Murió Carlos Gandolfo, maestro de actores

El destacado director falleció por un cáncer de garganta que padecía desde hace tiempo.

El experimentado director y maestro de actores Carlos Gandolfo, de 73 años, falleció ayer a la madrugada, como consecuencia de un cáncer de garganta que padecía desde hace tiempo.

En plena actividad pese a la enfermedad que lo cercaba, en setiembre último estrenó en la sala Casacuberta del Teatro General San Martín la obra «En casa/en Kabul», de Tony Kushner; y en marzo iba a reponer también en ese complejo la inquietante «Copenhague», de Michael Frayn.

Nacido en Buenos Aires el 27 de marzo de 1931, Gandolfo se inició actoralmente en el mítico grupo de Teatro de los Independientes, y su debut teatral fue en 1950 interpretando papeles en «El alquimista», de Ben Jonson, y «El casamiento», de Anton Chejov.

En 1956 comienza su actividad como director teatral con la obra «La condena de Lucullus», de Bertold Brecht, siendo recordadas sus puestas de «El gran deschave» y «Gris de ausencia».

Formando en la Escuela Nacional de Bellas Artes, Gandolfo comenzó a partir de 1962 una fructífera y reconocida trayectoria como maestro de actores, siendo entre 1975 y 1976 rector de la Escuela Nacional de Arte Dramático.

En un comentario publicado en el «Diccionario de directores y escenógrafos del teatro argentino» (Perla Zayas de Lima, editorial Galerna), el artista confesó que «dirigir y enseñar teatro fueron tareas a las que arribé más como novedad y como producto de las circunstancias que como deseo personal».

Sin embargo fue en esos dos campos donde desarrolló una tarea esencial y reconocida local e internacionalmente, tal como lo demuestran los seminarios que desde 1978 dictó en Centro Dramático Nacional de Madrid, en el Instituto de Teatro de Barcelona y en el Instituto de Teatro de Sevilla.

También en España comandó media docena de piezas en salas de Madrid, Barcelona, Sevilla y Zaragoza y realizó un seminario de investigación con Dominique De Francio, discípulo de Lee Strasberg, ampliando un círculo de saber que luego procuró volcar en sus alumnos.

«El actor debe vivir una vida interior fruto de una elaboración ardua y paciente, si quiere transmitir al espectador una emoción escénica genuina y auténtica», postuló.

Con idéntico conocimiento del tema, sostuvo que «no faltan actores sino conciencias comprometidas con el arte» y se mostró partidario de un teatro «esencialmente realista» que, dijo, «me permita hacer lo que quiero, pero de tal manera que interese a todos y que lo entiendan todos».

A lo largo de 44 años de actividad como puestista, dirigió una treintena de piezas, entre las que se destacan «Dan tres vueltas y luego se van» (de Raúl González Tuñón en 1958), «La mujer judía» y «Trabajo para todos» (ambas de Bertold Brecht en 1959), «Adriano VII» (de Peter Luke en 1969), «Lear» (de Eduard Bond en 1974) y «Pa

norama desde el puente» (de Arthur Miller en 1977).

Entre esa imponente producción, impulsó la nueva dramaturgia argentina generando obras locales como «El gran deschave» (de Sergio de Cecco y Armando Chulak en 1976), «Encantada de conocerlo» (de Oscar Viale en 1978), «Y por casa como andamos» (de Osvaldo Dragún e Ismael Hasse, en 1979) y «Gris de ausencia» y «Lejos de aquí», ambas de Roberto Cossa, en 1981 y 1993, respectivamente).

Conocedor del paño teatral, además se desempeñó como escenógrafo en nueve obras (entre otras colaboró con Alejandra Boero en «Ese camino difícil», «Demanda contra desconocido», «Amero», «Madre Coraje» y «La mujer del corazón pequeño») y trasladó esa disciplina a la TV con los programas «Ciclo de Teatro Argentino» y «Ciclo de Teatro Universal».

En cine, en tanto, jugó el rol de intérprete en «Una jaula no tiene secretos» y «Los años infames» y se encargó de la dirección de actores en el filme «Una mujer», de Juan José Stagnaro, que estelarizaron Cipe Lincovsky, Federico Luppi, Soledad Silveyra y Luisa Vehil.

Entre innumerables premios recibidos a lo largo de su carrera, se destacan el Konex de Platino como director que recibió en 1981 y el Premio Podestá a la Trayectoria que le entregaron sus pares de la Asociación Argentina de Actores en 1998.

Su deceso se produjo en la porteña clínica de la Trinidad donde se hallaba internado. Por expreso pedido personal, sus restos serán llevados al Crematorio del Norte ubicado en el Cementerio de la localidad bonaerense de San Fernando. (Télam)


El experimentado director y maestro de actores Carlos Gandolfo, de 73 años, falleció ayer a la madrugada, como consecuencia de un cáncer de garganta que padecía desde hace tiempo.

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