El duro paso de las cumbre paralelas a la oficial
La sonrisa del ministro de Relaciones Exteriores boliviano, David Choquehuanca, cuando se mencionó la cumbre alternativa a la oficial entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe, resumió en una imagen la situación de la delegación de Bolivia, mucho más cómoda entre los manifestantes que entre los mandatarios de traje y corbata.
Evo Morales, que ha concentrado gran parte de la atención en una cita en la que su homólogo de Venezuela, Hugo Chávez, tuvo un perfil relativamente bajo frente a lo ocurrido por ejemplo en anteriores cumbres como la de Mar del Plata, fue sincero al respecto, al revelar en la rueda de prensa final que se había sentido «nervioso».
«Para mí y para los pueblos indígenas es la primera experiencia en esta clase de cumbres», reconoció Morales, que dijo haber notado «profundas diferencias en lo estructural, cultural y las formas de plantearse los temas» con los demás presidentes. Morales centró la atención, pero también las críticas en la cumbre, al punto de que la oposición de su país le reprochó haber puesto en duda la seguridad jurídica de Bolivia con sus declaraciones sobre la compañía hispano-argentina Repsol YPF y la brasileña Petrobras. Sus afirmaciones de que actuaban de forma «ilegal e inconstitucional» e incluso en casos de «contrabando» levantaron un vendaval de indignación entre los brasileños, mientras que el reproche a España por supuestamente no cumplir con sus promesas de ayuda generó ampollas en Madrid.
Ayer sin embargo, Morales intentó rectificar en las formas, al reconocer que pudo haber errores. De hecho, el presidente francés, Jacques Chirac, quien según dijo el mandatario andino le dio todo su apoyo, le recomendó una mayor «diplomacia para comunicar estas decisiones». La crisis con Madrid se zanjó con una carta . Con respecto a Brasil, habrá que esperar a la reunión de hoy.
Pero las dificultades por los diferentes códigos no eran un problema sólo suyo. Medios europeos y algunos políticos no cesaban de manifestar clichés y prejuicios sobre la presencia indígena . «Antes, a veces, Europa creía que lo mejor era que América Latina y el Caribe fueran exactamente igual que nosotros. O sea, una especie de calco, de copia, ordenados, muy laboriosos, limpios, democráticos, etc., etc», dijo el canciller austríaco, Wolfgang Schuessel, de modo bienintencionado pero poco felices. (DPA)
Notas asociadas: CUMBRE UE-LATINOAMERICA EN VIENA: Lula y Evo se reúnen en clima tenso: no descartan ruptura
Notas asociadas: CUMBRE UE-LATINOAMERICA EN VIENA: Lula y Evo se reúnen en clima tenso: no descartan ruptura
La sonrisa del ministro de Relaciones Exteriores boliviano, David Choquehuanca, cuando se mencionó la cumbre alternativa a la oficial entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe, resumió en una imagen la situación de la delegación de Bolivia, mucho más cómoda entre los manifestantes que entre los mandatarios de traje y corbata.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios