De la estación de Fitalancao no quedó ni el techo
Desconocidos llegaron el 9 de febrero con un camión y desmantelaron el edificio ferroviario, uno de los diez que dejó abandonados La Trochita. Es Patrimonio Histórico Nacional.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Fitalancao, una de las diez estaciones ferroviarias que dejó abandonada la Trochita al suspender sus servicios en la provincia de Río Negro, fue prácticamente desmantelada por delincuentes.
Macizas puertas de madera, ventanas, rejas, partes del techo y hasta rieles fueron arrancados de la vieja estación, declarada Patrimonio Histórico Nacional.
El hecho tuvo lugar el 9 de febrero, hacia las 20, cuando un poblador de Fitalancao, José San Martín, advirtió que un camión Ford 350, de color blanco con caja amarilla, ingresaba a la estación y sus ocupantes se alzaban con cuanto pudieron cargar en el vehículo.
San Martín, quien vive a unos 1.000 metros de la estación, afirmó que el camión era desconocido para él, por lo que las sospechas apuntaron a forasteros. El hecho fue comunicado al encargado de la estación de Río Chico, Nelson Sepúlveda, quien radicó la denuncia cinco días después en el destacamento policial de ese paraje, donde revisten dos policías.
Ayer, a dos semanas de la denuncia, los uniformados visitaron a San Martín.
En la estación funcionaba también una escuela, a la que asistían chicos de parajes alejados y hay viviendas para los empleados ferroviarios. Un pequeño centro de actividades para los pobladores rurales que luce ahora desolador y triste.
Durante casi 50 años, el tramo del ferrocarril General Roca que une Ingeniero Jacobacci con Esquel fue el medio de transporte que permitía a pobladores y viajeros recorrer esta región de la Patagonia.
Unas 20 locomotoras a vapor estaban disponibles para cubrir los 420 kilómetros de vías férreas; eran de origen alemán e inglés y fueron traídas en 1922 aunque comenzaron a funcionar recién en el 1945.
Entre Jacobacci -200 kilómetros al este de Bariloche- y Esquel, se levantaron diez estaciones intermedias: Futarubú, Mamuel Choique, Aguada Troncoso, Cerro Mesa, Fitalancao, Ñorquinco, El Maitén, Leleque, Lepa y La Cancha. Hasta 1992, la Trochita continuó su traqueteo sobre los rieles, al servicio de turistas y como comunicación esencial para los pobladores de la región. Pero ese año, la provincia de Río Negro suspendió su actividad, a diferencia del Chubut, que luego retomó el servicio y actualmente lo mantiene.
El fin del tren fue un duro golpe para las pequeñas localidades, las cuales mantenía vivas y comunicadas.
Los pobladores comenzaron a emigrar y la actividad agropecuaria disminuyó. Las estaciones de ferrocarril quedaron abandonadas.
Poco después, a impulso de sus defensores, fueron declaradas Patrimonio Histórico Nacional. Pero ello no evitó el lento deterioro.
La empresa rionegrina de transporte ferroviario, el Servicio de Ferrocarriles Patagónicos (Sefepa), destinaba 100 pesos mensuales al pago de combustible, para que Sepúlveda, desde su asiento en Río Chico -estación Cerro Mesa-, pudiera vigilar las estaciones aledañas.
Pero en agosto último el aporte fue cancelado por falta de fondos y desde ese entonces tuvo que suspender los controles.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Fitalancao, una de las diez estaciones ferroviarias que dejó abandonada la Trochita al suspender sus servicios en la provincia de Río Negro, fue prácticamente desmantelada por delincuentes.
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