Cómo hizo una empresa argentina para aumentar medio punto en un año la materia orgánica del suelo

Los subproductos derivados de la producción de cerdos permiten cerrar el ciclo de nutrientes, mejorar la fertilidad de la tierra y aumentar los rendimientos, consolidando un esquema productivo más eficiente y sustentable.

En Los O’Dwyer SA, la producción agrícola y la producción porcina forman parte de un mismo sistema integrado. Gran parte de lo que se cosecha en los campos se utiliza luego como materia prima para la elaboración del alimento que consumen los cerdos.

En ese contexto, la actividad porcina genera efluentes a partir de las excretas de los animales y del agua utilizada para la limpieza de las instalaciones. En su origen, estos efluentes son un residuo y, si no se manejan adecuadamente, pueden representar un riesgo ambiental debido a su carga orgánica y de nutrientes.

Sin embargo, cuando se los gestiona de manera planificada y controlada, estos efluentes dejan de ser un problema y se transforman en un recurso productivo. A través del almacenamiento adecuado, el tratamiento y una aplicación agronómica responsable, el efluente porcino pasa a ser una fuente valiosa de nutrientes y materia orgánica para los cultivos, permitiendo reemplazar parcial o totalmente fertilizantes de origen químico.

A través del almacenamiento adecuado, el tratamiento y una aplicación agronómica responsable, el efluente porcino pasa a ser una fuente valiosa de nutrientes y materia orgánica para los cultivos.

Benjamín O’Dwyer.

De este modo, los nutrientes que salen del sistema en forma de carne vuelven al suelo a través de los efluentes; los cultivos los aprovechan y esos granos regresan nuevamente a la alimentación de los cerdos. Así se cierra el ciclo de nutrientes, se reduce el impacto ambiental y se consolida un modelo de economía circular y producción sustentable, donde un residuo se transforma en insumo y el sistema gana eficiencia.

Resultados concretos en el suelo y en los rendimientos


Cuando hablamos de efluentes, no hablamos solo de teoría, sino de resultados medibles. En los lotes regados con efluente porcino, los análisis de suelo muestran mejoras claras. Por ejemplo, en un lote se observó un incremento de 0,5 % en el contenido de materia orgánica en un solo año, pasando de 3,27 % a 3,74 %. Esto es clave, porque la materia orgánica es la base de la fertilidad del suelo.

En términos productivos, los resultados también son contundentes:

  • En maíz, el uso de efluentes permite incrementos promedio de alrededor de 3 toneladas por hectárea, con picos superiores a las 4 toneladas. En los últimos años se lograron rendimientos promedio máximos de 10.500 kg/ha, e incluso hasta 12.000 kg/ha en ensayos, frente a rindes de alrededor de 6.000 kg/ha en secano.
  • En trigo, se observaron aumentos del orden de 1 tonelada por hectárea, alcanzando máximos de 5.500 kg/ha.
  • En soja de segunda, el rendimiento fue aproximadamente 800 kg/ha superior bajo riego con efluentes.

¿Por qué se logran estos aumentos de rendimiento?


Los mayores rindes no se explican únicamente por el aporte de nutrientes de alta concentración como el nitrógeno o el potasio. El efluente porcino brinda una nutrición mucho más completa: además de los macronutrientes principales, aporta fósforo, calcio, magnesio y azufre, junto con micronutrientes como el zinc y una importante cantidad de materia orgánica.

Todo esto mejora la estructura del suelo, aumenta la eficiencia en la absorción de nutrientes y genera un sistema más equilibrado. Por eso decimos que, bien manejado, el efluente porcino funciona como un fertilizante orgánico integral, explicando los incrementos de rendimiento y la mejora sostenida del suelo a lo largo del tiempo.

Comparación de suelos: el efecto a largo plazo


Cuando se comparan suelos con más de 10 años de fertirriego con efluentes porcinos frente a suelos donde todavía no se aplica esta práctica, se observa una mejora clara y sostenida de la fertilidad. Los lotes con efluentes presentan mayores contenidos de materia orgánica, nitrógeno disponible, fósforo, potasio y zinc, sin generar efectos negativos sobre el pH ni sobre la capacidad de intercambio catiónico.

Esto demuestra que la aplicación controlada de efluentes no solo mejora los rendimientos, sino que también mejora la calidad del suelo en el largo plazo, consolidando su uso como un insumo clave dentro de un sistema agrícola sustentable.

Ensayos y trabajo conjunto


Finalmente, es importante destacar que estos resultados no surgen al azar. En conjunto con el Grupo CREA, se vienen realizando ensayos a campo para evaluar distintas dosis de efluente porcino, analizando tanto los rendimientos como el impacto sobre el suelo.

Estos ensayos permiten generar información técnica confiable para ajustar las dosis, optimizar el uso de nutrientes, maximizar los rendimientos y asegurar un manejo responsable del efluente. En definitiva, se trata de transformar un residuo en un recurso, con beneficios productivos, ambientales y económicos para todo el sistema.

(*) Gerente General de Los O’Dwyer SA.


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En Los O'Dwyer SA, la producción agrícola y la producción porcina forman parte de un mismo sistema integrado. Gran parte de lo que se cosecha en los campos se utiliza luego como materia prima para la elaboración del alimento que consumen los cerdos.

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