica por María Gabriela Mizraje, rastrea la visión del país de esta mujer excepcional que mantuvo correspondencia con Esteban Echeverría, Juan Manuel de Rosas, Domingo Faustino Sarmiento, entre otras figuras históricas.
El libro «Intimidad y política», publicado recientemente por Adriana Hidalgo, «surge como consecuencia de una investigación más amplia que realicé sobre varias mujeres del siglo XlX, escritoras fundamentalmente, y Mariquita estaba un poco de costado porque ninguno la piensa como tal, sus textos en realidad eran desconocidos», mencionó Mizraje.
«La pensamos como patriota, la mujer anfitriona en cuya casa se cantó el Himno -describió-, aunque al no haberse dedicado a la ficción o a la poesía no la teníamos catalogada como escritora. Pero es una mujer que confía absolutamente en el poder de la palabra y que está apostando al futuro con sus escritos».
El trabajo de investigación de Mizraje -coordinadora científico-ejecutiva del Comité de Obras Completas de Domingo Faustino Sarmiento de la Secretaría de Cultura de la Nación- deja al descubierto a esta mujer emblemática.
«Los recuerdos del Buenos Aires colonial, como el diario, los reproduzco íntegramente con algunos documentos nuevos que hasta ahora nadie conocía y en el caso de las cartas realicé un recorte más doloroso. Me costó mucho», comentó Mizraje.
«Elegí por lo menos dos cartas de cada uno de sus interlocutores principales para reconstruir el circuito en el que se movió, sobre todo con los políticos. Y sus cartas familiares. Trate de que quedara un abanico de lo más abierto para que se vieran los nudos de preocupación y los nudos de interés, donde aparecen temas de la vida cotidiana, difícil de encontrar en otra correspondencia de la época, escrita casi siempre por hombres», señaló.
El diario de Mariquita, «es un diario del exilio, destinado a reconstituir el hecho político, donde la intimidad queda diluida. En las cartas, puede jugar más con lo íntimo. Lo interesante es ver cómo se vincula con la noticia política, 'hoy no hay ninguna noticia, estoy desolada', la ansiedad por saber lo que pasa le genera mucha angustia».
«Las cartas podemos pensar que son parte de la inmediatez, de la cotidianeidad, que no necesariamente cuando uno escribe una carta está calculando el efecto para la posteridad. Pero -apuntó Mizraje- la escritura de Mariquita nos hace pensar muchas veces en la voluntad de dar un mensaje que trascienda y que llegue a las generaciones futuras».
Visualizada por sus contemporáneos «como una mujer muy excepcional», la idea de trascendencia, sin ser algo programado, era imposible que no ocurriera por el protagonismo que tuvo. Ella confió en la palabra escrita -reiteró la investigadora-, hay cartas de la misma fecha del orden de lo íntimo cruzadas con otras políticas, por ejemplo a su hija Florencia y a Juan Bautista Alberdi, que muestra como selecciona la información en un caso o en el otro, y como la comparte de forma diferente».
«Un rasgo interesante fue cuando encontré que en algunas cartas firmaba 'tu madre' cuando se trataba de personajes políticos de una generación más joven que ella. Juan Bautista Alberdi, Esteban Echeverría y Juan María Gutiérrez, entre otros», aludió Mizraje. «Esto responde, me parece -consideró-, a aquellos muchachos que estaban bregando por lo que se llamó la joven Argentina, por salir de lo que ellos consideraban la tiranía de Rosas y la ven a ella ya desde entonces como una figura emblemática».
Según la investigadora, el nivel intelectual de Mariquita «es excepcional, al igual que su generosidad para pensar un modelo del país, y los hombres de esa época ven su entrega a la causa independentista».
Entre los destinatarios de sus cartas, sobresalen las que mantiene con Domingo Faustino Sarmiento. El con su característico tono polémico y ella «como una embajadora del primer mundo» según la descripción que hacen entonces viajeros extranjeros.
«Entre ellos hay diferencia de ideas, Sarmiento le da más importancia a las escuelas de los hombres que a la de las mujeres. Y aunque los dos son liberales, en lo que hace a la educación el sanjuanino mira a los Estados Unidos y Mariquita a Francia. Son dos tendencias muy fuertes que perduran con distintas elaboraciones, incluso en el siglo XX», opinó la investigadora.
Una visionaria
“Uno se compromete mucho con la figura que estudia, hay una cosa de mirar y volver a mirar, de leer y releer, aparecen siempre distintos matices. Para mí hay una linea luminosa casi imperceptible que tiene con el humor, introducida por la ironía. Me he reído mucho leyendola”, indicó Gabriela Mizraje, responsable de la edición crítica de la obra de Thompson. Mariquita Sánchez de Thompson y luego de Mendeville apoyó activamente el Ejército Libertador, y recibió el reconocimiento de los generales Manuel Belgrano y José de San Martín. Gracias a su educación excepcional, refinamiento e inteligencia, se destacó en el seno de la avanzada cultural y política del siglo XlX. Un elemento que sobrevuela la escritura de Mariquita, según Mizraje, “tiene que ver con la religiosidad, lo que no implica la idea de cirios prendidos. En ella está ese pensamiento liberal, pero también dejar una última o primera palabra que viene de Dios y que la piensa aun para articular un concepto de resignación”. El trato con los niños “también es muy especial por como combina los diminutivos previsibles, las formas del lenguaje de la ternura, de la dulzura, pero donde los conceptos que se van filtrando son muy adultos. Las formas del lenguaje son aniñadas pero el mensaje -sobre todo al varón- es de una responsabilidad increíble”, destacó.“Después, algo muy notorio, son los detalles. Esa mirada detenida en las cosas pequeñas y la relación que tuvo con el dinero. Ocupa un lugar central, no lo puede disimular”. (Télam).
BUENOS AIRES, (Télam).- Un texto que reúne diarios, cartas y recuerdos de Mariquita Sánchez de Thompson (1786-1868), compilado en una edición crítica por María Gabriela Mizraje, rastrea la visión del país de esta mujer excepcional que mantuvo correspondencia con Esteban Echeverría, Juan Manuel de Rosas, Domingo Faustino Sarmiento, entre otras figuras históricas.
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