Ante la carpocapsa y la grafolita,vale hacer trampa
Se trata de una variable esencial al momento de acceder a los mercados internacionales. El correcto uso y monitoreo es clave para poder garantizar la ausencia de la plaga en los frutales.
Por S. Izaguirre, J. Lago, S. Garrido y L. Cichón (INTA Alto Valle)

La Carpocapsa – comúnmente denominada “polilla de la pera y la manzana” – y Grafolita – conocida como gusano del brote del duraznero –, son plagas agrícolas que afectan los frutos de pepita y carozo. Su presencia limita las posibilidades comerciales de estos productos y es fundamental su monitoreo y control en el monte frutal.
“El uso de las trampas de feromonas es una herramienta fundamental para determinar la presencia y abundancia de polillas plaga en los frutales de nuestra región”, explicó la especialista en sanidad vegetal del INTA Alto Valle, Liliana Cichon, y agregó: “Algunos mercados como Brasil, China, Israel y México exigen tener la red de trampeo activa en los montes como requisito para exportar”.
Las trampas de feromonas consisten en dos tapas de cartón con una impregnación engomada en uno de sus lados donde se coloca una cápsula que imita la feromona natural y que producen las hembras de estos insectos para atraer a los machos de su especie. Esa información permite determinar si está presente la plaga y en qué magnitud para tomar medidas de control.
La colocación de las trampas de Grafolita se realiza al inicio de la floración de los almendros, ciruelos y duraznos. En el caso de Carpocapsa se instalan a fines de septiembre, momento que coincide con la plena floración de los frutales de pepita.
“Las trampas de feromonas son fundamentales para determinar la presencia de polillas plaga en los frutales de nuestra región”
Liliana Cichon Especialista en sanidad vegetal – INTA Alto Valle
Según Jonatán Lago – investigador del área de sanidad vegetal del INTA –, el monitoreo comienza en esta época, pero se extiende durante toda la temporada. “Las trampas se colocan ahora porque es el momento en el que empiezan a volar las polillas en el monte, la red de trampas queda instalada y se continúa con monitoreos semanales que nos permitirán dibujar una curva de vuelo de los adultos para saber en qué momentos hay más y cuándo decrece”, señaló Lago.
En el Alto Valle de Río Negro y Neuquén existen distintos modelos de trampas de feromonas y es importante respetar las indicaciones de cada fabricante. Sin embargo, los especialistas brindan una serie de recomendaciones generales para su colocación y uso.
Las trampas deben instalarse en el centro del cuadro y en el tercio superior de las plantas con una orientación este-oeste para que las aberturas estén en dirección a los vientos predominantes de la zona.
En cuanto al mantenimiento, es importante cambiar periódicamente los pisos engomados de la trampa para no perder la capacidad de captura. En el caso de las cápsulas, su recambio dependerá de las especificaciones del fabricante y se recomienda almacenarlas en un lugar fresco hasta su uso. La manipulación de los cebos debe realizarse con extremo cuidado para evitar su contaminación, sobre todo cuando se trabaja con diferentes plagas.
Los principales destinos de exportación exigen que los establecimientos cumplan con protocolos específicos en relación al monitoreo.
Se recomienda identificar con precisión la ubicación de la trampa– con número de fila y planta– y la lectura o revisión deberá realizarse una vez por semana por personal capacitado en la identificación de los insectos.
Los principales destinos de exportación exigen que los establecimientos cumplan con protocolos específicos en relación al monitoreo, al control y a los residuos en fruta tolerables.
Al respecto, Silvina Garrido – investigadora de esa unidad del INTA – señaló que el monitoreo de adultos de Grafolita en los frutales de pepita es utilizado en establecimientos de producción orgánica y exigencia para aquellos que participan de la operatoria de exportación a México e Israel.
En el monitoreo de Carpocapsa en los frutales de pepita y nogales, además de utilizar la feromona sexual, se agrega otro compuesto vegetal para la captura de machos y hembras en forma simultánea. Según Garrido, este cebo es requerido por el protocolo de exportación a Brasil porque es el que registra menos falsos negativos en la captura en montes donde se implementa la Técnica de la Confusión Sexual (TCS).
En el sitio web del SENASA se especifica que la densidad recomendada es de una trampa cada 1-1,5 hectáreas para el caso del protocolo de exportación a Brasil y una trampa por hectárea para el protocolo a China.
Para el inicio de la temporada es importante tener presentes las unidades fisiológicas de desarrollo de estas plagas (grados día) que permiten un monitoreo y control más eficiente en monte.
En el caso de Grafolita, los 220 grafogrados nos indican el inicio de los vuelos de adultos y los 320 el inicio del nacimiento de las larvas de la primera generación. Para Carpocapsa, el inicio del vuelo de adultos se produce a los 90 carpogrados y el nacimiento de las larvas de la primera generación inicia a los 250 carpogrados.
Para los especialistas, la integración del conocimiento de la plaga con las herramientas de monitoreo permitirá obtener información de base para los programas fitosanitarios y será fundamental para un control eficaz de las plagas con un mayor cuidado del ambiente.
Dato
- 1,5 Ha
- La densidad recomendada por Senasa para la colocación de las trampas de feromonas a fin de controlar la plaga.
Por S. Izaguirre, J. Lago, S. Garrido y L. Cichón (INTA Alto Valle)
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