Juicio por Micaela: «Fue imposible determinar la causa de la muerte por el estado del cuerpo»

Así lo manifestó el médico forense Juan Manuel Piñero Bauer. También declaró un técnico de la Policía de Río Negro que aseguró que no se pudo determinar qué hizo la imputada el día de la desaparición en una franja horaria de una hora.

Redacción

Por Redacción

El médico forense Juan Manuel Piñero Bauer aseguró que no fue posible determinar la causa de la muerte de Micaela Bravo por el avanzado estado de descomposición en que se encontraba el cuerpo.

“En 2016, recibimos un cadáver femenino que aparentaba ser una persona joven, pero no podíamos determinarlo porque la parte superior del cuerpo era inexistente”, relató Piñero Bauer.

Dijo que, del lado izquierdo del abdomen, “había una lesión de bordes netos de forma triangular compatible con un arma blanca. Pero no se pudo determinar si esa lesión era profunda o no”.

En la audiencia que se lleva a cabo por el crimen de Bravo en 2016, en el que se encuentra como única imputada Angélica Paine, la madre del novio de la víctima, se exhibieron algunas fotos del cuerpo: “Así recibimos el cadáver: muy sucio y lleno de otros elementos”.

El médico recalcó la imposibilidad de determinar el momento de la muerte: “Por el estado del cuerpo, estimamos que murió antes de los cuatro días del hallazgo. Encontramos también una lesión post mortem y unas líneas que podrían sugerir algún tipo de arrastre”.

Análisis criminal

“Mi teoría, en ese momento, es que había una franja horaria en la que se desconocía lo que había hecho Angélica (Paine), entre las 14.10 y 15.20”. Así lo aseguré el técnico en Análisis Criminal de la Policía de Río Negro, Sebastián Díaz, que intervino en el caso de Micaela.

Ese año, Díaz había sido convocado para realizar un relevamiento de seguridad en Bariloche por la visita del entonces presidente de Estado Unidos, Barack Obama. “Tres días después de la visita, nos convoca Fernández, de la Regional Tercera, y nos dice que había desaparecido una mujer. Querían ver qué pasaba”, relató.

Comentó que al llegar a la Comisaría 42, que intervenía directamente en el caso, notó “poca preocupación por el caso”. “Solo me dejaron las actas testimoniales en el escritorio y me dieron las dos líneas de investigación en ese momento: Patricio Vargas (padre de los hijos de Micaela) y Paine”, planteó.

Díaz relató que hizo un perfil de cada uno. “Angélica tenía un hijo menor de edad, le pegaba, venía de la iglesia y nunca aceptó la relación con Micaela. De acuerdo al perfil, era sobreprotectora, agresiva y no controlaba sus emociones”, manifestó ante el tribunal. Y continuó: “A Patricio se le había realizado una denuncia 3040, la seguía a Micaela y días previos a la desaparición, intento volver con ella. Su perfil es de manipulador y posesivo”.

En la audiencia expuso la línea de tiempo resaltando que entre 14.10 y 15.20 “no se sabía qué había hecho Angélica”. Dijo que concurrió a la casa de la imputada que está justo en frente del jardín, a donde se vio a Micaela por última vez. “Vieron que Micaela salió con una mujer. Si una persona transitaba por ahí, no se podía ver. Entonces, había una franja horaria en que no se sabía qué había hecho Angélica, conocía el lugar y ese sector favorecía que una persona se moviera por ahí libremente sin que nadie la viera”, puntualizó.

«¿Y pudo determinar qué hizo Vargas?», le preguntó el defensor Marcos Ciciarello. «No», respondió. El abogado defensor insistió: «Hizo este trabajo en tres días y es muy meticuloso. Pero ¿solo usó las testimoniales para hacer el trabajo o usó otra prueba pericial?». Díaz aclaró que solo había tenido acceso a las declaraciones testimoniales.


El médico forense Juan Manuel Piñero Bauer aseguró que no fue posible determinar la causa de la muerte de Micaela Bravo por el avanzado estado de descomposición en que se encontraba el cuerpo.

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