Pedro Saborido: “La identidad es un artificio”

Escritor, guionista y productor especialmente conocido por sociedad creativa con Diego Capusotto, esta vez se une a Felipe Pigna en “Historias Argentinas”, un diálogo escénico que traerán por primera vez a Neuquén, el próximo jueves en el Cine Teatro Español.

Por Juan Mocciaro

Martes a las 11, el día y la hora señaladas para llamar a Pedro Saborido. Atiende, saluda y pregunta cuánto va a durar. ¿Habremos empezado mal?
“No tengo problema”, aclara inmediatamente. “Es para organizarme con una cosa acá, con un bolonqui que tengo”.

-Quince, veinte minutos como mucho. Hasta que te aburras, Pedro.

-Por ahí te aburrís vos primero (risas)
Ok, empezamos bien. Muy bien


Pedro Saborido, escritor, guionista, productor y director de radio, teatro, cine y tevé especialmente conocido por sociedad creativa con Diego Capusotto, esta vez se desmarca del original capocómico para unirse a Felipe Pigna, historiador no menos popular, por cierto, para “Historias Argentinas”, un espectáculo digno de ver, pero, sobre todo, escuchar.


Juntos, en escena, comparten historias, anécdotas y reflexiones sobre la identidad, la memoria y el presente, con humor, emoción y mirada crítica. Pero la clave del éxito de “Historias Argentinas” no sea tanto el qué se cuenta, sino el cómo se lo cuenta. Porque esa es la gracia de que quienes la cuenten sean Pigna y Saborido.


“Historias Argentinas” llegará por primera vez al Alto Valle el próximo jueves, las 21, en el Cine Teatro Español (Av. Argentina 235, Neuquén) Las entradas se encuentran a la venta por sistema a través de tuentrada.com o en Flipper (Av. Argentina 179, Neuquén).


Saborido, desde algún lugar del barrio porteño de Colegiales, habló con Río Negro sobre cómo se encontró con Felipe Pigna y cómo, juntos, dieron forma a un espectáculo que divierte y pone a pensar en partes igualmente necesarias. También se refirió al peronismo y explicó por qué seguirá existiendo.

P: ¿Cómo se encuentran con Felipe?
R:
Nos conocemos de cruzarnos en los pasillos de Canal 7, y siempre había una cosa de, bueno, yo mirar sus programas, él mirar los míos, hacer algún par de notas, qué sé yo. Entonces, lo que apareció ahí es hacer algo en donde se cruce un momento, digamos, que tiene que ver con la forma en que cuenta Felipe la historia, con su estilo, y una parte donde lo que se derive de ahí no sea hacer rápidamente chistes con la historia, sino cómo después la historia sigue entre nosotros. Es como un análisis, como si fuera terapéutico de la historia, para hacer una terapia nosotros.


Con Felipe consideramos que la historia tiene algo de terapéutica porque es como revisarte a vos mismo, revisar tu historia, revisar tu destino a partir de lo que fuiste y cómo te formaste. Tomar incluso distancia y darte cuenta de que esto que te está pasando hoy nos pasó mil veces y es muy probable que nos siga pasando, ¿sí?

Siempre están unas partes donde nos metemos en la historia, reflexionamos y después vienen unas partes más jodonas, donde también Felipe mete chistes y yo hago pequeños relatos, más psicodélicos, si querés, más petercapuzzotianos».

Pedro Saborido


Que las historias son tensiones que nunca se terminan de resolver, que no hay un congelamiento del presente, sino que cuando tomás la historia, la mirás, tiene como dos partes. Una parte que angustia porque podés llegar a decir al final vamos a ser un parrafito en un libro de historia dentro de 100 años, ¿sí? O sea, sos nimio.


Por el otro lado, al revés: todo sigue ocurriendo, todo sigue viviendo, el problema de los malos momentos es que sucedan, pero también, y no es mirar el vaso medio vacío medio lleno, no, es entender que se superan y que no queda otra. La historia es como una historia de cosas inesperadas, a veces esperadas otras no, pero inevitables. Y eso es lo interesante. Lo interesante y lo angustiante, las dos cosas.

P: ¿Y cómo, desde ese cruzarse con Felipe y de ver que más o menos podían sintonizar en algo fue que terminaron pensando este proyecto en particular?
R:
Buscando hechos temáticos y no cronológicos. Temas, civilización y barbarie, identidad, revoluciones. Entonces vos ahí no abarcás toda la historia, pero podés navegar por varios momentos o varios personajes a partir de esos conceptos.


Y siempre están unas partes donde nos metemos en la historia, reflexionamos y después vienen unas partes más jodonas, donde también Felipe mete chistes y yo hago pequeños relatos, más psicodélicos, si querés, más petercapuzzotianos (risas).


Ahí aparece un lindo balance donde te vas a enterar de un montón de cosas, vas a tener también el placer de aprender cosas, que incluso me pasa a mí, porque siempre cada espectáculo, siempre tiene algo nuevo, tiene algo que volvemos a hacer porque es la estructura, pero siempre aparece algo.


Aparecen chistes, aparecen comentarios, aparece una pregunta, aparece un dato que de pronto tira Felipe o que yo le pregunto. Entonces siempre es distinto. Yo soy como una especie de público arriba del escenario, pero lo voy preguntando, van pasando cosas.


En ese sentido te diría que está muy ajustado, es divertido, tiene ritmo. No te lo digo porque lo piense yo, sino por lo que me dicen los demás.

P: Decías que no es una cuestión cronológica el abordaje de la historia, pero ¿cómo se organizaron ustedes para crear un relato? Porque además lo interesante es que lo proponen son historias argentinas, en plural.
R:
Porque son momentos, porque la historia está hecha de pequeñas historias, de un tipo, de un suceso, de un barrio, de lo que te pasó a vos. Ahí es donde para mí se pone interesante, ¿cómo te puedo decir? La idea de mirar la historia y acercarte a la historia desde un concepto y ver el suceso. Che, esto es civilización y barbarie.


¿Lo seguimos viviendo hoy? Sí, lo seguimos viviendo. De mi manera lo seguimos viviendo. Desde cómo nos organizamos, desde cómo se organizó la Argentina, porque también hay un tema de unitarios y federales que se sigue viviendo.


Esa centralidad que tiene Buenos Aires y que siempre es conflictiva. Después lo mismo cuando hablás de revoluciones, o lo mismo cuando hablás de identidad argentina, que terminás hablando de Gardel. Podemos hablar de Maradona, podemos hablar de otra cosa y terminás hablando de Gardel. Entonces, la forma en esta primera, porque ya estamos preparando una segunda parte, es meternos en la historia, pero a partir de una idea, no simplemente un suceso. Ver cómo podés hablar de revoluciones, si podés hablar de Güemes, de Belgrano, de personajes tremendamente conflictivos, polémicos o detestables, si tenés ganas de jugártela, como Rivadavia.

P: Felipe no es muy amigo de Rivadavia.
R:
¡Para nada! Bueno, tiene sus motivos. (risas)

P: ¿Qué les interesa a ustedes que suceda con este proyecto que tiene que ver con las historias de la Argentina?
R:
Que la gente venga, la pase bien, aprenda algo nuevo, refresque algo que ya sabe, que vea de otra manera algo que ya conoce, que se divierta y que se vaya mejor de lo que vino. Que pueda tener una perspectiva del presente a partir también de ver la historia. Tomar un poco de distancia del presente para poder verlo mejor.

P: ¿Hay una parte del espectáculo en la que ustedes se sientan más cómodos de recorrer en la historia?
R:
No, no, porque te diría que cada parte hay partes que son más reflexivas, hay partes que son más jocosas y graciosas, hay partes que son más sorprendentes, todo tiene un clima.


Lo que nos pasa es que hay momentos, más allá de que vamos siempre por lugares similares, hay un lugar donde ya nosotros nos sentimos que estamos teniendo una charla entre nosotros delante de un montón de gente, que es como un fogón donde viene la parte donde nos tocó hablar a nosotros. Se produce mucha cercanía, a pesar de que es un teatro grande, ¿me explico? Entonces, desde ese lugar te diría que lo que hace más disfrutable un momento es lo que sentimos que le esté pasando a la gente, no tanto lo que nos está pasando a nosotros.

Cada neurosis es un voto y cada voto es una neurosis».

Pedro Saborido

P: ¿Hay algún momento, digamos, en que, digo, entre comillas, se olvidan de que se trata de la historia y pasa a ser como un espectáculo ameno, donde sin querer estamos pronto discutiendo temas que son claves en nuestro destino?
R:
Hay un momento donde tiene que ver con una conversación donde pasa de hablar de la característica del dato histórico a tratar de hacer un mínimo análisis sobre cómo somos. ¿Entendés? Como si pasaras vos de contarme un dato de tu vida a de pronto estar tratándome de explicar vos mismo tratando de hablar conmigo para ver quién sos. En una perspectiva, si querés, sociológica, psicológica de pizzería, me refiero. De algo tierno, de algo de mirarnos. Pero no de mirarnos y decir ¡ah, cómo somos los argentinos! Sino darnos cuenta de que pasamos por un montón de lugares y que uno es el producto de los lugares por donde pasamos.

P: ¿Qué sintieron que empezó a pasar con el público cuando estuvieron ustedes dos sobre el escenario?
R:
Mucha gente no tenía claro qué venía a ver pero que se iba conforme, que se sorprendía y que la pasaba bien y que se iba eso mejor se iba aliviado se iba contento se le hacía corto a pesar de que duró una hora y media a veces duró una hora y veinticinco a veces una hora treinta a veces una hora treinta y cinco que se le hacía corto.

Arriba: Pedro Saborido, escritor, guionista, productor y director de radio, teatro, cine y televisión argentino. Abajo: Felipe Pigna, escritor, divulgador histórico, profesor de Historia por el Instituto Nacional Joaquín V. González.


También vimos que los dos cruzábamos públicos y también nosotros dos cruzamos una experiencia distinta donde vos no estás todo el tiempo supuestamente ahí riéndote una hora y media ni teniendo datos de historia una hora y media que lo podríamos hacer tranquilamente.


Muchas veces lo hablamos, hay veces que nos damos cuenta que es más público de Felipe y hay un público en común y otro que viene a verlo a él y otro que me viene a ver a mí. Decimos con Felipe que funciona a veces como un lugar de encontrarse con otros que les guste que tienen los mismos gustos que vos y ahí se arma como una comunidad.

P: Todas las épocas son especiales, complejas, todas las épocas tienen lo suyo. Pero esta en particular pareciera un tanto más extraño.
R:
Te resulta extraña porque la estás pasando. A diferencia de las otras, es la que nos toca. Votamos hace dos semanas, hay un porcentaje de gente que ni siquiera va a votar. Entonces, la postura frente a lo que está pasando… Cada uno tendrá su mirada, cada neurosis es un voto y cada voto es una neurosis. Hay la manifestación de una neurosis y ahí cada uno se encuentra con un momento donde tiene una pequeña oportunidad de decidir un poco sobre lo que quiere. Después, si se le da o no, es otro asunto. Si pasa o no, o si le mintieron o no, ya es otro asunto. Entonces, todo lo que hablamos y todo el tiempo vas a ver que hay contacto.

El peronismo va a seguir existiendo, de la misma manera que el radicalismo, con más peso, menos peso. Y al peronismo no lo hacen solo los peronistas, lo hacen los antiperonistas también. Depende ellos para generar las condiciones para que vuelva a aparecer.

Pedro Saborido


Es más, todo el tiempo podés hablar de historia y hay un momento de decir ¡Ah, mira! Parecería que estamos hablando del presente. Porque hablas de historia y estás hablando del presente. Y pasa mucho. Yéndote al virreinato o a 20 años atrás. ¿Cómo puede ser que haga 200 años tenemos el mismo problema? Pero los deben tener todos los países. Cada país tendrá su problema. Y tenemos el mismo problema porque somos los mismos y porque uno… tiende a repetirse y… tampoco es el mismo problema. Una repetición de una tensión que hay. A ver, el domingo pasado se votó. ¿La gente estaba triste o contenta? Había de todo. Vos estás triste y hay un montón de gente al mismo tiempo que está contenta frente al mismo suceso.

La identidad es esa búsqueda de las similitudes de lo que nos une, pero en realidad buscamos una identidad que nos une tenemos un montón de cosas que nos separan. Simplemente así.

P: Porque uno por ahí pensando en esta propuesta que tenés con Felipe esa idea de buscar el ser argentino.
R:
Es un quilombo (risas). En realidad, lo que te une muchas veces no es lo que sos, sino lo que querés o lo que no querés. Ahí te podés sentir más unido que otro. Por eso existen las banderas y las camisetas porque son muy distintos. Si fueran todos iguales por ahí no hace falta. Dicen todos los narigones con lentes y entradas son de un equipo. Por eso son distintos tienen que unirse con una camiseta. La identidad es un artificio.

P: Vos tenés un libro que se llama Una historia del peronismo y quería preguntarte justamente por el peronismo ya que hablamos algo de lo que pasó hace poco. ¿Qué sentís que está pasando con el peronismo actual dónde sentís que está parado política y socialmente?
R:
Está desarmado, tratando de buscar está cerca de mucha gente y no logra estar cerca de más gente ¿entendés? entonces hoy está articulándose, rearmándose.

P: ¿Cuál crees que es el futuro del peronismo a esta altura del siglo XXI?
R:
Que va a seguir existiendo, de la misma manera que el radicalismo, con más peso, menos peso. Y al peronismo no lo hacen solo los peronistas, lo hacen los antiperonistas también. Depende ellos para generar las condiciones para que vuelva a aparecer (risas)


Martes a las 11, el día y la hora señaladas para llamar a Pedro Saborido. Atiende, saluda y pregunta cuánto va a durar. ¿Habremos empezado mal?
“No tengo problema”, aclara inmediatamente. “Es para organizarme con una cosa acá, con un bolonqui que tengo”.

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