Necroturismo: el nuevo circuito de Córdoba que recorre cementerios, historias y misterios
Una nueva ruta cordobesa invita a descubrir el patrimonio y las historias ocultas en sus cementerios. Una tendencia que crece.

Para los viajeros de hoy, los cementerios dejaron de ser espacios de solemnidad para transformarse en verdaderos museos a cielo abierto. Esta tendencia invita a descifrar la identidad de las grandes ciudades a través de su arquitectura funeraria, sus mitos urbanos y los personajes que construyeron su historia.
Desde los majestuosos e imponentes mausoleos de mármol del Cementerio de la Recoleta en Buenos Aires, donde la historia argentina se respira en cada esquina, hasta el misticismo silencioso de Père-Lachaise en París, caminar entre esos senderos es realizar un viaje en el tiempo guiado por el arte, la política y la cultura popular.
La propuesta es alejarse de una mirada lúgubre del pasado, recorrer estos espacios para poder entender cómo cada sociedad procesa el duelo, celebra la vida y rinde homenaje a sus iconos. El cementerio neogótico de Highgate en Londres o el místico bosque de cedros de Okunoin en Japón atraen a miles de curiosos que buscan valor patrimonial y momentos de paz urbana. Argentina no se queda atrás. La riqueza de sus cementerios va más allá de Bueno Aires. Córdoba presentó una propuesta especial: el Camino Turístico de Cementerios.

Estos espacios guardan apellidos, obras de arte, símbolos y pequeñas historias que permiten reconstruir buena parte de la identidad de una comunidad. El recorrido cordobés reúne necrópolis de distintos puntos de la provincia que ofrecen visitas guiadas y recorridos de interpretación patrimonial. La propuesta es parte de una tendencia que crece en distintos lugares del mundo: el necroturismo o turismo de cementerios.
Estos paseos se detienen en lo que permanece. Esculturas, vitrales, lápidas, panteones y mausoleos hablan de las distintas épocas, pero también de las familias que construyeron las ciudades, las corrientes migratorias, las creencias religiosas y las transformaciones sociales.
El recorrido cordobés arranca con once cementerios y proyecta incorporar más de 40. Hay propuestas en Córdoba capital, Villa Concepción del Tío, Villa María, Villa Santa Rosa, San Francisco, Oncativo, Villa del Rosario, Río Tercero y General Cabrera.

Una ciudad dentro de otra
Uno de los puntos fuertes del recorrido está en la capital provincial. El Cementerio San Jerónimo tiene más de 180 años de historia: fue inaugurado en 1843 y su diseño reproduce la organización de una ciudad.
Una plaza ocupa el centro y alrededor se distribuyeron originalmente los espacios destinados a las familias más influyentes y al clero. Más lejos estaban quienes ocupaban posiciones menos privilegiadas. Esa disposición permite leer en el territorio las jerarquías de la sociedad de entonces.
Entre las calles descansan figuras que atravesaron distintos momentos de la historia cordobesa y argentina. Están las tumbas del dirigente sindical Agustín Tosco, protagonista del Cordobazo; del político Marcos Juárez y del exgobernador José Manuel de la Sota, entre otros.

Pero San Jerónimo no es el único sitio que permite asomarse al pasado de la capital. El Cementerio del Salvador, conocido históricamente como el de “los Disidentes”, ofrece otra perspectiva. Fue el espacio destinado a quienes no profesaban la religión católica, principalmente protestantes y masones.
Con el paso del tiempo recibió también los restos de integrantes de comunidades musulmanas y judías, ateos e inmigrantes croatas, armenios, alemanes e ingleses. Recorrerlo es, en cierta forma, seguir las huellas de la diversidad que fue dando forma a Córdoba.
Fuera de la capital: Brochero
Fuera de la capital, uno de los ligares que despierta especial interés es el Cementerio San Roque, en Villa Santa Rosa. Su historia está vinculada con José Gabriel del Rosario Brochero, el Cura Brochero, quien dejó expresada en su testamento de 1910 su voluntad de ser sepultado en la calle principal de ese cementerio. El lugar conserva, además, tumbas y construcciones funerarias de destacado valor estético y arquitectónico.
La ruta se completa, en esta primera etapa, con los cementerios San Vicente y Del Salvador, en Córdoba capital; El Salvador, en Villa Concepción del Tío y Villa del Rosario; La Piedad, en Villa María; el Municipal de San Francisco; San Isidro Labrador, en Oncativo; Nuestra Señora del Carmen, en Río Tercero, y el Municipal de General Cabrera.

El proyecto busca sumar nuevos destinos hasta superar los 40. La clave estará en que cada uno pueda ofrecer recorridos guiados capaces de revelar eso que una visita rápida podría dejar pasar inadvertido.
Detrás de una fecha grabada en piedra puede aparecer una historia de inmigración; detrás de un ángel, una corriente artística; y detrás de un apellido, un capítulo de la vida política, social o cultural.
El nuevo camino cordobés propone viajar por las historias escritas en mármol, piedra y memoria.
Información útil
- Un pasaje ida y vuelta Neuquén–Córdoba puede conseguirse desde unos $210.000 por persona.
- Una habitación doble en Córdoba capital se consigue desde $100.000 por noche.
- La Manzana Jesuítica, Patrimonio Mundial, concentra siglos de historia en pleno centro.

Para los viajeros de hoy, los cementerios dejaron de ser espacios de solemnidad para transformarse en verdaderos museos a cielo abierto. Esta tendencia invita a descifrar la identidad de las grandes ciudades a través de su arquitectura funeraria, sus mitos urbanos y los personajes que construyeron su historia.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios