El legado de Dalí sigue vivo

La obra de Yann Weymouth combina lo racional con lo fantástico, en Florida, EE.UU.

Redacción

Por Redacción

La estructura está compuesta por 1.062 paneles de vidrio triangular de 4cm de espesor, con aislamiento y laminados, cada uno diferente del anterior y probados para resistir vientos de 218 km/h. El conjunto forma el “Enigma de cristal” (nombre de una pintura de Dalí, 1929) que abre el museo a la bahía y al cielo, aportando gran cálida luz natural al interior. Para los arquitectos, la sobriedad del hormigón representa el mundo racional de la conciencia y la estructura de vidrio la parte más intuitiva de un sorprendente mundo natural, temas constantes en la obra de Dalí. Como explica el director del museo: “Dalí simplemente nos está diciendo que siempre hay dos formas de ver las cosas. Sus imágenes dobles son la prueba”. * En el interior del museo hay un gran espacio diáfano envuelto por la luz que deja pasar la estructura de vidrio. Desde el centro de la planta baja, se alcanzan a ver las galerías del tercer piso. Recoge toda la atención una imponente escalera helicoide, hecha de hormigón conformado en obra. La base de la escalera en espiral hace las veces de mostrador de recepción, punto en el que empieza la barandilla de acero inoxidable que acompaña a la escalera en parte de su recorrido. * Además del juego de luz y formas, el edificio cuenta con varias estrategias de diseño sostenible para crear energía, agua y ahorro de costos. A su vez, la envolvente es compacta, bien aislada y la masa de hormigón actúa como un disipador térmico para reducir las temperaturas extremas típicas de la zona.

arq.

TEXTO TAMARA LUSH FOTOS agencia AP

ías atrás, por unas cuantas horas, la ciudad de St. Petersburg en Florida, EE.UU., se convirtió en un lienzo surrealista en honor al maestro del género Salvador Dalí. Un hombre con un gran sombrero dirigió un desfile de músicos con tambores que pasearon por palmeras, con un trasfondo de aguas resplandecientes, mientras periquitos salvajes volaban por lo alto. A la ceremonia acudieron decenas de periodistas y cientos de amantes del arte. Algunos incluso lucieron el bigote característico del pintor español. Los asistentes se congregaron bajo una estructura de vidrio y concreto de 36 millones de dólares que alberga una colección de obras de Dalí considerada como la más exhaustiva del mundo. El nuevo museo, que reemplaza a uno previo basado en torno a una colección privada de Dalí que adquirió la ciudad en 1982, tiene el doble de espacio para exhibiciones y está mejor protegido contra huracanes. El detalle arquitectónico símbolo de la institución es una ola de paneles de vidrio que ondula alrededor del edificio, diseñada por el arquitecto Yann Weymouth, quien colaboró con la pirámide del Louvre en París. Los residentes de Florida consideran que el museo será el centro de un renacimiento artístico en el área de la Bahía de Tampa. Funcionarios señalaron que desde su concepción hasta su inauguración pasaron 14 años. “Logramos superar las dificultades de los tiempos económicos’’, dijo el ex alcalde Bob Ullrich. “Lo que ven ante ustedes hoy es un símbolo de la determinación de esta comunidad por crear un museo de arte de primera categoría para una colección de arte de primera categoría’’. Dalí, quien nació y creció en Figueres, España, es conocido por sus pinturas surrealistas de relojes derritiéndose. Pero también fue un pintor entrenado en el arte clásico, quien creó desde naturalezas muertas hasta imágenes religiosas. La colección ofrece una mirada completa a la obra del artista. Las piezas básicas del museo fueron adquiridas por una pareja de filántropos, A. Reynolds y Eleanor Morse, quienes trajeron su primera pintura de Dalí en 1942 y continuaron coleccionando sus trabajos por años. Para destacar de la obra del estudio de arquitectura HOK, que tiene más de 6.000 m2: * El edificio se dibuja ante los ojos del visitante como una gran caja de hormigón de 20m de altura cuyos muros, de 18cm de espesor, han sido concedidos proporcionando la solidez necesaria para proteger las obras de arte de los huracanes que frecuentemente acosan la costa oeste de florida, siendo capaz de resistir vientos de hasta 266 Km/h. * El gran bloque de hormigón es interrumpido por una estructura fluida, con forma orgánica, que parece surgir desde el interior. (Pasa a páginas 4 y 5)


La estructura está compuesta por 1.062 paneles de vidrio triangular de 4cm de espesor, con aislamiento y laminados, cada uno diferente del anterior y probados para resistir vientos de 218 km/h. El conjunto forma el “Enigma de cristal” (nombre de una pintura de Dalí, 1929) que abre el museo a la bahía y al cielo, aportando gran cálida luz natural al interior. Para los arquitectos, la sobriedad del hormigón representa el mundo racional de la conciencia y la estructura de vidrio la parte más intuitiva de un sorprendente mundo natural, temas constantes en la obra de Dalí. Como explica el director del museo: “Dalí simplemente nos está diciendo que siempre hay dos formas de ver las cosas. Sus imágenes dobles son la prueba”. * En el interior del museo hay un gran espacio diáfano envuelto por la luz que deja pasar la estructura de vidrio. Desde el centro de la planta baja, se alcanzan a ver las galerías del tercer piso. Recoge toda la atención una imponente escalera helicoide, hecha de hormigón conformado en obra. La base de la escalera en espiral hace las veces de mostrador de recepción, punto en el que empieza la barandilla de acero inoxidable que acompaña a la escalera en parte de su recorrido. * Además del juego de luz y formas, el edificio cuenta con varias estrategias de diseño sostenible para crear energía, agua y ahorro de costos. A su vez, la envolvente es compacta, bien aislada y la masa de hormigón actúa como un disipador térmico para reducir las temperaturas extremas típicas de la zona.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora