Obispos piden 'no encandilarse' con las urnas
BUENOS AIRES (DyN).- El presidente de la Pastoral Social, monseñor Carmelo Giaquinta (Resistencia), advirtió ayer que «una democracia encandilada por las elecciones y olvidada de los demás deberes sería necesariamente una democracia débil, formal, raíz de futuras crisis».
«A pesar de los reiterados golpes militares, elecciones en la Argentina ha habido innumerables. Sin embargo, la democracia no ha logrado levantar vuelo. Tampoco desde su restauración en 1983», subrayó el prelado chaqueño en su reflexión semanal. Monseñor Giaquinta aclaró, sin embargo, que «no es porque la democracia sea inútil, sino porque, aunque se la nombre mucho, se desconoce su naturaleza». «Más que elevar el nivel moral del ciudadano, los partidos políticos -cuestionó- ceden con frecuencia a la tentación de buscar su voto para concentrar poder y perpetuarse en él. No buscan junto con los adversarios el bien común del pueblo».
Tras explicar que «uno es ciudadano todos los días y en todo momento», el prelado chaqueño opinó que las elecciones son «un acto cívico significativo», pero que «de ningún modo agotan los deberes y derechos de los ciudadanos».
En tanto, monseñor Héctor Aguer (La Plata) reclamó una reforma política que propicie «la participación ciudadana y el interés por la política», y lamentó «algunas posturas que llevan al ciudadano a formas de participación insuficientes e incorrectas». Citó el caso de quienes «contratan con las instituciones (aunque sin especificarlas) beneficios egoístas, o personales».
BUENOS AIRES (DyN).- El presidente de la Pastoral Social, monseñor Carmelo Giaquinta (Resistencia), advirtió ayer que "una democracia encandilada por las elecciones y olvidada de los demás deberes sería necesariamente una democracia débil, formal, raíz de futuras crisis".
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